PARAÍSO EN LAVALLEJA

Piden más control en sector público del cerro Arequita

No hay senderos marcados ni guardaparques que controlen el lugar.

Hace pocos días un joven resultó herido de gravedad tres caer del Cerro. Los visitantes llegan incluso de noche. Foto: archivo El País.
Hace pocos días un joven resultó herido de gravedad tres caer del Cerro. Los visitantes llegan incluso de noche. Foto: archivo El País.

La semana pasada, un joven de 28 años que se encontraba en el Cerro Arequita, en Lavalleja, cayó desde una altura de 25 metros y resultó politraumatizado grave. El joven, que tras la caída no perdió el conocimiento, fue quien llamó a la Policía para dar aviso del accidente. Como los efectivos no lograron encontrarlo, pidieron la ayuda de Bomberos, que tras varias horas de búsqueda conjunta pudo dar con el accidentado, según informó Montevideo Portal.

No es la primera vez que ocurre un accidente de este tipo. Según contó a El País Gustavo Alzugaray, propietario del sector privado del cerro, ha visto en más de una ocasión cómo los visitantes se han quebrado subiendo al Arequita. El caso más grave ocurrió hace pocos años, cuando un 31 de diciembre un chico de 14 años falleció tras caer de un montículo.

“Recuerdo que estábamos en el parador celebrando fin de año y llegó la Policía luego de que la familia denunciara que el adolescente no había bajado del Cerro. Me preguntaron si sabía dónde podía haber caído, pero no sabía nada. Me tomó por sorpresa”, recordó.

A pesar de ese hecho, el sector del cerro que pertenece al Estado, continúa sin tener “ningún control ni un supervisor que cuide la zona”, explicó el propietario del predio privado.

El lugar es de acceso público y cualquiera puede entrar y salir a cualquier hora, al punto que Alzugaray ha visto a familias con niños salir de allí en horas de la noche, cuando la visibilidad es escasa.

El hecho de que no haya un horario preestablecido, en vez de ser una ventaja, para el empresario representa un problema. “En el Cerro del Verdún, por ejemplo, a las 18:30 ya no permiten subir, más allá de que hay un sendero expresamente marcado. Acá en Arequita no sucede eso. Lo que ameritaría es que haya un control y que un guía esté en el lugar no solo supervisando sino también haciendo un recorrido junto con los visitantes y contribuyendo de esa forma al acervo cultural de quien entra allí”, indicó.

Para Alzugaray, las actuales condiciones del sector público del cerro “constituyen un peligro para los visitantes”. “No hay nada ni nadie que indique el lugar por donde se debe circular, por lo que la gente suele subir por distintos lados. Y en aquellos lugares donde no hay senderos marcados, además de ser muy peligroso, puede ocurrir que aparezcan víboras y alguno salga lastimado”, indicó.

Alertó, asimismo, que no hay tampoco una persona que cuide el cerro Arequita desde el punto de vista ambiental o ecológico “teniendo en cuenta que es una zona patrimonialmente muy valiosa. Todos los días debemos realizar una limpieza en porque quedan bastantes residuos, como bolsas, envoltorios, y otros elementos”, dijo.

En el lugar existe un espacio público de acceso libre y otro gestionado por privados. Foto: archivo El País.
En el lugar existe un espacio público de acceso libre y otro gestionado por privados. Foto: archivo El País.

Los guardaparques

Hace dos años, un grupo de guardaparques estaba al servicio del sector público del Cerro, algo que para Alzugaray “fue maravilloso”. “Tanto el sector público como el privado tenían un mismo objetivo: el de cuidar el lugar y protegerlo. Pero un día se cortó y los guardaparques desaparecieron. No sabemos qué pasó”, indicó el empresario.

Dice que eran idóneos en el tema y que solían dar charlas a los niños que visitaban el lugar así como también consejos y precauciones. Propuso, como forma de mantener el lugar y contar con el personal capacitado para atender a los visitantes, que el Estado cobre para entrar a esa formación natural, como ocurre en muchas ciudades. “Hace poco estuve en las Cuevas de Nerja en Málaga (España). Entrar al lugar salía 40 euros (45 dólares) y era algo municipal. Y todos los visitantes -que son unos 4.000 a diario- lo pagan sin problema”, indicó. En Arequita, propuso, se podría implementar el pago de una entrada, no solo por el atractivo que constituye sino también para conservación.

Protección

A Alzugaray son varias las solicitudes que le llegan cada semana para escalar el Arequita pero él no lo permite debido a las características del cerro -no es ondulado sino que tiene paredes verticales lo que representa un mayor peligro- así como también por los daños que puede ocasionar esa actividad en la formación natural. “El Cerro Arequita está compuesto de riolitas, una roca volcánica que se desgrana fácilmente con clavos”, dijo. Y agregó: “La entrada la tengo muy limitada: permito el ingreso solo los sábados y domingos para que no haya un impacto tan fuerte a nivel ambiental”, dijo.

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