SALUD

Cien años de la cirugía general uruguaya: los hitos destacados en el mundo

Diversos profesionales y sus técnicas fueron reconocidos en el mundo desde el inicio; la Sociedad Cirugía del Uruguay cumple esta semana un siglo de vida

Cirujanos operando
La organización reúne a 350 profesionales de todo el país.

La Sociedad de Cirugía del Uruguay –llamada primero Sociedad de Cirujanos de Hospital y luego Sociedad de Cirujanos de Montevideo– surgió, principalmente, como el sueño de una persona: Carlos Stajano. “Un verdadero Quijote”, dijo Gustavo Rodríguez, actual presidente de la entidad que mañana cumple 100 años y celebra la Semana del Centenario.

A los 29 años, Stajano decidió unir a sus colegas –mayores que él en edad– y promover la actividad académica y científica en el área. No era una tarea fácil: tuvo que enfrentarse a los egos y rencores políticos de los maestros de la época. Alfredo Navarro y Alfonso Lamas encabezaban dos de las clínicas más importantes de entonces en el Hospital Maciel y sus diferencias de pensamiento separaban a los cirujanos. Alberto Piñeyro (bisnieto de Luis Piñeyro del Campo) ilustró la labor de Navarro y Lamas como “verdaderos feudos” a los que Stajano logró derribar con una propuesta para el colectivo. Stajano, primero ginecólogo y luego cirujano, los reunió en “terreno neutral”, una sala del Hospital Italiano, y el 10 de noviembre de 1920 fundó la sociedad académica.

Desde ese momento, “la función primordial fue la educación y la capacitación permanente de los cirujanos. Se designó que tres miércoles al mes se haría una reunión científica. Se mantiene el mismo día y la misma hora en la actualidad”, relató Rodríguez. La sociedad hoy reúne a 350 cirujanos de todo el país, prácticamente todos los que practican la cirugía general, organiza congresos anuales desde 1950 (solo este año fue suspendido por la pandemia por coronavirus) y visibiliza la actividad académica y científica.

“Cien años para un país que tiene 200 y pocos años de historia es mucho tiempo”, afirmó el médico en diálogo con El País.

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Carlos Stajano, fundador de la Sociedad de Cirugía del Uruguay

Semana del Centenario: charlas y testimonio.

La Semana del Centenario de la Sociedad de Cirugía del Uruguay comienza con la recreación de la reunión fundacional en el Hospital Italiano. En esa instancia que se celebrará el martes se entregará medallas conmemorativas a expresidentes de la organización, de los Congresos Uruguayos de Cirugía, funcionarios y colaboradores. Gustavo Zerbino, sobreviviente de la Tragedia de los Andes, dará una conferencia sobre gestión de la adversidad. El presidente actual de la sociedad, Gustavo Rodríguez, dijo que se lo eligió por dos motivos: el primero es porque el cirujano se enfrenta diariamente a la adversidad y la posible muerte del paciente; el segundo es que Zerbino es nieto de Carlos Stajano, fundador del colectivo. En la semana habrá charlas académicas con expositores internacionales y nacionales sobre distintos aspectos de la cirugía general.

Los referentes.

La cirugía académica había surgido mucho antes de 1920 con la creación de la primera cátedra de clínica quirúrgica en 1880, encargada al italiano Giuseppe Pugnalin, quien la ejerció hasta 1899, siendo sucedido por Lamas. Pugnalin fue quien introdujo en el país la antisepsia, la cirugía listeriana y luego la cirugía aséptica y fue uno de los responsables de la primera ovariectomía exitosa en Uruguay de la que se cumplen 145 años.

Antes de eso, las cirugías se hacían en los domicilios de los pacientes sobre la mesa del comedor o en las fondas. El tratamiento de las heridas, la contención de las hemorragias con taponamientos, ya fuera con gasa o hasta con sábanas, y los drenajes de colecciones supuradas eran las cirugías más habituales. Con pocos instrumentos disponibles, los cirujanos debían solucionar desde obstrucciones vasculares agudas hasta aneurismas o heridas de tórax o de bala en el abdomen.

