NOMBRES

Candace Owens, una atípica en la política de Estados Unidos

Polemista, escritora y con mucha presencia en los medios de su país. Candace Owens es una influyente voz en la conversación política en su patria.

Candace Owens
Foto: Getty.

Candace Owens es una de esas singularidades que aparecen una vez cada tanto en el campo de la política. Es una figura pública que contribuye al debate de su país, Estados Unidos, desde un lugar inesperado para una afrodescendiente: el conservadurismo, la oposición a la discriminación positiva y la relativización de muchas de las reivindicaciones de la minoría afroamericana.

Y eso que empezó su carrera como polemista y activista política con una postura anticonservadora.

Algunos de sus primeros textos denostaban el ala derecha del partido Republicano, el movimiento Tea Party, en términos bastante duros. Y fue blanco de muchos ataques online, por supuesto con ribetes abiertamente racistas.
Sin embargo, un día se transformó. “Me hice conservadora de la noche a la mañana”, dijo en un programa de radio cuando le preguntaron por su cambio.

En esa transformación tuvo algo que ver que cuando fue atacada por trolls en Internet, varias figuras de la derecha se contactaron con ella para expresarle su solidaridad.

Cómoda con la tecnología e Internet, Owens escribía en su blog, hacía podcasts y tenía su canal de YouTube donde anunció su cambio hacia la derecha: “Mamá, papá, soy conservadora”, empezaba uno de sus videos, hecho como si se tratara de una salida del closet.

Desde entonces, 2017, Owens solo acrecentó su influencia y popularidad entre los adherentes de la derecha y hasta el mismo expresidente Donald Trump la elogió en un momento.

Owens nació en Stamford en 1989, y desde niña fue criada junto a sus hermanos por sus abuelos, dado que sus padres se separaron pronto y se borraron. Un año antes de egresar de la universidad de su ciudad, recibió amenazas racistas por teléfono, a través de un mensaje en su correo de voz. Owens llevó ese mensaje a las jerarquías de la universidad pero no se quedó ahí. Ella y su familia demandaron a la dirección de la institución y ganó el juicio: se hizo de casi US$ 40.000.

De todas maneras, siguió siendo criticada y atacada de distintas maneras en Internet. Para contraatacar, juntó fondos a través de la plataforma Kickstarter y desarrolló una herramienta para registrar todos los ataques y, luego, identificar a los agresores. Otra vez, no se quedó en el primer paso. Con las identidades de sus agresores en su poder decidió hacerlas públicas, lo que llevó a que varias de esas personas empezaran a ser hostigadas. Las críticas hacia ella fueron tantas que cerró su emprendimiento.

Por cada controversia y enfrentamiento, Owens iba radicalizando su postura de derecha y empezó a ser cada vez más explícita en sus críticas a todo lo que oliera a progresismo, derechos civiles para las minorías y feminismo. Y no le fue nada mal. A través de las redes sociales, no dejaba títere progresista con cabeza y logró monetizar sus mensajes.

De sus inicios como progresista, se convirtió en una ferviente seguidora de Donald Trump, a quien calificó como el “salvador de la cultura occidental”. En su visión del mundo, son los llamados progresistas del Partido Demócrata los verdaderos racistas, no los republicanos. Para sustentar esas afirmaciones, Owens se basa en el comprobado hecho que, en el sur de Estados Unidos, el partido Demócrata fue el que más se opuso (hace ya mucho tiempo) a la ampliación de los derechos de los afrodescendientes.

Así, de un plumazo, Owens eligió ignorar que mientras el partido Demócrata fue virando cada vez más hacia una postura a favor de los derechos de las minorías, el partido Republicano fue endureciendo sostenidamente su oposición a la discriminación positiva y a la ampliación de privilegios para los más postergados históricamente en Estados Unidos.

