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Apunte de cata: Las burbujas nos seducen

Nuestro especialista en vinos nos trae una columna sobre la bebida de la celebración por excelencia: el champagne y recomienda algunas versiones nacionales.

brindis
Foto: Pexels

Como ningún otro vino, nuestros espumosos tienen un modelo a imitar. El champagne francés marca a fuego, el estilo de todos los que se hacen en el resto del mundo.

En esa pequeña región cercana a París, unos veranos poco soleados y a veces lluviosos, dificultan la maduración de las uvas. Estas condiciones extremas obligaron a los productores, a realizar una segunda fermentación para mejorar el primer vino, demasiado ácido y carente de aromas. Resulta insólito que con este comienzo tan decepcionante, el champagne haya ganado tanto prestigio como para ser llamado “El rey de los vinos”. 

Pero el salvataje y el podio, aparecen al realizar la segunda operación. La celebridad como vino distinguido llevó a producir similares, en todas las regiones vitícolas del mundo. Lo curioso es que se reproduce el modelo, aún en condiciones climáticas más benévolas y al igual que en Francia, las uvas se cosechan antes de su maduración total.

Sinónimo de brindis,  fiesta o celebración, su fama data de hace siglos. Es legendario el ingenioso dicho de Napoleón Bonaparte, que aludía al champagne: “Merecido tras la victoria, pero muy necesario en la derrota”.

Nada que envidiar

En nuestro país la elaboración de espumosos avanza y más bodegas los han encarado con decisión. Nuestros enólogos han preferido las variedades francesas – Chardonnay y Pinot Noir sobre todo – para producirlos con el método tradicional. Pero también se ensaya con otras muy prometedoras como la Viognier y la Albariño. A tal punto se han tomado a pecho su elaboración que en materia de calidad, ya superan a muchos de los importados de Argentina o Chile.

En resumen se trata de una realidad bien diferente la de hoy, a la de hace apenas una década. Sucedía antes, que más de un empresario del sector se resistía a encararlos, por tratarse de una venta puntual de fin de año.

Bienvenido entonces este cambio de actitud y a festejar con ellos

Buscando la relación calidad precioLa gran mayoría de los espumosos hoy presentes en nuestro mercado, superan en precio los $ 500, ya sean nacionales o importados. Vale la pena destacar tres que aparecen en una franja por debajo de esa cifra.

Brisas del Mar Extra Brut – precio aproximado $410

La nueva bodega de Maldonado elabora este Chardonnay Extra Brut, con el método desarrollado en 1912, por el ingeniero francés Jean Eugene Charmat, que utiliza tanques de inoxidable presurizados, para realizar la segunda fermentación. Joven, fresco y frutado, con una acidez firme y la rica mineralidad, que se expresa en la mayoría de los vinos del Este del país.

María Zarranz Extra Brut – precio aproximado $ 479

Viña Varela Zarranz lo elabora con base Chardonnay, a veces complementada con Viognier y un toque de Marsanne. “Lo importante para lograr la calidad que lo prestigia, es el clon Chardonnay que usamos, específico y estipulado para el champagne. Es uno de los tantos que hay y bien diferente de los usados para los varietales fermentados en barrica”… Asegura el Enol. Federico Peluffo.

Paa! Extra Brut – precio aproximado $ 499

Es exclusivo de Iberpark y elaborado con Viognier, Chardonnay y Pinot Noir. Su curioso nombre es por las iniciales de los tres socios que lo crearon: la P de Fernando Pettenuzzo, la A de Alejandro Cardozo y la A de Alejandro Domínguez. Tres amigos motivados y unidos por los vinos y los espumosos. Su aroma combina lo frutal y el herbáceo. Tiene una acidez adecuada y un final muy agradable.

Conocé a nuestro columnista
Eduardo Lanza EME
Eduardo Lanza
Es Ingeniero químico y experto en vinos. Su pasión lo ha llevado a visitar terruños, descubrir cepas y probar las más variadas etiquetas.

Es fundador de la Sociedad de Catadores. Escribe y enseña con el mismo placer que degusta un vino desde hace más de 20 años.

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