ECUADOR LUCHA POR RESURGIR

La odisea diaria tras el desastre

26.091 ecuatorianos sin hogar y 10.000 edificios destruidos por el sismo.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Keyla, de 5 años, fue rescatada con vida después de 36 horas. Foto: Reuters

Ocho días después de que la tierra se estremeció y provocó un desastre de magnitud devastadora, el drama continúa imponiendo penurias cotidianas a decenas de miles de habitantes de Ecuador que han perdido sus viviendas y casi todos sus bienes. Las cifras impactan: el sismo deja ya 602 muertos, 130 desaparecidos, 12.492 heridos, 26.091 personas sin hogar y casi 10.000 edificios destruidos o afectados, indicó el último balance oficial.

Los daños materiales, traducidos a cifras, fueron estimados por el presidente Rafael Correa em US$ 3.000 millones, equivalentes a tres puntos del Producto Interno Bruto (PIB), y anunció el miércoles drásticas medidas económicas con la finalidad de hacer frente a una reconstrucción que, advirtió, será larga y costosa.

Con un alza del IVA del 12% al 14% durante un año, y aportes salariales obligatotrios, entre otras contribuciones, el gobierno prevé disponer de US$ 1.000 millones complementarios para hacer frente a la crisis.

Mientras el drama persiste en toda su magnitud, fuertes movimientos telúricos volvieron a sacudir a Ecuador.

Temblores de entre 4 y 5,2 grados de magnitud fueron registrados el viernes por el Instituto Geofísico de Ecuador (IG), horas después de otros de 6 y 6,1 grados sentidos la noche del jueves en las provincias de Manabí, Esmeraldas y Los Ríos (oeste), así como en las ciudades de Santo Domingo, Guayaquil y Quito.

"Se han producido 722 réplicas desde el evento del terremoto, de las cuales en las últimas 24 horas las más fuertes fueron dos de 6 grados registradas en la noche del 21 de abril", informó el IG sobre el potente sismo de 7,8 grados que golpeó al país el pasado sábado, considerado el peor desde 1979.

En la zona afectada, que abarca seis provincias costeras en las que se declaró alerta roja, no hubo en lo inmediato más daños ni víctimas, reportaron enviados de la AFP.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) hizo un llamado a los países donantes para recaudar US$ 72,7 millones para asistir a 350.000 personas en Ecuador en los próximos tres meses, de las 720.000 que estiman necesitarán ayuda.

Además, el Banco Mundial (BM) oficializó el préstamo anunciado por 150 millones de dólares para ayudar en la reconstrucción de las zonas afectadas.

El terremoto, con epicentro en el balneario Pedernales, en la provincia de Manabí —a unos 180 km al norte del puerto de Manta— ha dejado reducidas a escombros apacibles zonas turísticas, y es un duro golpe para este país dolarizado y petrolero, severamente azotado por la apreciación de la divisa estadounidense y por la caída de los precios del crudo.

Filas.

La labor de los socorristas, llegados de todo Ecuador y de Colombia, México, Venezuela y Chile, entre otros países, ha dado resultados alentadores: 113 personas fueron rescatadas con vida, informaron las autoridades.

Desde Manta a Pedernales, muchos comercios en las zonas afectadas han cerrado por temor a saqueos, lo que hace más difícil encontrar alimentos y elementos de primera necesidad. En los centros de acopio, los damnificados hacen fila para recibir agua, comida y artículos de aseo. Pero la gente sigue pidiendo ayuda en las carreteras con improvisados carteles.

En la arrasada localidad de Pedernales, donde llovió por primera vez desde la catástrofe, grandes charcos de agua se formaban por las alcantarillas taponadas con escombros.

El servicio de electricidad volvía paulatinamente en el área, y también mejoraba la distribución de agua, y cada vez aparecían más sitios despejados donde antes hubo casas y edificios por el retiro de escombros. Sin embargo, muchos recogían lo poco que podían recuperar de sus casas semidestruidas decididos a abandonar el lugar, aunque las brechas en las carreteras, cada vez más profundas, dificultaban seriamente la circulación.

"Para qué me voy a quedar, si mi mujer se me murió y aquí yo no tengo nada que hacer", dijo a la AFP con lágrimas en los ojos un albañil, desolado junto a las casas destruidas.

Sin embargo, en la aldea El Arrastradero, a unos 10 km al norte de Pedernales, algunos decidieron todo lo contrario.

"No nos vamos. Nos quedamos con fuerzas", dijo a la AFP Cristian Chancay, miembro de una familia de ocho personas que decidió permanecer en su casa, algo dañada.

Correa dialogó con habitantes de cuatro lugares devastados.

El presidente Rafael Correa se reunió ayer con su equipo de colaboradores para definir acciones que el gobierno emprenderá para atender, recuperar y reconstruir las zonas afectadas por el terremoto que sacudió la costa norte de Ecuador. El mandatario encabezó una reunión de "gabinete ampliado" para articular los esfuerzos de todas las instituciones públicas ante la emergencia.

Correa visitó en la mañana y en la tarde las localidades de Bahía de Caráquez, San Vicente, Jama y Pedernales, en Manabí, conversó con ciudadanos, visitó un centro de salud y un albergue y recibió explicaciones sobre la marcha de los trabajos de recuperación que se llevan a cabo en la provincia. En declaraciones a medios locales, Correa se refirió a algunas de las medidas económicas que se adoptarán para sufragar los costos del desastre y sostuvo que, además de las ya anunciadas, el gobierno también trabaja en acciones destinadas a la reestructuración de crédito y condonación de intereses, así como de apoyo a la recuperación productiva. (Fuente: EFE)

TESTIMONIOS DEL DRAMA.

Un mensaje de texto le dio ánimo.

"Es un milagro", dijo Pablo Córdova, el carpintero rescatado tras pasar 47 horas bajo los escombros de un hotel derruido, bebiendo su propia orina y temiendo morir por las máquinas que removían escombros. Por un mensaje en el celular supo que saldría vivo de lo que quedaba del hotel El Gato, en Portoviejo, capital de la provincia de Manabí. "Apártate que vamos a perforar", leyó Córdova en la pantalla del teléfono, casi dos días después de haber quedado atrapado cuando el edificio de cinco pisos en la histórica calle Pedro Gual de Potoviejo, se desplomó.

"Yo todavía lo tengo a ese mensaje", dijo a la AFP señalando el aparato. "Yo tenía dos rayitas de carga de batería. Entonces no lo podía gastar. Yo tenía que decir hasta qué momento me podía llegar la señal y ver. Veía si no había señal, y de inmediato lo apagaba". Córdova, de 52 años, trabajaba los fines de semana en el hotel. Estaba en el 2º piso cuando sintió "un remolino fuerte" que lo dejó "inconsciente". (Fuente: AFP)

La imagen de la virgen, intacta.

La tierra estremeció toda la estructura, el campanario se desmoronó y cayó una de las paredes. Pero, entre los escombros de la basílica, una imagen permaneció intacta: Nuestra Madre de Monserrate, la estatua de la Virgen María que da nombre al templo. La imagen de poco más de un metro de altura, que llegó a las costas de Ecuador desde España, en el siglo XVI, siempre ha tenido un significado central en la historia de la ciudad de Montecristi. Sobrevivió al bombardeo de piratas y fue punto de encuentro de los católicos cuando un gobierno secular expulsó a los sacerdotes. Cada noviembre, cientos de miles de peregrinos recorren Ecuador para participar de nueve días de celebraciones en su honor. Ahora, tras el terremoto, se ha convertido en símbolo de fortaleza espiritual en Montecristi.

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