Cuando mencionó a Hitler

Uno de los mayores escándalos en los que se vio envuelta fue en 2019, cuando en un evento público dijo que la palabra “nacionalismo” no tenía nada de malo, por más que el concepto es a menudo asociado a Hitler. “Es incorrecto asociar esa palabra a Hitler”, dijo. Prosiguió y fue peor: “Esa palabra ha sido envenenada por elitistas que quieren el globalismo. Y yo estoy en contra del globalismo. Lo que pasa es que cuando en Estados Unidos usamos la palabra ‘nacionalismo’, lo primero que todos piensan es en Hitler, porque él era nacionalsocialista. Pero si él hubiese querido hacer de nuevo grande a Alemania y que todo funcione, bueno, ok, está bien. Lo que ocurrió fue que él quería expandir su dominio fuera de Alemania, quería que todo fuera alemán. Pero yo no tengo ningún problema con el nacionalismo”. La reacción fue muy virulenta y ella salió a responder que no quería elogiar ni justificar a Hitler. Aún así, en su respuesta a las críticas, mantuvo su tesitura de que hay que dejar de asociar “nacionalismo” con el líder nazi. “Eso está mal y tenemos que corregirlo”, concluyó.

Trump no fue el único que la elogió públicamente. En 2018, el famoso rapero (exesposo de Kim Kardashian) Kanye West declaró a través de su cuenta de Twitter que le encantaba cómo pensaba Owens. Influido por ella, también West empezó a criticar las políticas que el movimiento de derechos civiles había apoyado para obtener más derechos y privilegios. West, como Owens, les endilgó a los propios negros mantener una mentalidad que se había anclado en un pasado esclavista y que desde entonces los negros habían hecho poco y nada por sí mismos. En vez de eso, decía Owens, muchos se habían acostumbrado a la ayuda social y dejado de tener iniciativa.

No estaba inventando nada Owens. Son varias las figuras de la comunidad afroamericana que se han expresado así anteriormente, uno de ellos Bill Cosby. Como sea, el discurso de Owens caló bastante hondo y ella se convirtió durante la presidencia de Trump en una voz muy amplificada por medios establecidos y también periféricos. Y aunque genere mucha controversia, ella no se detiene. Parece tener un imán para los conflictos y las discusiones. Uno de los más recientes fue con la rapera Cardi B. La estrella musical charló para las cámaras con el presidente Joe Biden, lo cual desató la furia de Owens: “Es una analfabeta. Es una vergüenza para la gente negra”. Insultos, demandas, contrademandas…

Con 31 años Owens ya tiene la piel curtida y aparentemente no rehúye de ningún enfrentamiento. Todo eso la ha alejado de gran parte de la colectividad afrodescendiente pero la ha acercado a una audiencia que de otra manera rara vez escucha una voz negra. Ella, claro, dice casi todo aquello que esa audiencia quiere oír: que no es tan grave el racismo, el aborto es malo y el feminismo también y uno tiene que valerse por sí mismo, no depender ni confiar en la cooperación o ayuda colectiva. Casi que obviamente, está a favor del porte de armas y descree de todo lo que venga con las palabras “cambio climático”.

Cuando uno lee sobre Owens, una impresión es que parece una usina de contenidos. Además de sus redes sociales y su canal de YouTube participa en programas de televisión en calidad de experta (a menudo en programas un tanto flechados, como los que hay en la cadena Fox News), escribe libros, da charlas, tiene su propio programa de radio y más. No descansa. Al menos no mucho. Su libro se llama Blackout (algo así como “apagón” o “fin”) y lleva el provocador subtítulo “Cómo los negros de Estados Unidos pueden escaparse por segunda vez de las plantaciones demócratas”.

El libro es un complemento a una de las facetas de su activismo: convencer a la mayoría afrodescendiente de dejar de apoyar, como lo ha hecho tradicionalmente, al partido Demócrata.

El talante emprendedor y tenaz de Owens le va a venir bien si alguna vez se presenta a algún cargo. Todo parece indicar que ese es un probable futuro para ella. Gente con menos talento y capacidad de trabajo ha llegado al Congreso y a otros puestos en la administración pública. Eso sí, va a tener que superar los escollos internos que los republicanos le pondrán. Podrá ser una excelente cara para mejorar la alicaída reputación que tiene ese colectivo político en temas raciales y de minorías, pero nadie le va a regalar nada en el partido de Abraham Lincoln.

Dime con quién andas...

En 2019, Owens se casó con George Farmer, británico y conservador como ella (el padre de Farmer tiene trayectoria política en Gran Bretaña). A la fiesta acudió el político inglés Nigel Farage, uno de los impulsores del Brexit. Owens, luego, declaró que la presencia de Farage en su boda la inspiró a impulsar la iniciativa “Blexit”, que apunta a quitarle al partido Demócrata la influencia que tiene entre los afrodescendientes.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados