Negociación salarial

Los súper dicen que es "inviable" una mayor suba salarial

Argumentan que caen las ventas de alimentos y de bazar.

Grandes superficies: el hombre que marchó a prisión robaba artículos refinados. Foto: Fernando Ponzetto
Trabado: los súper hicieron oferta similar a la ya rechazada.  Foto: Fernando Ponzetto

La Asociación de Supermercados del Uruguay presentó ayer al mediodía una nueva propuesta para intentar destrabar el Consejo de Salarios del sector antes del 30 de noviembre aunque esto, a priori, parece difícil porque la propuesta incluye pocos cambios respecto a una que ya rechazó el sindicato del comercio (Fuecys). El sindicato, que ha anunciado que está dispuesto a escalar la conflictividad en las semanas previas a Navidad, espera que el gobierno convoque a una reunión tripartita.

La propuesta de los supermercados implica mejorar de $1.000 a 1.050 la partida denominada "por quebranto de caja", y mantener los beneficios por "antigüedad" y "presentismo". Las empresas ratificaron también su propuesta ya hecha de que a los trabajadores que cobren los mínimos laudados o hasta un 20% por encima se los ubicará como que estuvieran en un sector "intermedio" lo que implicaría un incremento anual para ellos de 7,5% anual. Al resto de los trabajadores las empresas les ofrecen un 6,5% de incremento anual y un correctivo por inflación (para compensar eventuales pérdidas de poder adquisitivo en términos reales) a los 18 meses de vigencia del acuerdo. La gremial empresarial entiende que así no habría una caída del salario real. La prima por antigüedad ofrecida es $ 260 adicionales por año de trabajo y la prima por presentismo de $ 2.400 mensuales.

Daniel Menéndez, gerente general de la gremial de supermercados, dijo a El País que por el último convenio salarial del sector supermercadista los salarios subieron 13,8% en términos reales pero que "cuando no se puede, no se puede". "Las ventas caen muchísimo pero los gastos en energía y seguridad suben. El crecimiento del salario real es inviable. Si las ventas aumentan no hay problema, pero están cayendo ", sostuvo.

Según Menéndez, las ventas de alimentos cayeron cada mes del último semestre y un aumento del salario real afectaría también a los supermercados de ciudades de frontera que ya están afectados por la pérdida de ventas porque los consumidores van a Argentina o Brasil a comprar. También están declinando las ventas del rubro bazar a un ritmo de 3,8% mensual. "No estamos en el mejor momento. Esperamos que prime la cordura", dijo Menéndez.

En los supermercados trabajan alrededor de 30.000 personas. Hay unas 40 empresas, algunas familiares. En los últimos cinco años se perdieron unos 5.000 empleos en el supermercadismo pero Menéndez asegura que no se ha debido a la realización de despidos masivos sino a la no provisión de vacantes. "No se despidió una cajera. Se redistribuyeron La tecnología todavía no es masiva. Para las cajas automáticas hubo que esperar a la inclusión financiera porque hasta entonces el software no se justificaba. La tecnología es cara", explicó.

Menéndez no quiso pronosticar si nuevos incrementos en el salario real llevarán a la eliminación adicional de empleos. "No lo puedo saber. Cada empresa es un mundo", dijo.

Fuecys encaró la negociación salarial con la premisa de que los salarios en el sector debían incrementarse al año al menos dos puntos sobre la inflación, en un nivel aproximadamente equivalente al de la expansión de la economía. El sindicato advirtió que si el gobierno lauda un incremento se sentirá libre durante diciembre de realizar movilizaciones para intentar reabrir las conversaciones. Si el gobierno laudase, no existirían cláusulas de paz o de prevención de conflictos.

El gobierno ha planteado su preocupación por el rezago en algunos Consejos de Salarios importantes como el de los supermercados y pretende cerrarlos para el 30 de noviembre.

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