Trudeau vuelve a donde nació cuando su padre era Primer Ministro CANADIENSE 

Fue portero, tiene tatuajes y gobernará una potencia

Cuando Justin Trudeau se mude a la residencia oficial del Primer Ministro de Canadá, será un retorno al hogar. Sus padres vivieron allí, en la casa de piedra gris situada en el número 24 de Sussex Drive, en Ottawa, donde él nació en la Navidad de 1971.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Trudeau será el nuevo primer ministro de Canadá. Foto: AFP.

En un país, en el que las dinastías políticas son infrecuentes, Trudeau será el primer canadiense que seguirá a su padre en el más alto cargo político del país, gracias a la sorprendente y arrolladora victoria de su Partido Liberal en las elecciones del pasado lunes, que pone final a nueve años de gobierno del Partido Conservador.

Se pueden trazar fácilmente similitudes entre él y su padre, Pierre Elliott Trudeau, quien lideró al país por 15 años a partir de 1968. Lo más superficial es el aspecto de ídolo cinematográfico con cualidad atlética ruda, una esposa glamorosa e hinchas fascinados. Con más sustancia, aparece la franqueza inusual, la reputación como impulsor del cambio, y una pronunciada trayectoria en ascenso de los liberales en el periodo en el que cada uno actuó.

Sin duda, la suerte de nacer con el apellido Trudeau fue una gran ayuda.

Pero, Justin Trudeau, de 43 años, no es un heredero que se incorporó sin esfuerzo a la maquinaria política familiar. Entró a la política 18 años después que su padre se retiró y siete años después del fallecimiento de éste. Construyó su propio cuadro de asesores, en su mayoría de su propia generación. Y, en puntos clave de su carrera optó por caminos más difíciles, en parte, al parecer, para demostrar que no tenía una vida política servida en bandeja.

Estuvo en el centro de la atención pública desde niño, junto con sus dos hermanos, por ser hijo del Primer Ministro. Pero, iba a la escuela pública en ómnibus, aunque seguido por un auto con custodias.

Justin Trudeau estudió francés y literatura inglesa en la Universidad McGill, en Montreal, pero después de eso, como él mismo reconoció, su camino durante unos años no tuvo metas del todo precisas. Hizo un viaje alrededor del mundo como mochilero con amigos. Después pensó estudiar Derecho, pero volvió a McGill para especializarse en educación, aunque no culminó esos estudios y se mudó a British Columbia, la provincia natal de su madre, donde se desempeñó como instructor de snowboard y trabajó como portero de un boliche. "Siempre me pedían que entrara al local para zanjar una situación tensa y acompañar a una persona hasta la puerta, debido a que era diplomático", comentó Trudeau. "Nunca me sentí físicamente amenazado. Creo que no tengo el gen del temor".

Dedicó varios años a la docencia en un liceo público y en un colegio privado, en la ciudad de Vancouver, una experiencia que dijo le confirmó su confianza en la educación pública.

Será el primer gobernante canadiense que boxea (lo hace al menos una vez por semana), que actuó en una minisere de televisión interpretando a un héroe de la Primera Guerra Mundial, y que luce tatuajes: el planeta Tierra, que lleva desde los 23 años y un cuervo al estilo de los diseños Haida, un pueblo indígena del noroeste de la costa del Pacífico, que luce en el brazo izquierdo desde que cumplió 40 años.

ASCENSO.

El primer triunfo y un "antídoto al cinismo".

Dos tragedias volvieron a situar a Justin Trudeau en el centro de la atención pública. Su hermano Michael murió en una avalancha, en 1998, lo que suscitó una expresión general de apoyo y simpatía por la familia. Dos años después, cuando falleció su padre, Justin ofreció un panegírico que fue seguido por televisión por millones de personas. Al funeral celebrado en la basílica de Notre-Dame de Montreal, asistieron el entonces jefe de Estado de Cuba, Fidel Castro y el presidente de Estados Unidos, Jimmy Carter, entre otras personalidades. El panegírico, imágenes como las de Justin, entonces de 29 años, abrazando entre lágrimas a Castro suscitaron la reacción favorable de la mayoría de los canadienses.

Quizás para probar que, a pesar de su apellido quería ganarse la confianza de su partido y del electorado, en las elecciones de 2008, para sorpresa de muchos logró arrebatarle la banca por una popular y conflictiva zona de Montreal al independentista Bloque Quebequés. La retuvo en 2011. Y, en abril de 2013, se hizo con el liderazgo del Partido Liberal.

Justin asegura que no está en política por ambición histórica o para imitar a su padre. "Lo hago porque creo que tengo para ofrecer algo que Canadá necesita y que es un antídoto al tipo de cinismo que domina gran parte de la política alrededor del mundo".

(Fuentes: The New York Times y EFE)

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados