La mayor caída se nota en Antel que pasó de US$ 420 a US$ 150 millones

Ejecutivo le puso un techo a las inversiones de empresas públicas

El Ejecutivo acordó con las empresas públicas un techo para la inversión, que salvo para OSE supone una fuerte baja en relación al año 2014.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Para el sindicato de Antel, cortar inversiones es "peligroso y podría retraer la economía".

En 2016, Antel pasará de un presupuesto anual destinado a inversiones de US$ 420 millones a US$ 150 millones, Ancap de una media de US$ 144 millones a US$ 70 millones y UTE de un promedio de US$ 340 millones a US$ 250 millones al año, dijeron a El País fuentes de gobierno. OSE sería la única empresa que vería elevado su presupuesto. Contará con más de US$ 100 millones al año, cuando en el quinquenio pasado totalizó US$ 380 millones.

Los topes para la inversión son parte de las políticas que aplica el Ministerio de Economía y Finanzas y la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) para reducir las pérdidas en las empresas públicas y mejorar sensiblemente su contribución a Rentas Generales.

En el caso de Ancap ya está en curso un plan de ajuste para bajar las pérdidas de US$ 324,1 millones que registró en 2014 a US$ 50 millones en 2015. Una parte del fuerte endeudamiento que tiene el ente se debe al plan de inversiones que ejecutó entre 2005 y 2014 y que implicó un desembolso de US$ 1.282 millones y abarcó áreas vinculadas a logística, biocombustibles, portland y combustibles, entre otras.

Por su parte, UTE invirtió US$ 1.700 millones en todo el quinquenio pasado, es decir, un promedio de US$ 340 millones. Sus principales obras fueron la interconexión energética con Brasil y la planta de regasificación, que actualmente se encuentra paralizada.

A su vez, en el último quinquenio, Antel realizó importantes inversiones, entre ellas el tendido de fibra óptica al hogar por US$ 500 millones, la construcción de un cable submarino y el polémico Antel Arena, que comenzó a ser construido y ahora se encuentra en "suspenso" por decisión del presidente Tabaré Vázquez.

La única empresa que recibirá más presupuesto para invertir será OSE, ya que US$ 50 millones de los US$ 80 que costaría el Antel Arena serían destinados a obras para solucionar la contaminación del agua en la cuenca del Santa Lucía y en Laguna del Sauce.

Ayer, en el Consejo de Ministros, Vázquez explicó que decidió la suspensión del Antel Arena porque debe redireccionar recursos para otras obras prioritarias. Puso como ejemplo inversiones en Laguna del Sauce y el río Santa Lucía para mejorar la calidad del agua potable y las cuantificó en más de US$ 70 millones.

La ministra de Turismo, Liliam Kechichián, dijo al programa Entrelíneas de TCC que Vázquez también identificó como prioridad obras portuarias en Montevideo y Nueva Palmira.

Preocupación.

La senadora Lucía Topolansky (MPP) manifestó a El País su preocupación por el recorte de inversión en las empresas públicas y la suspensión de obras del Antel Arena. "Creo que en el 2008 cuando se largó la crisis internacional, las inversiones de las empresas públicas, que son las más grandes que tiene el país, fueron el motor que tiró para adelante", aseguró.

Topolansky dijo sentirse "afligida" por la suspensión de obras en el Antel Arena por lo que significaba el emprendimiento para la zona. "Junto con el traslado del Mercado Modelo, tenemos una sinergia en lo que se llama el barrio de la innovación que significa un cambio colosal en la ciudad".

También reconoció que le sorprendió la decisión del gobierno, porque si bien se puede "ajustar el presupuesto", considera que hay que preguntar si "es en este punto o en otro". "Este proyecto impacta mucho, estoy preocupada; pero las cosas conversando se despejan", señaló la senadora.

En la misma línea, el senador Leonardo De León (711) dijo a El País que "no es una buena señal" la suspensión del Antel Arena, porque "es importante que las empresas públicas sigan invirtiendo y posicionándose". De lo contrario se genera incertidumbre.

Luego de que Vázquez decidiera la suspensión, la Intendencia de Montevideo y la empresa encargada de llevar adelante la construcción comenzaron a buscar alternativas para seguir adelante con la edificación. El Sunca planteó ayer bajar los niveles de producción, de manera que las obras sigan adelante y 150 obreros no pierdan su empleo.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados