Estudio

Envejecemos por culpa de una enzima

Un nuevo estudio centrado en el rol de la enzima ARN Polimerasa III descubrió cómo influye en el envejecimiento de los animales.

Mosca
Foto: Pixabay

La actividad de la enzima ARN Polimerasa III, presente en la mayoría de células de todas las especies de animales, tiene un efecto negativo en el funcionamiento de las células madre que afecta a la esperanza de vida de moscas y gusanos, según un estudio que publica la revista Nature.

Según la investigación —a cargo de expertos del University College London (UCL), de la Universidad inglesa de Kent y la de Groningen (Holanda)—, la esperanza de vida de moscas y gusanos aumentaba un 10 % al limitar la actividad de esa enzima.

Hasta el momento, se desconocía la implicación de la ARN Polimerasa III en la edad de los animales, conocida por su importancia a la hora de producir proteínas y el crecimiento de la célula.

"Hemos descubierto un rol fundamental de la ARN Polimerasa III en las moscas y gusanos adultos: su actividad impacta negativamente en el funcionamiento de las células madre", concluyó el investigador del Instituto de Envejecimiento Saludable de la UCL Danny Filer.

"Como la ARN Polimerasa III tiene la misma estructura y función en todas las especies, pensamos que su rol en los mamíferos y los humanos garantiza su investigación ya que puede conducir a terapias importantes", añadió.

Según expertos, este descubrimiento ayudará a los científicos a entender el mecanismo de acción de fármacos como la rapamicina (usado en general para evitar el rechazo de órganos trasplantados).

Y es que los investigadores descubrieron que los efectos de limitar esta enzima son comparables a los que tiene el medicamento inmunosupresor rapamicina, que en 2009 se demostró que era capaz de prolongar la vida de ratones hasta un 40 % y la de otros animales.

"Hay mucha publicidad sobre los medicamentos que aumentan la esperanza de vida y promueven un envejecimiento sano, pero se conoce poco como funcionan", apuntó el coautor del estudio e investigador del Instituto de Envejecimiento Saludable de la UCL, Dr. Nazif Alic.

El equipo usó una gama de métodos genéticos, incluyendo la llamada interferencia mediada por ADN, para inhabilitar la enzima en adultos y observar el aumento de la esperanza de vida.

"Es increíble que podamos hacer un ajuste genético y afectar positivamente en la esperanza de vida", afirmó la experta de la Universidad de Kent Jennifer Tullet.

"Entender mejor las moléculas subyacentes promete nuevas estrategias para las terapias antiedad", concluyó.

Ahora el equipo de investigadores planea continuar su trabajo en ARN Polimerasa III para entender su función en los organismos adultos, y de ahí centrarse en saber cómo una reducción de su actividad puede prolongar la vida.

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