LA POLÍTICA MIGRATORIA DE TRUMP

La Casa Blanca amenaza cortarle fondos a las "ciudades santuario"

Les exige que colaboren en las deportaciones de inmigrantes ilegales.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Sessions sorprendió con su presencia en la conferencia de prensa. Foto: AFP

El secretario de Justicia, Jeff Sessions, amenazó ayer lunes a las "ciudades santuario" con cortarles fondos presupuestales si no colaboran con la deportación de inmigrantes indocumentados. "Hoy quiero urgir a estados y jurisdicciones locales a cumplir con las leyes federales (...) como condición para recibir fondos", dijo Sessions.

"Cuando las ciudades y los estados se niegan a ayudarnos a hacer cumplir nuestras leyes, nuestro país es menos seguro. Esas políticas no pueden continuar", afirmó Sessions, que apareció por sorpresa en la rueda de prensa diaria de la Casa Blanca.

"No deportar a los inmigrantes que han sido condenados por crímenes pone a todas nuestras comunidades en riesgo", añadió el fiscal general.

Sessions anunció que los estados, condados y ciudades que busquen subvenciones del Departamento de Justicia tendrán que mostrar que cumplen con las leyes federales y persiguen a los inmigrantes que han cometido crímenes o que llegaron al país de manera irregular.

Las subvenciones del Departamento de Justicia incluyen fondos para el entrenamiento de la policía local y partidas para la adquisición de nuevo equipo, como las cámaras corporales que los agentes llevan en sus uniformes. "Simplemente hemos llegado al final de esta política", dijo Sessions.

El presidente Donald Trump firmó en enero una orden ejecutiva para resucitar los programas de cooperación entre la policía local y las autoridades migratorias y para interrumpir la concesión de ciertos fondos federales a las llamadas "ciudades santuario", definición que incluye unas 200 urbes, condados y otras jurisdicciones que protegen de la deportación a inmigrantes.

Líderes de estas "ciudades santuario", como el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, han rechazado las propuestas de Trump y han asegurado que seguirán amparando a los inmigrantes.

Eric Garcetti, alcalde de la ciudad de Los Ángeles, un enorme "santuario" para inmigrantes en situación irregular, también desechó las amenazas alegando que los valores de la ciudad que dirige "no están en venta". "Hay protecciones constitucionales contra este tipo de acciones punitivas propuestas" por Sessions, expresó Garcetti en una nota oficial.

"Vamos a luchar para proteger la seguridad y la dignidad de los angelinos, y trabajaremos junto con nuestros representantes en el Congreso para garantizar que Los Ángeles no se quede sin recursos federales que ayudan a proteger a millones de personas todos los días", añadió.

Las "ciudades santuario" se niegan a informar al Gobierno del estatus migratorio de sus detenidos para evitar su deportación.

Sessions dijo que estas ciudades están obligadas a respetar el estatuto número 1373, que determina que para recibir fondos de origen federal no pueden adoptar normas locales que limiten la comunicación de información sobre la situación migratoria de los individuos. El polémico estatuto 1373 "deja claro que la falta de acción para remediar una violación resultará en la retirada de fondos, finalización de los fondos o remoción de la condición para recibirlos", dijo Sessions.

Las leyes estadounidenses de migración "determinan que Estados Unidos debe remover rápidamente del país a extranjeros que han sido condenados o arrestados por ciertos crímenes", explicó el secretario de Justicia.

300 ciudades santuario y 11 millones de migrantes

Donald Trump llegó al poder con la promesa de deportar 11 millones de indocumentados, la mayoría hispanos, y para ello aumentó el poder de la agencia migratoria ICE, que ha realizado varios arrestos en "ciudades santuario" a pesar de no contar con la colaboración de las autoridades locales. En la actualidad hay unos 300 "santuarios" en todo Estados Unidos. Jeff Sessions recordó ayer lunes el caso de un inmigrante, que ya había sido expulsado cinco veces anteriormente, que terminó involucrado en el asesinato de una joven en la ciudad de San Francisco, una ciudad santuario. En enero, la alcaldía de San Francisco —donde residen unos 30.000 inmigrantes en situación irregular— inició un proceso contra el gobierno federal después que Trump determinara el corte de fondos federales a esa ciudad.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)