POLÉMICA

Más de 400 familias expuestas al amianto, un material muy tóxico

La OMS comprobó que causa cáncer de pulmón, laringe y ovarios.

Vecina de cooperativa de Casavalle muestra cartel de amianto. Foto: Fernando Ponzetto
Vecina de cooperativa de Casavalle muestra cartel de amianto. Foto: Fernando Ponzetto

Este contenido es exclusivo para nuestros suscriptores.

"A mí me chilla el pecho", cuenta resignada Leonor Ferraz, de 72 años. “Me diagnosticaron problemas respiratorios pero nadie sabe por qué”, dice Antonia Lemos, de 71. “¿Ahora sabés quién está atacado? Un gurí sanito, el bebé de Tania (7 meses), no saben por qué se les atacó de la nada”, expresa María del Rosario Barboza, tras cortar el teléfono con una vecina.

En las tres cooperativas Dionisio Díaz de Casavalle, más de 400 familias conviven con un drama diario: el amianto. Un material silenciosamente tóxico que tuvo su auge en la construcción en la década de 1940 por su elevada flexibilidad, acústica y poder aislante, y que fue prohibido tras comprobarse que es cancerígeno.

En Uruguay, su fabricación y comercialización también fue prohibida en 2002 tras constatarse su toxicidad. Sin embargo, hoy aún quedan varios vestigios del nocivo material.

En Casavalle siguen en pie tres cooperativas cuyas viviendas están construidas con paneles termo-acústicos con dos caras de fibrocemento, o sea amianto, según constató El País.

Se trata de 387 unidades que integran las cooperativas Dionisio Díaz N° 4, N° 8 y N° 10 en las que viven más de 1.000 personas. La historia de una de ellas (la N° 8) es esta.

En 1997 un grupo de cooperativistas accedió a un préstamo a pagar en 25 años a través del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma) por el sistema “Equinox”.

Hoy le restan a la mayoría cuatro años para terminar de pagar sus viviendas que valen aproximadamente $ 800.000 (dependiendo del valor de la UR) pero que, aseguran, valen mucho más dado que tuvieron que “revestir” o “encapsular” el fibrocemento para no adquirir enfermedades.

En la cooperativa ubicada en Domingo Arena y Avenida Pedro de Mendoza, los vecinos cuentan que viven expuestos al material tóxico que no solo rodea la vivienda, sino que también se encuentra en las chapas de fibrocemento (Dolmenit) en el techo, sobre el cielo raso de madera y espuma plast.

Eva Luján, vecina de cooperativa de Casavalle. Foto: Fernando Ponzetto
Eva Luján muestra cómo las hormigas le trituran el espumaplast que actúa como aislante entre una y otra placa de fibrocemento. Foto: Fernando Ponzetto.

La tesorera de la cooperativa, Adriana Rodríguez, recibió a El País. “Acá estamos peleando con la vida, no es que se me despegó el ladrillito, yo acá estoy peleando contra un material que es totalmente tóxico y contaminante”, afirmó. De acuerdo a la propia Organización Mundial de la Salud (OMS), “todos los tipos de amianto causan cáncer de pulmón, mesotelioma, cáncer de laringe y de ovario y asbestosis (fibrosis de los pulmones)”.

Al menos cuatro familias contaron que tienen integrantes con patologías vinculadas a problemas respiratorios. La mayoría, niños y personas de avanzada edad.

Los dos nietos de Adriana sufrieron problemas respiratorios. Su nieto de dos años fue diagnosticado con alergia crónica, mientras que su nieta de siete años que vive en la cooperativa N° 10 tuvo que ser sometida a una intervención quirúrgica de pleura (membrana que recubre la cavidad torácica) tras ser diagnostica con una “neumonía aguda derecha necrotizante”.

Solo en la cooperativa N° 8 viven 75 niños y 76 adultos mayores. Este último grupo también sufre las consecuencias de convivir con el material cancerígeno que libera micro partículas que quedan flotando por 10 días en el aire y que una vez que se alojan en el organismo pueden producir cáncer de pulmón, pleura y también esófago, entre otros tipos.

Según el registro que llevan los propios cooperativistas, una persona falleció por cáncer de pleura. Sin embargo, ni en este, ni en otros casos se pudo determinar si la exposición al amianto generó la enfermedad.

Los vecinos, quienes ahora no descartan iniciar algún tipo de acción legal contra el Mvotma por las condiciones en las que viven, siguen esperando una respuesta del presidente de la República Tabaré Vázquez, a quien enviaron en noviembre de 2017 una carta “para buscar juntos una solución” al problema.

Adriana, al igual que los otros integrantes de la comisión de la cooperativa, esperan que las autoridades “hagan algo” porque “esto es como cualquier otra enfermedad, es grave y se pone en alerta, para tener las precauciones necesarias”, apuntó.

“Desamiantado”, así le llaman los cooperativistas a la solución que hoy encuentran al problema, un proceso que ya se inició en varios países del mundo y que esperan que se adopte en Uruguay para “ir suplantando todo lo que es el amianto”, señaló Adriana.

“Imitamos a otros países tratando de hacer el decreto. Bueno, trabajemos también en un plan de desamiantado y sobre todo de capacitación a la población”, añadió la tesorera y empleada doméstica.

En la Cátedra del posgrado de Salud Ocupacional de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República no contestaron las llamadas de El País para hablar del tema.

MÁS

Plantearán la denuncia ante una comisión interministerial

El técnico prevencionista Walter Migliónico, quien integra la Comisión de Salud Laboral del Pit-Cnt, informó a El País que en varias escuelas públicas y hasta en el subsuelo del “edificio viejo” del BPS en Fernández Crespo se sustituyó el amianto de las instalaciones por otro material, luego de que el gobierno en 2002 decretara la prohibición de su comercialización.

“Se reguló porque hubo una movida mercosuriana. La delegación argentina planteó la prohibición. Eso detonó toda la movida. Se prohibió la fabricación y se empezó a sustituir”, señaló. Explicó que planteará la denuncia ante el Consejo Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (Conasat) para abordar el tema e intentar buscarle una solución. Es un organismo de carácter tripartito en el que participan el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), el Ministerio de Salud Pública (MSP), el Banco de Seguros del Estado (BSE) y representantes de las cámaras empresariales y del Pit-Cnt. El mes pasado, la Academia Nacional de Medicina advirtió al MSP sobre “una situación de riesgo” por la utilización de asbesto en el país. Además, identificó que actualmente se venden placas de fibrocemento en locales comerciales.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)