La excelencia de los cirujanos uruguayos fue siempre reconocida a nivel internacional. Tanto así que, en los inicios de la Sociedad de Cirugía del Uruguay, se recibió la visita de las principales figuras del American Collegue of Surgeons, entre ellos, William Mayo. Estos percibieron que los cirujanos, la cirugía y los hospitales de Montevideo estaban a un nivel tal “que no serían superados en ningún lado”.

En este sentido, Rodríguez y Piñeyro destacaron también la figura de Gerardo Caprio (1902-1977), quien fue pionero en el campo de la cirugía hepática. Este realizó la primera resección del lóbulo izquierdo del hígado en un paciente con metástasis. Fue en 1931. “Fue muy criticado. Algunos profesores le dijeron que había hecho una ‘acrobacia quirúrgica’”, recordó el actual presidente de la Sociedad de Cirugía del Uruguay.

Su técnica contribuyó a una forma de practicar una hepatectomía segura, es decir, con escaso sangrado y baja morbimortalidad en el mundo. Caprio dominaba también la cirugía mamaria, la cirugía oncológica pelviana por vía baja, la cirugía endócrina y la cirugía digestiva abdominal.

Otro hecho de destaque mundial fue la técnica desarrollada por Raúl Pradeli (1927-2014) para la “intubación transhepática transtumoral”, según apuntó Rodríguez, que lo convirtió en una referencia de la cirugía internacional.

Este médico se destacó especialmente en cirugía del hígado, vías biliares y páncreas.

“La práctica de Caprio y de Pradeli, entre otros, tuvieron reconocimiento internacional y sentaron las bases para el tratamiento (de las afecciones particulares) para el resto del mundo”, relató Rodríguez.

Piñeyro dijo, no obstante, que con el paso de las décadas, la medicina europea y estadounidense terminó por convertirse en el modelo de vanguardia internacional. Pero para la década de 1990, con el surgimiento de la laparoscopia, “nos pusimos a tono”.

Cirugía: médicos de todo el país reclamaron dos días por falta de avances en los Consejos de Salarios. Foto: Gerardo Pérez
Esta organización es la segunda más longeva; la de otorrinos tiene 102 años. Foto: Gerardo Pérez

Últimos avances.

En las últimas décadas, la cirugía videoendoscópica se ha impuesto de forma categórica y la cirugía robótica avanza en el país, desplazando a la cirugía abierta a cada vez menos indicaciones. Se apeló al uso de simuladores en el entrenamiento quirúrgico y ha irrumpido la cirugía bariátrica.

Desde la Sociedad de Cirugía del Uruguay se aboga por crear centros de referencia (como el Centro de Trasplante Hepático) para algunas patologías quirúrgicas relativamente poco frecuentes con vistas a concentrar excelencia y mejores resultados.

Piñeyro añadió: “Estamos en un nivel razonable para lo que es Latinoamérica”.

Este médico es compilador del libro Sociedad de Cirugía del Uruguay. Libro del Centenario en el que también se habla de otro avance: uno humano; es decir, el énfasis puesto en convertirse en cirujanos empáticos, con capacidad de escucha y buenos comunicadores para mejorar la relación con el paciente y la atención quirúrgica.

Quiénes fueron las pioneras de la cirugía.

A fines de la década de 1940 ingresó la primera mujer a la Sociedad de Cirugía del Uruguay: Paula Knabl de Pascual. Ella se había recibido como cirujana en 1947. Años más adelante se dedicó a la cirugía plástica y, por cambiar de especialidad, “nadie se acuerda de ella”, lamentó Alberto Piñeyro, compilador de Sociedad de Cirugía del Uruguay. Libro del Centenario, que se presenta esta semana. Las dos cirujanas que siguieron a Knabl como socias fueron Dinorah Castiglioni y María Teresa Cabrera. A Castiglioni quisieron desanimarla porque, según le habían dicho, “ninguna persona se dejaría operar por una mujer”. Su primera intervención fue una apendicitis. Ejerció el cargo de profesora agregada y luego fue designada profesora emérita. Fue miembro honorario de la Academia Nacional de Medicina. Cabrera, por su parte, fue la primera cirujana pediátrica del país.

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