Salud

Rápido y furioso puede ser bueno

El ejercicio de alta intensidad sería mejor que actividades aeróbicas para muchos pacientes con enfermedades cardíacas o pulmonares, diabetes, y mal de Parkinson.

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En algunos casos, se requiere supervisión médica directa para este tipo de ejercicio

Mucha gente con problemas de salud crónicos se resigna a vidas de modesta o ninguna actividad, creyendo que el ejercicio vigoroso no es seguro o que carecen de la energía para practicarlo. Sin embargo, estudios recientes demuestran justamente lo opuesto.

El ejercicio de alta intensidad podría ser incluso mejor que actividades aeróbicas con regularidad para muchos pacientes con enfermedades como diabetes, embolia, males cardíacos o pulmonares, artritis y mal de Parkinson.

Los estudios sugieren que una forma de ejercicio más exigente pero más eficaz y, con frecuencia, más disfrutable conocida como entrenamiento a intervalos de alta intensidad, o HIIT por sus siglas en inglés, no solo es seguro para la mayoría de los pacientes sino más efectivo para prevenir o revertir déficits asociados con muchas enfermedades crónicas.

Si bien el HIIT estuvo reservado en otra época para atletas que buscaban una ventaja competitiva y para personas saludables que deseaban quemar más grasa corporal, ahora está siendo estudiado como tratamiento a veces tan efectivo como la medicación para mucha gente con problemas crónicos de salud.

Los investigadores descubrieron que forzar al cuerpo repetidamente hasta un punto cercano a sus límites durante períodos muy breves, intercalados con períodos de descanso, es más efectivo que la actividad moderada continua para mejorar funciones cardiovasculares, respiratorias, metabólicas y mecánicas.

En vez de movimiento continuo durante 20 minutos o más, como suelen ser para los típicos caminadores, corredores y ciclistas, el HIIT suele involucrar de 30 a 60 segundos de ejercicio cercano a la cúspide de la capacidad de la persona, seguido de un período comparable de recuperación de actividad tranquila, repitiendo la secuencia durante un total de alrededor de 20 minutos, tres veces por semana.

"Sabemos que el ejercicio es bueno para gente en riesgo de enfermedades crónicas, pero la gente no suele ejercitarse", dice Jonathan P. Little, especialista en fisiología del ejercicio por la Universidad de Columbia Británica en Okanagan. Sin embargo, participantes en estudios consideran que el entrenamiento a intervalos es más disfrutable que el ejercicio aeróbico de manera continua, volviendo más probable que la gente siga sola luego.

Varias actividades se pueden adaptar al entrenamiento a intervalos, incluyendo ciclismo, natación, caminata y carrera, particularmente en máquinas como una bicicleta fija o una caminadora. "El componente de alta intensidad se ajusta a 80 o 90 por ciento de la máxima capacidad aeróbica de la persona", explica Little.

Riesgos.

Sin embargo, el ejercicio de alta intensidad, incluso solo medio minuto cada vez, no es apropiado para todos. En un reciente informe publicado en la revista Salud y Bienestar del Colegio de Medicina del Deporte, Little, Mary Jung también en la Universidad de Columbia Británica, y Marcus Kilpatrick de la Universidad del Sur de Florida escribieron que el HIIT "solamente es apropiado para individuos de bajo riesgo o riesgo moderado que han sido autorizados para intensidades vigorosas por un profesional médico, así como individuos de alto riesgo que estén bajo supervisión médica directa durante el entrenamiento deportivo".

Entre los beneficios fisiológicos del HITT están la mayor capacidad del cuerpo para usar oxígeno e insulina, así como arterias que son más elásticas que lo que puede lograr el ejercicio moderado de manera continua. "Por ejemplo, hemos visto que el entrenamiento a intervalos es notablemente efectivo para reducir niveles de glucosa en personas con diabetes", destacó Little. "Tan solo una sesión mejora el nivel de glucosa de la persona".

En Dinamarca, un estudio controlado de caminata a intervalos de alta intensidad para pacientes con diabetes tipo 2 demostró que contribuía mejor a controlar los niveles de glucosa en la sangre que el ejercicio moderado.

Al hacer que los vasos sanguíneos sean más capaces de expandirse, el HIIT puede mejorar la capacidad del sistema cardiovascular de responder a esfuerzo agregado. La sangre, que transporta oxígeno, puede fluir mejor a través de arterias totalmente abiertas, lo cual también reduce el riesgo de un coágulo que obstruya vasos.

"Demasiada gente cree incorrectamente que el ejercicio de alta intensidad solo es para atletas, que es buscarse un ataque cardíaco", dijo Little. Por el contrario, es más probable que reduzca ese riesgo. 

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