UNA ZONA DE RIESGO

Estados Unidos moviliza soldados armados en la frontera con México

Trump advierte a su vecino y los envía tras incidente con fuerzas de ese país.

Un funcionario del Pentágono dijo a la AFP que actualmente hay 2.900 efectivos desplegados y 2.000 guardias nacionales en la frontera. Foto: AFP
Un funcionario del Pentágono dijo a la AFP que actualmente hay 2.900 efectivos desplegados y 2.000 guardias nacionales en la frontera. Foto: AFP

Donald Trump anunció que está enviando “soldados armados” a la frontera con México, después de un incidente -en el que uniformados de ese país apuntaron y desarmaron a tropas estadounidenses porque pensaron que estaban del lado mexicano-, en una nueva escalada de su guerra contra la inmigración irregular.

El presidente estadounidense denunció en un tuit ayer miércoles que recientemente soldados de México habían desarmado a soldados de la Guardia Nacional, “probablemente como una táctica de desviación para los traficantes de droga en la frontera”.

“Más vale que no vuelva a ocurrir! Ahora estamos enviando SOLDADOS ARMADOS a la frontera”, advirtió Trump.

En su publicación en la red social, el mandatario republicano se quejó también de que México no está haciendo lo “suficiente” para detener la migración clandestina y devolver a las personas a sus países de origen.

Según un comunicado enviado a la AFP por el Comando Norte de Estados Unidos, el 13 de abril, entre cinco y seis militares mexicanos interrogaron a dos soldados estadounidenses que realizaban una operación de apoyo en la frontera en un vehículo que no llevaba la identificación de la Patrulla de Fronteriza (CBP por sus siglas en inglés).

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, prometió que su gobierno analizará el hecho. “Vamos a analizar este incidente, vamos a tomar en cuenta lo que él está señalando y se va a actuar de conformidad con la ley en el marco de nuestra soberanía”, dijo el mandatario izquierdista en su habitual conferencia matinal.

López Obrador no quiso entrar en una escalada verbal con su homólogo. “No vamos a caer en ninguna provocación”, declaró.

El incidente ocurrió cerca de la localidad Clint en Texas, próxima al Río Grande, que marca el límite entre ambos países.

“Una investigación del CBP y del Departamento de Defensa reveló que los militares mexicanos pensaban que los soldados estadounidenses estaban del lado sur de la frontera”, indicaron las autoridades estadounidenses que destacaron que sus efectivos estaban en el lugar “apropiado”.

Según el comunicado, después de una breve discusión los militares mexicanos se fueron.

Un funcionario del Pentágono dijo a la AFP que actualmente hay 2.900 efectivos desplegados y 2.000 guardias nacionales y que siempre hay “algunas tropas armadas para la protección” del contingente.

“Siempre estamos revisando nuestras políticas”, explicó el oficial que pidió permanecer en el anonimato.

El ministerio de Exteriores de México dijo que “este tipo de incidentes es común”.

“Se trata de una verificación de patrullaje ordinario, sin consecuencias para ambos gobiernos, quienes mantienen comunicación permanente y fluida”, afirmó la cancillería en un comunicado.

Amenaza.

Desde octubre, miles de migrantes, mayoritariamente centroamericanos, recorren México en multitudinarias caravanas con la esperanza de llegar a Estados Unidos y escapar de la violencia y la pobreza.

Trump considera este éxodo una amenaza para la seguridad nacional y exige a México que los detenga, como parte de un duro discurso contra la inmigración irregular que fue el eje de su campaña electoral y que ha determinado muchas decisiones de su gobierno.

El presidente estadounidense denunció en Twitter que hay una “gran caravana de más de 20.000 personas” que avanza por México hacia Estados Unidos.

A principios de mes, la patrulla fronteriza estadounidense informó que en marzo 103.472 personas fueron detenidas cuando intentaban cruzar irregularmente la frontera desde México.

La patrulla encuentra a un niño solo llorando

Agentes de Estados Unidos encontraron a un niño de tres años llorando en un campo de maíz en la frontera con México, con su nombre y un número de teléfono escrito en sus zapatos, dijeron ayer miércoles autoridades estadounidenses. La agencia federal de Aduanas y Protección Fronteriza dijo que el niño fue “abandonado” por un grupo de supuestos inmigrantes ilegales que habían cruzado a Estados Unidos desde México cerca de Brownsville, Texas.

Los esfuerzos para localizar a su familia del menor hasta el momento han sido infructuosos.

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