EDITORIAL

Veinte propuestas y algo más

Necesidad de poner reglas a un gasto que crece más rápido que la insaciable recaudación, Ancap, la atención de los jubilados, empleo juvenil, mejoras en la salud, realizar controles de recursos en el Mides, son algunas de las ideas planteadas por Lacalle Pou al Presidente.

Todo depende de si la soberbia progresista sigue intacta o la humildad republicana ha empezado a cotizarse. Si el Presidente de la República está dispuesto a aceptar ideas y sugerencias que vienen desde la oposición o seguirá en el trillo de considerar que solo el iluminado pensamiento de su Partido (o de él), están en condiciones de aportar ideas que contribuyan a que los uruguayos vivan mejor.

Veinticuatro horas después que el Presidente Vázquez pronunciara su mensaje (bastante pobre por cierto) a través de la cadena de radio y televisión, el senador Lacalle Pou le hizo llegar —y lo hizo público— un paquete de veinte medidas para poner en práctica rápidamente que contribuyen a mejorar la calidad de vida de la gente, bajo la premisa de que el ajuste no tienen que hacerlo los ciudadanos, sino que el ajuste tiene que hacerlo el gobierno. Los ingresos (la recaudación) del Estado han aumentado incluso por encima de lo previsto, pero el gasto se ha incrementado más.

No es habitual que desde la oposición, además de la crítica y el control, se haga llegar al gobierno sugerencias para mejorar la gestión. Los años que la practicó el FA estuvo inspirado en aquello de "cuanto peor, mejor" para manejar sus relaciones con el gobierno. Ahora aparece una nueva línea de pensamiento más madura y más responsable, lo que es altamente positivo para el país. No hay una apuesta a tocar el fondo, sino que hay consciencia que el fondo es inhumano, injusto y peligroso. Bienvenido este estilo de hacer política.

Las medidas propuestas por Lacalle Pou no son un programa de gobierno alternativo ni aspiran a serlo. Son planteos para terminar con el repliegue y el quietismo de la actual coyuntura. No buscan grandes cambios, sino que apuntan a mejorar la gestión y podrían aplicarse ya. En lo inmediato.

A modo de ejemplo van algunas de las ideas presentadas al Presidente. Todas parece realizables rápidamente si hay disposición a escuchar ideas que vienen de afuera, del adversario.

—Se reitera el planteo de que "antes que termine el primer semestre de 2017, pasar a un régimen de metas de gestión semestrales que se ajusten a la nueva realidad fiscal, como manera de tener un mejor control de la ejecución y una evaluación constante de resultados". Este gobierno gasta mucho y gasta mal. Falta eficacia. Ahí están los casos de la educación, el Mides y la seguridad por citar los más notorios.

—Reducir a la mitad las tasas que el BROU y el BPS ofrecen a los pasivos y seguir bajándolas hasta una rentabilidad del 5%. Actualmente los préstamos a los pasivos tienen una tasa del 27,5% para créditos a seis meses, y 32% si es a 24 meses. Las velitas encendidas al Fondes que se llevaban ese excedente del BROU se sustituirían por la reducción de las tasas. Las operaciones son a riesgo cero porque la cuota se descuenta directamente de las pasividades.

—Diseñar y aprobar antes de fin de año, en consulta con la oposición, un plan de reestructura de Ancap que evite desastres como los ocurridos y haga posible a corto plazo una baja sostenida de los combustibles. Sin ir más lejos, la producción de Pórtland le asegura a Ancap una pérdida anual de 25 millones de dólares.

—Plan urgente de estímulo al empleo juvenil. Uno de cada cuatro jóvenes menor de 24 años está desempleado.

—Como medida de apoyo al agro, asociar el cobro de impuestos a los niveles de rentabilidad del sector en lugar de insistir con los impuestos ciegos. Que el Estado sea socio del productor.

—Realizar una auditoría para saber cómo está usando los recursos el Mides y qué resultados está obteniendo. El Mides, por ejemplo, paga US$ 15 millones anuales a un gran conjunto de ONG, pero no sabe bien cuáles y cuántas son. De Ripley.

—Liderazgo en la elección de horas docentes priorizando las necesidades e intereses de los alumnos.

—Creación de bachillerato público en la cuenca de Casavalle.

—Creación de un régimen de devolución de impuestos para industrias culturales.

—Destrabar la ejecución de obra pública en el marco de los proyectos de participación público-privada (PPP).

—Modificar la política de acceso a tratamientos de alto costo del Fondo Nacional de Recursos.

—Instalación de dos IMAE cardiológicos al norte del río Negro.

—Modificar urgentemente la política en relación con Venezuela.

El año pasado Lacalle había presentado también una serie de medidas por el estilo. El Presidente las desestimó con el argumento de que "ya están en marcha". No era cierto, solo tres de ellas se recogieron parcial y tímidamente. Es de esperar que ahora no ocurra lo mismo. El cartón de Pinocho ya está lleno.

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