Paysandú

Pili no recibe más leche y 115 irán al seguro de paro

Gremiales declaran “luto” y retiran sus delegados del Inale.

Pili: no revirtió su situación  y aparece cada vez más complicada. Foto: Danilo Barboza
Diez gremiales llaman a una asamblea especial. Foto: Danilo Barboza

Si mañana no aparece un interesado firme en hacerse cargo de la planta de la industria láctea Pili de Paysandú, inevitablemente unos 115 trabajadores irán al seguro de paro porque ayer los tamberos que enviaban materia prima allí dejaron de hacerlo.

Estos 40 tamberos de Paysandú y Salto enviarán, al menos por ahora, unos 40.000 litros diarios a la planta que tiene la multinacional francesa Lactalis en Cardona, Soriano, donde se fabrican quesos, explicó a El País el productor Gerardo de Souza. La leche será enviada a granel, sin industrializar, en camiones de Pili que, entonces, solamente deberá pagar el flete. De esta manera, se logrará que la cuenca lechera sanducera, aunque disminuida, siga funcionando, dijo el productor. "Nosotros seguimos siendo remitentes de Pili, se dio la circunstancia de enviar a Lactalis, después podrá ser Conaprole", explicó. Los productores recibirán el mismo precio que percibían.

Por su lado, el sindicalista Marcel Petrib señaló que la sindicatura le planteó al gremio que no podía hacer lugar a su pedido de que la planta funcionara un tiempo más. El sindicato está trabajando con el Pit-Cnt y su instituto Cuesta-Duarte y con el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social para explorar la posibilidad de un emprendimiento autogestionario. La sindicatura adelantó a los trabajadores que en diciembre podría comenzar el remate de vehículos y herramientas y en febrero saldría a subasta la moderna planta en la ciudad de Paysandú y la de secado de suero en un paraje cercano, si no aparece un interesado para el llamado cuyo plazo vence mañana.

Una quincena de trabajadores seguirá trabajando en tareas de vigilancia y administrativas y cuidando las cámaras donde hay todavía 200.000 kilos de queso, dijo Petrib. El sindicalista reconoció que la planta necesitaría recibir unos 230.000 litros diarios, muy por encima de los 70.000 al día que venía procesando en las últimas semanas.

El llamado a interesados tiene como objetivo central que el Banco República, al que Pili le adeuda US$ 42 millones, recupere parte de esos fondos. La planta siguió trabajando hasta ayer perdiendo US$ 10.000 diarios y más allá del 1º diciembre su funcionamiento dependerá de lo que decida el banco estatal en función del resultado de la convocatoria. Pili buscó soluciones durante meses pero no logró revertir los efectos de la pérdida del mercado venezolano en el que colocaba la mayor parte de su producción.

"Luto".

Más allá de que era predecible, el fin de la actividad industrial de Pili, al menos por ahora, hizo saltar todas las alarmas en el sector lechero. La industria láctea se ha venido reduciendo y perdiendo empleos. En 2015 cerraron las empresas Ecolat (Colonia) y Schreiber Foods (San José).

La Asociación Nacional de Productores de Leche anunció que retirará a sus delegados en el Instituto Nacional de la Leche y llama a una asamblea general extraordinaria el 13 de diciembre a las 14 horas en la localidad de Capurro, San José.

Diez gremiales lecheras emitieron un comunicado en el que dicen que se declaran en movilización permanente y denuncian que "cada mes diez productores lecheros abandonan el sector". "Ante la negativa del gobierno a las iniciativas concretas que le hemos presentado, los productores lecheros nos declaramos en movilización permanente", agrega.

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