Comisión investigadora sobre Ancap

Coya admite que el salvataje financiero de Ancap es tardío

Ancap “está en crisis” y superarla “llevará su tiempo”, dijo en el Senado

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Las autoridades de Ancap en la última comparecencia ante la investigadora. Foto: F. Flores.

El presidente de Ancap, José Coya, admitió que debió pedir antes el acceso a "recursos genuinos del Estado", es decir un salvataje financiero por la crítica situación de esa empresa pública.

"Asumimos que en Ancap estamos atravesando una crisis. Consideramos que quienes ocupamos una responsabilidad pública, debemos ser conscientes de ello. La superación de esta crisis llevará su tiempo", advirtió Coya a modo de "mensaje final" —así lo definió él mismo— el viernes 18 en la última sesión de la comisión investigadora del Senado sobre la gestión en Ancap entre los años 2000 y 2015.

Coya rechazó el concepto de "despilfarro" y de "década perdida" en Ancap. Pero dijo que es "autocrítico" en cuanto a "valorar adecuadamente el impacto del endeudamiento por las inversiones y en asumir que seguramente debimos haber recurrido con anterioridad a recursos genuinos del Estado".

Y continuó diciendo que "la autocrítica, tal como la concebimos nosotros, no es simplemente un mea culpa, sino que con la misma responsabilidad con la que en su momento asumimos la conducción de la empresa, tenemos que plantear de qué manera entendemos se debe dar la sustentabilidad de Ancap".

Así, planteó algunas medidas similares a las que anunciaran el lunes los ministros Danilo Astori (Economía) y Carolina Cosse (Industria), es decir "una mejora de los resultados económicos, los resultados financieros", y "una mayor planificación y aceleración en cuanto a la rentabilidad de las inversiones".

Pero también habló de ir hacia "una nueva estructura organizativa y funcional, que contemple la incorporación de una gerencia general", dijo a los senadores.

Según Coya, las medidas a tomar "no alcanzan solamente con la capitalización o condonación de parte de nuestra deuda", sino que "hay que continuar con la búsqueda del reperfilamiento del endeudamiento en dólares, trabajar para la emisión del bono y, sobre todo, tener un cambio radical también en la gestión y resolver debilidades organizacionales, así como un mejor modelo de gobernanza de la empresa y del grupo" de empresas subsidiarias.

Por ese camino.

Luego, el presidente del ente afirmó que Ancap "tomó la decisión de endeudarse para cumplir con inversiones que entendemos mandatorias, ya que el objetivo estratégico era continuar produciendo y desarrollándose".

Coya trató de diluir responsabilidades en cuanto afirmó que la ley de biocombustibles, "votada en el Parlamento por todos los partidos políticos, también nos mandató a realizar inversiones para producir etanol y biodiésel, y cumplir con las mezclas en los combustibles".

En su exposición, que aclaró que hacía en nombre del directorio de la empresa, Coya explicó que tras la crisis del 2002 y episodios negativos para Ancap como el cierre del establecimiento El Espinillar (Salto), se debió planificar la recuperación.

Así dijo que para ello, "a partir del año 2005, Ancap tomó decisiones estratégicas, como la de invertir en la refinería para poner la calidad de los combustibles en estándares óptimos; invertir en la industria del cemento para reactivar todas las plantas de Minas y Paysandú; construir plantas de combustibles renovables para cumplir con la ley de biocombustibles del país; incorporar infraestructura logística para garantizar el abastecimiento, sin inconvenientes, en todo el territorio".

El presidente de Ancap definió esa hoja de ruta como "un camino transformador" que consideraron "correcto", a pesar de haber "tenido dificultades, cometido errores y realizado un gran aprendizaje".

"Estas dificultades o, incluso, diferencias que se pueden sostener en cómo se debe gestionar Ancap, no debilitan las orientaciones estratégicas tomadas desde el año 2005. Esas orientaciones fueron correctas y hay que profundizarlas", aseguró Coya. "Estos meses de exposición de temas referentes a Ancap y su gestión han servido para un mayor conocimiento. Todos culminamos esta etapa sabiendo más, defendiendo más la condición de empresa estatal y mejorando aspectos que resultaron de absoluta y sana preocupación de los uruguayos", concluyó el funcionario, que integra la lista 711 del vicepresidente Raúl Sendic.

Ancap y la Armada se acusan por una adjudicación directa.

¿Quién vinculó a la empresa argentina RN Consultores al proyecto de construcción del remolcador Ky Chororo para Ancap, lo eligió sin llamado a precios, y lo estampó en el contrato? ¿Fue Ancap o fue la Armada? Esta es una de las grandes interrogantes que se plantean los senadores de la comisión investigadora del Senado sobre la gestión del ente, luego de escuchar con sorpresa acusaciones cruzadas entre ambos.

Lo cierto es que el responsable, o ambos, eludieron el mandato legal del Tocaf que dice que para un gasto de US$ 700.000, que fue el que se pagó a RN Consultores, requiere llamado a precios y no permite una adjudicación directa. El jefe de la Armada, almirante Leonardo Alonso, dijo en la comisión investigadora que fue Ancap quien sugirió a esa empresa. Incluso presentó un mail del principal de RN Consultores, Ricardo Núñez Carmona, que así lo atestigua e incluso nombra a dos gerentes de Ancap como acercando las partes. Ancap lo niega rotundamente y dice que fue decisión de la fuerza naval.

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