LA PINTURA DE LA POLÉMICA

Policía censura obra sin orden judicial que justifique la acción

Con sus declaraciones, Mujica y Topolansky avalaron que se haya retirado de exhibición.

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NATALIA ROBA21 oct 2016

Yo soy respetuosa. Bajé la obra para no afectar la sensibilidad de nadie", dijo ayer Diana Saravia, la galerista que expuso la polémica obra de Julio de Sosa "Génesis-Uruguay", en la que el expresidente y senador José Mujica y su esposa, la senadora Lucía Topolansky, emulan las figuras bíblicas de Adán y Eva.

Pero el procedimiento policial por el cual la obra se descolgó de la pared del taller y galería ubicado en Carlos Quijano y San José, fue ilegal ya que no medió ninguna orden judicial. La dueña de la galería la sacó luego de ser citada a la Jefatura donde un comisario le pidió que lo hiciera "por orden de arriba", según relató.

Mujica y Topolansky se sintieron ofendidos por la obra y por eso hicieron consultas legales con un abogado.

Topolansky dijo a El Observador: "Es una pajería todo eso, un tipo que pintó un cuadro nos pintó en bolas, por exhibicionismo". En declaraciones a la diaria, criticó que se haya hecho "exhibicionismo sin permiso" de su imagen y señaló: "Ahora te agarran para el chijete. Te ponen en la vidriera de una galería y la gente no sabe si vos posaste para eso, o si lo autorizaste o no. No tiene goyete. Es una cosa totalmente menor, pero al leer la prensa todos los días siempre te dan un palo, y esto está en ese marco".

Consultada por El País sobre el nombre del abogado y los pasos que daría al respecto, dijo que no quería seguir hablando del tema y colgó el teléfono.

Mujica, por su parte, dijo a Telenoche que "es triste" lo sucedido con la obra. "Tienen derecho a ganarse unos pesos, pero yo creo que las cosas tienen un límite", manifestó.

Actuación ilegal.

Ayer al mediodía el taller hervía de público: medios de comunicación, clientes habituales que tenían como único tema el cuadro en cuestión. El teléfono tampoco paraba de sonar. Mientras Saravia había salido a almorzar para tomar aire en una jornada inusualmente mediática, su esposo explicaba a una y otra persona cómo habían sido los hechos.

En un cuaderno anotaba el listado de llamadas para luego comunicarlo a Saravia: desde coleccionistas de obras de arte interesados en la pieza, hasta medios internacionales como la BBC y Crónicas de Argentina.

La obra que originalmente tenía un costo de US$ 400 recibió ofertas por US$ 1.400.

Tampoco paró de sonar el teléfono del artista, un trabajador de la industria automotriz de San José que quedó muy sorprendido por la dimensión que cobró su obra, contó Saravia.

Todo comenzó el 13 de octubre cuando la galerista publicó en su página de Facebook la imagen del cuadro con la descripción: "Detalle de obra de Julio de Sosa "Génesis-Uruguay" óleo sobre fibra 93 x 73 cm #adanyeva #pepemujica #lucia #artegallery #artecontemporaneomontevideo #juliodesosa #gallery #galeríadianasaravia #Montevideo #Uruguay".

El pasado martes Montevideo Portal se hizo eco de la noticia. Al día siguiente sobre las 20 horas dos policías llegaron a la galería a preguntar por el origen del cuadro y le pidieron a Saravia que ella y el artista se presentaran al día siguiente a las 10:30 horas en la Jefatura.

"Cuando concurrimos el comisario fue súper atento, pero nos explicó que estaba cumpliendo con su trabajo", contó Saravia a Montevideo Portal. Dijo que había "órdenes de arriba" para que fuera retirada.

En la Jefatura los interrogaron sobre varios aspectos de su vida personal, y les informaron que no podría volver a exhibir el cuadro hasta que les avisaran. En la copia del acta del interrogatorio que les entregaron consta que "a solicitud del comisario" se retiraba la obra de la exhibición pública.

Sin embargo, el Ministerio del Interior dio otra versión de los hechos a la jueza Blanca Rieiro. Según explicó a El País el vocero del Poder Judicial, Raúl Oxandabarat, la Policía informó de una denuncia policial por "ofensa a la moral pública" y que ante esa denuncia la dueña de la galería había bajado la obra "voluntariamente". Ante esa situación la jueza dio por terminado el episodio sin siquiera formar un expediente.

La misma versión dio la Unidad de Comunicación del Ministerio del Interior a Montevideo Portal. Se informó que la Jefatura de Policía recibió "varios llamados" de vecinos quejándose por la obra.

Oxandabarat aclaró que si el autor o la galerista quisieran volver a poner el cuadro "pueden hacerlo hoy mismo", aunque se exponen a algún tipo de demanda que la Justicia deberá resolver si es justificada.

Por otro lado explicó que los únicos que pueden presentar una denuncia, si se sienten agraviados, son los protagonistas de la obra es decir Mujica y Topolansky, cosa que no había ocurrido hasta ayer.

Abogados consultados por El País explicaron que sin orden judicial no es posible bajar una obra de arte de una exposición. El abogado Héctor Di Giacomo —quien fue jefe de lo que hoy es Asuntos Internos del Ministerio del Interior— afirmó que "tiene que haber una orden judicial (...) No puedo juzgar sin conocer todos los detalles, pero no creo que un comisario tenga atributos para hacer bajar una obra", dijo y agregó: "No creo tampoco que sea el comisario a quien se le ocurrió" tomar esa decisión.

Lo mismo expresó Martín Fernández, abogado del Instituto de Estudios Legales del Uruguay (Ielsur). "Si hay un tema de derecho de imagen tiene que intervenir un juez. También está en juego la libertad de expresión. No puede una autoridad administrativa decidir por sí y ante sí, sobre otro derecho fundamental que es la obra del artista y el derecho a exhibirla".

Justamente sobre el derecho de imagen afectado, la abogada Natalia Paladino, especialista en Derecho de Propiedad Industrial, explicó que si se vulnera ese derecho lo que corresponde es ir a la Justicia.

Paladino explicó que en la ley de derecho de autor se plantea dos situaciones que en este caso no se dieron. Una es cuando se incluye a una persona a pedido de ella. En ese caso la obra pertenece a la persona. La otra es cuando la obra se hizo de manera espontánea pero la persona la autorizó. "Pero por lo que dice la prensa no hay autorización de las personas retratadas, por lo tanto se está vulnerando un derecho de imagen", afirmó. De todos modos, Paladino reiteró la necesidad de que exista orden judicial.

"Censura desacertada".

El director del Museo Nacional, Enrique Aguerre, calificó de "triste" el episodio. "Quiero atribuirlo a una confusión que llevó a una medida desacertada de censura", dijo a El País.

Aguerre señaló como grave que no se hayan cumplido "los recaudos legales (...) Hubo apuro en tomar una medida, no se reflexionó". Como antecedentes recordó el caso de Juan Ángel Urruzola en que por una orden judicial no se le permitió exhibir la obra (ver nota aparte).

Luego de los hechos, Saravia publicó en Facebook una nota en la que explicó que lucha "día a día para poder difundir" obras de "artistas emergentes con obras no tan conocidas, quizás no del agrado de todos y quizás no tan perfectas". Sobre la obra dijo: "Vi una cuota de humor que en momentos de (...) "Nadie mediante una disciplina artística piensa en herir o molestar a alguien, lo que hacemos es por amor al arte y amamos hacerlo", concluyó.

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