INVESTIGACIÓN

La mayor estafa de la historia en Uruguay: así funciona la maniobra que tiene 400 víctimas

Ofrecen préstamos elevados por redes sin exigir clearing o recibos de sueldos. Luego de “autorizar” el dinero, solicitan un giro a las víctimas por “gastos administrativos”.

Logo de Facebook. Foto: Reuters
La banda de estafadores, con decenas de integrantes, usa una página de Facebook para ofrecer sus “préstamos”. Foto: Reuters

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El instrumento para la mayor estafa de la historia del Uruguay es una página de Facebook. Las víctimas ya son unas 400 y el monto que los delincuentes han obtenido supera los $ 2 millones.

Lo que ofrecen son falsos préstamos que oscilan entre US$ 1.000 y varios millones de dólares. Los interesados se contactan preguntando los requisitos y los administradores de la página les piden un número de WhatsApp para cerrar la negociación. Allí les comunican una “cómoda” forma para de pago.

A menos de 48 horas de ocurrido el contacto, los estafadores trasmiten a los aspirantes que sus préstamos fueron concedidos, pero que deben enviar una suma que oscila entre $ 5.000 y $ 32.000 por “gastos administrativos”. La cifra varía en función de la cantidad de dinero solicitada. Las víctimas hacen los giros por redes de cobranza, pero nunca reciben los préstamos.

Así se desarrolló la mayor estafa realizada en la historia del país hasta el momento por el número de víctimas denunciantes -alrededor de 400- y la cantidad de integrantes de la banda -cuatro cabecillas y más de un centenar de “escuderos”-, según dijeron a El País dos fuentes del caso.

Los “escuderos” tienen como “misión” cobrar los giros de dinero que enviaban los interesados de los préstamos. Es un “trabajo” que hacen a cambio de un porcentaje.

La investigación de la Fiscalía y de la Dirección de Hechos Complejos comenzó hace dos años y constató que los jefes de la organización tienen vínculos con el extranjero, agregaron.

A la Justicia.

Cuatro “escuderos” fueron detenidos ayer por orden del fiscal de Delitos Económicos Ricardo Lackner. Hoy podrían ser formalizados por las maniobras.

Otros cuatro “escuderos” fueron detenidos el miércoles 21. En esa ocasión, Lackner solicitó a la Justicia la condena de otras cuatro personas por dos delitos de asociación para delinquir y reiterados delitos de estafa. Las maniobras habrían comenzado hace tres años. En ese momento, los “escuderos” eran apenas un puñado. Como la cantidad de solicitudes creció con el pasar del tiempo, el número de giros por supuestos “gastos administrativos” aumentó considerablemente.

Fiscalía General de la Nación. Foto: Marcelo Bonjour
Fiscalía General de la Nación. Foto: Marcelo Bonjour

Según las fuentes del caso, la organización enseguida chocó con un problema generado por controles internos de los locales de redes de cobranzas: una persona solo puede recibir una cantidad determinada de giros por mes.

Ante esta situación, el puñado de “escuderos” apeló a familiares y en algunos casos a amigos para cobrar esos giros, lo cual agrandó la base de la organización, y también las posibilidades de los investigadores de al fin dar con ella. Hoy ese número de “escuderos” supera el centenar.

Según una fuente de la investigación, la mayoría de estas personas podrían ser procesadas por la Justicia por los delitos de asociación para delinquir y reiterados delitos de estafa. “Por eso este caso es el mayor operativo de la historia contra estafadores”, dijo.

Sin clearing.

En la página de Facebook de los estafadores hay fotos de personas con mucho dinero entre sus manos y de ejecutivos sentados detrás de escritorios como si representaran a una compañía “seria”.

En uno de sus anuncios, la organización señala que es una empresa autorizada por el Banco Central del Uruguay (BCU) y que no pide los requisitos exigidos por otras competidoras de plazas. “Sin clearing, sin garantías y sin recibos de sueldo”, sostiene. Dentro de la misma página se pueden ver al menos cuatro comentarios de usuarios que alertan sobre los apócrifos préstamos y de la que a través de ellos se realizan estafas.

Uno de estos usuarios, al ser consultado por El País, dijo que esa página de Facebook “estaba llena” de delincuentes. Y agregó que su pareja fue una de las víctimas. “Yo no hubiera caído en esa del préstamo”, señaló.

En las denuncias, las víctimas alegaron que los montos de los giros variaban dependiendo de lo que se pedía y expresaron que les “autorizaron” créditos por sumas que oscilan entre los $ 8.000 y los US$ 20.000.

En la página de Facebook, los estafadores se equivocan al informar el interés mensual que cobran en dólares. A algunos interesados les respondieron que el interés es del 1% mensual, mientras que a otros dicen que es del 2%. Los préstamos se ofrecen para diferentes rubros: compras de herramientas o instrumentos musicales, o para realizar las “refacciones de sus sueños”. Algunos anuncios aparentan haber sido pasados al español por un traductor de internet.

Vendía por Facebook, pedía una seña y después los bloqueaba

En noviembre de 2019 un joven compró un Play Station 4 a través de Facebook. Para concretar dicho negocio el vendedor pidió una seña de la mitad del valor del producto prometiendo enviar dicho juego una vez recibida esta, según informó el Ministerio del Interior el 11 de junio de 2020. Tras realizar el giro de dinero a través de una red de cobranza, la víctima notó que el implicado lo había bloqueado en la red social. Y como el producto nunca llegó a destino, realizó la denuncia.

Consultado el número de cédula de identidad del vendedor en el sistema de gestión policial, se detectó que había sido indagado por 11 estafas entre 2015 y 2018, y 41 en 2019 (previo al momento de la denuncia). Todos los casos habían sido cerrados por falta de pruebas. Continuando con las actuaciones, el Juzgado de Lavalleja emitió la orden de detención para el implicado. Culminada la instancia judicial se dispuso la condena de A.A.F.J. de 30 años a 24 meses de prisión por estafa.

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