Pedro Bordaberry
Pedro Bordaberry

Colocate la mascarilla

Antes de empezar un viaje en avión el capitán y las azafatas dan indicaciones de seguridad. Nos dicen que, en caso de despresurización, caerán mascarillas que debemos colocarnos. Aclaran que, antes de ayudar a otros a colocarse la misma, debemos ponernos la nuestra.

Desde hace más de un año nos encontramos en emergencia sanitaria en Uruguay y ahora el Frente Amplio anuncia que interpelará a los Ministros de Economía y Salud Pública. Pretende con ello responsabilizarlos de lo que sucede. Antes de hacerlo, debería seguir el consejo de las azafatas y colocarse la mascarilla de su propia responsabilidad en la no prevención y hasta negación del peligro del covid19 mientras estaba en el gobierno.

Recordemos.

En diciembre de 2019 se conoció la existencia de casos de Coronavirus en China. Pocos días después, a principios de Enero de 2020, la Organización Mundial de la Salud informó de la misma. Ese mismo mes, la OMS emitió una Declaración en que alertó que “el brote constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional”, se constataron casos en 19 países y el riesgo mundial es alto.

Mientras esto sucedía, en nuestra comarca el FA aún estaba en el gobierno. El subsecretario de Salud Pública de entonces, en ese mismo enero de 2020, afirmó que el COVID-19 “por el momento es un riesgo muy bajo. Es menos transmisible que el sarampión”. Aclaró que, por suerte, el riesgo de sarampión para el Uruguay es bajo.

¡Le preguntaron por el coronavirus y contestó que le preocupaba el sarampión! Aclaró además que el COVID-19 tiene síntomas parecidos a los de un cuadro gripal pero “parece que no es tan importante”.

Esto es lo que decían desde el Ministerio de Salud Pública del Frente Amplio cuando el mundo entraba en alerta por la pandemia.

Veamos qué sucedía en otros Ministerios, por ejemplo, el de Relaciones Exteriores. Mientras el coronavirus se expandía a gran velocidad, en lugar de prepararse para lo que podía suceder, el Gobierno del Frente Amplio ¡donaba insumos médicos contra el COVID-19!

Incluso emitía informes de prensa donde se vanagloriaba de ello. En el Comunicado 12/20 del Ministerio de Relaciones Exteriores puede verse a un sonriente Subsecretario de Relaciones Exteriores entregando material médico al Embajador de China “para colaborar en el combate de la enfermedad causada por el virus denominado COVID-19”.

Es decir, en lugar de colocar la mascarilla a los uruguayos, ayudaban al de al lado, sin escuchar la advertencia que el mundo entero y la OMS estaban dando.

En marzo, al asumir, el nuevo gobierno del Dr. Lacalle Pou se encontró con una situación desastrosa. A los quince días llegó la pandemia al Uruguay y se disparaban los casos. Si para muestra de la imprevisión basta un botón, en marzo del 2020 no había capacidad para hacer tests de detección del virus (existían elementos en todo el país para sólo cien). Hoy se hacen más de veinte mil por día.

Quienes se preocupaban por el sarampión y no el COVID-19, no prestaban atención a la alerta de la OMS, decían que era un riesgo muy bajo y donaban los materiales médicos que necesitaríamos, hoy le quieren colocar la mascarilla de la responsabilidad a otro.

Contradicción a la que parecen afectos y que se vio en muchas otras áreas y acciones. Como aquel dirigente gremial, afín al FA, que integraba el Directorio de ASSE. Estando en su oficina pública vio venir una protesta sindical y no dudó en sumarse a ella olvidándose que los que gritaban ¡lo hacían contra el propio Directorio que él integraba!

“Ante todo soy gremialista”, se justificó el moderno Dr. Hyde mientras protestaba contra él mismo.

Son los que desde Gas Sayago y con dinero del Estado, contrataban clases de gimnasia laboral y masajes y compraban frutos secos, cuando la empresa generaba millones de dólares de pérdidas.

Los que en Ancap organizaban fiestas que también costaban cientos de miles de dólares donde elegían las opciones “plato caliente”, “mesas de quesos”, o utilizaban la tarjeta de crédito para compras de shorts en comercios de verano o almuerzos en “Francis, Carrasco”. Mientras los uruguayos poníamos 800 millones de dólares para atender las pérdidas.

Los mismos que en Pluna pagaban despidos millonarios a los ejecutivos en el momento en que la empresa se fundía y costaba otros cientos de millones de dólares.

Durante años nos vendieron el verso de que protegían a los más débiles o luchaban por los derechos de los que menos tienen. Cuando llegaron al gobierno exhibieron la obscena contradicción de ese desapego en el cuidado de los dineros públicos.

Hoy presenciamos una nueva contradicción: los que desde el gobierno minimizaron el riesgo del COVID-19 pese a las alertas. Los que donaron los materiales médicos que necesitamos. Los que dejaron al país sin ningún tipo de preparación para enfrentar la pandemia. Esos, van a interpelar a los Ministros de Salud Pública y Economía.

Debieran colocarse la mascarilla.

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