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Situación del Mercosur (III)

@|Ha recobrado visión el futuro del Mercosur que en este presente arrastra la pesadez de 30 largos años donde pasó de un venturoso porvenir a un penoso derrotero incierto para ser bastión del proteccionismo arcaico de algunos gobiernos que lejos de pensar en crecer piensan en retroceder hasta la mínima supervivencia.

Estamos tal vez sin saberlo en una relación que sin superar el PEC y el Cauce de los grandes del vecindario es incapaz siquiera de relaciones con sus naturales socios de la Alianza del Pacífico y se reduce a defender el pasado de un mundo que ya no existe en vez de apostar al acuerdo con el mundo europeo y sus 27 socios luego de haber llegado a las puertas de una seria complementación.

Así las cosas, Uruguay no puede quedar atado a un falso consenso que de verdad es una máquina de impedir acuerdos comerciales por defender sistemas de producción de un siglo atrás, totalmente inviables y enviando a sus habitantes al atraso, la miseria y la incapacidad de superar nostalgias imposibles de transformarse en futuro para sus pueblos.

Los que nos bloquearon puentes y trataron de quitarnos inversiones que hoy dan trabajo a miles de compatriotas no tienen autoridad de ningún tipo para calificar nuestras decisiones y menos pontificar con un Papa al que, en su país, antes de serlo, era acosado por el mismo partido que hoy mantiene el gobierno de ese país. Recobra sentido la vieja frase de un caudillo republicano que sostenía que querer a su país era la condición básica para hacer por él todo lo necesario a costa del propio renunciar a ambiciones personales. De ahora en más esta apuesta recobra todo su valor y sentido. Buscar el rumbo en un mundo en cambio es imperioso. Más aun cuando ese rumbo dará sentido a los esfuerzos y sacrificios de todo un pueblo que decidió tomar este camino.

No hagamos de la máquina de impedir ajena otra propia. Así negariamos al mismo Artigas que probó no tener mas enemigos que los que se oponían a la pública felicidad.

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