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Clubhouse, la nueva red social de moda es otra puerta peligrosa a tu privacidad

Es la nueva red social de moda y la primera de origen norteamericano en generar expectativas desde muchísimo tiempo, promete ser el hogar ideal para la nueva tendencia del audio.

Menú de smartphone. Varias aplicaciones. Foto: Unsplash
Foto: Unsplash

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Algunos ya escucharon sobre ella. Otros muchos probablemente no. Lo mismo pasó, aunque ahora pueda parecer prehistoria, cuando Facebook, Twitter e Instagram nacieron. La misma suerte corrieron Snapchat y Tik Tok. Como si fuera una duna en el viento del desierto, los fenómenos de redes sociales empiezan con unos pocos granos de arena, que si las cosas salen como busca quien la creó, con el tiempo se vuelven miles, millones, miles de millones.

"Un espacio para conversaciones de audio casuales y directas". Así se define Clubhouse, una nueva red social que en algunos meses ha generado altos niveles de expectativa y comentarios en otras redes como Twitter. Ruido que, por supuesto, generó que sus fundadores lograran reunir importantes flujos de fondos que les permitan seguir avanzando en ajustes, mejoras y funcionalidades.

Pero, ¿qué es exactamente Clubhouse? Podría definirse como una red social específica para audios en streaming y cuyo contenido tiene una característica cada vez más propia de las redes: es efímero. Una suerte de Twitch (la red social en la que miles de adolescentes y jóvenes de todo el mundo transmiten y siguen sus partidas de videojuegos; la misma en la que la congresista norteamericana Alexandria Ocasio Cortez usó para hacer campaña en las últimas elecciones mientras jugaba al Among Us y era vista por 400 mil personas en vivo).

Pero en los 11 meses que lleva de existencia, ClubHouse no solo ha reunido más de 100 millones de dólares, también ha provocado cientos de denuncias por acoso, desinformación (mal llamada fake news) y problemas de privacidad. Este mismo febrero, los gobiernos de Italia y Alemania plantearon públicamente cuestionamientos acerca de que esta nueva red social no está cumpliendo con las regulaciones de protección de datos de la Unión Europea. China, por su parte, ni corta ni perezosa decidió bloquear la aplicación luego de que se hicieran públicas fuera de su territorio conversaciones de contenido político sobre ese país.

Para poder usar ClubHouse es necesario que alguien te envíe una invitación. Y ahí empiezan los problemas de privacidad. Para poder invitar a otros a ser parte (cada usuario nuevo tiene solamente dos invitaciones para usar) es necesario enviarles un mensaje de texto y por ende, darle a la aplicación acceso a tu libreta de contactos en el teléfono. No hay otra forma. Esto implica que ClubHouse no solo tendrá acceso a los contactos de quienes decidan usarla sino a los contactos agendados en los celulares de todos ellos. Significa que, lo sepas o no, es probable que ClubHouse ya tenga tu número de celular en su base de datos. Esto último además permite a la app enviar por sms a quienes tú no invitaste mensajes para que sean parte de su red.

Darle acceso a tus contactos a una aplicación, cualquier aplicación, y aunque más no sea por unas horas, es un viaje peligroso. En tus contactos no sólo están tus amigos y familiares, están conocidos, clientes y proveedores, médicos, jefes y gente con la que tal vez saliste una vez. Los que somos periodistas, por ejemplo, tenemos en nuestros contactos a fuentes confidenciales, y algo similar puede pasarles a los policías, fiscales, terapeutas, etc. Al abrir los contactos, estás diciéndole a un tercero que vos y esas personas tienen contacto. Si alguien te está acosando, tiene tu celular en su teléfono, ahora es probable que recibas sms diciéndote que te invita a sumarte a ClubHouse. Eso sin contar que además decidas, tal como te pide, darle acceso a tus cuentas de Twitter e Instagram.

¿Es ClubHouse la única aplicación que quiere acceder a tus contactos telefónicos? Para nada, la mayoría de las plataformas sociales insisten repetidamente en recomendarte amigos, seguidores o contactos basados en datos que tienen sobre vos y te piden insistentemente que los dejes ver tu celular o tus contactos de teléfono. Pero en general han ido mejorando sus algoritmos desde la época en la que te recomendaban seguir a tu psicólogo o le decían a un adicto que se hiciera amigo de su dealer. Eso, que parece ciencia ficción, es lo que ahora está pasando con ClubHouse.


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