CURIOSIDADES

Cinco cosas que no sabías de Amanda Peet

Debutó en un comercial de Skittles. Actuó en la serie Law and Order, hizo más de doce filmes indies que no se estrenaron y luego vinieron A lot like love, Alguien tiene que ceder y la chance de trabajar con Woody Allen en Melinda, Melinda (2005).

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Foto: Google Images

1 - TEME A LAS DROGAS Y CIRUGÍAS.

Jamás probó cocaína ni entró al quirófano por miedo.

A la actriz neoyorquina de 45 años le molesta tener arrugas y que se le caigan los senos. Amanda Peet empieza a sentir que la edad le juega malas pasadas en Hollywood: la rechazaron de un papel por no ser "lo suficientemente actual". Es que la industria cinematográfica prefiere mujeres jóvenes, bellas, sin canas y perfectas. Su empleo depende de la apariencia pero ella no está dispuesta a pasar por el quirófano, aunque ello le cueste ser desplazada. "Lo fácil para verme más joven y mejor sería agregarme botox y relleno. La única razón por la que no lo hago es porque tengo miedo". Contó que su principal temor está vinculado a que tiene hijas (Molly y Frances). "Lo mismo me ha pasado con la cocaína, nunca la he probado".

2 - DRAMATURGA Y ESCRITORA.

Debutó como autora teatral y también publicó un libro infantil.

Hace veinte años que escribe, le gusta mucho, pero incrementó la frecuencia desde que se instaló en Belfast. La actividad le permite pasar tiempo con sus hijas y andar vestida de entrecasa. Su marido, David Benioff es uno d los guionista de Game of Thrones así que encuentra en él un buen socio para esta materia. Debutó como dramaturga en 2013 con la obra the Commons of Pensacola que se exhibió en el off Broadway y se dio el lujo de que la representaran Sarah Jessica Parker y Blythe Danner: "Fue más inspirador escribir para otras mujeres que para mí", confesó. Dos años después, escribió a dúo con Andrea Toyer un libro infantil titulado Dear Santa, Love Rachel Rosenstein. Esta publicación surgió a raíz de las preguntas que le hacían sus hijas sobre por qué no tenían árbol, ni luces de Navidad en sus casas, ni los visitaba Papá Noel. Esto sucede debido a que ambas familias son judías. La idea era "explicar cómo no siempre se puede conseguir lo que uno quiere y cómo superarlo", contó la actriz.

3 - ODIÓ ESTAR SOLTERA.

Para su fortuna, encontró el amor hace 11 años.

Reflexionó sobre sus manías adolescentes en una charla a propósito de Tina, su personaje en la serie Togetherness. Encarnaba a una mujer que buscaba su lugar en el mundo tras salir de un fracaso amoroso. Amanda Peet contó que en octavo año solía ser muy enamoradiza, se volvía loca por los chicos y caía en obsesiones con facilidad. "En algún momento me sentí así de desesperada esperando que sonara el teléfono. Y odié estar soltera". Tenía la fantasía de echar raíces con un hombre y lo consiguió en 2006. Se casó con David Benioff y tuvieron dos hijas: Frances Penn (10) y Molly June (7). Él es uno de los creadores y guionistas de la exitosa Game of Thrones y muchos de los seguidores de esta serie odiarían a Amanda Peet si supieran que cuando los primeros bocetos del proyecto llegaron a manos de David, Amanda le comentó a él que la idea le parecía estúpida y terrible. La historia se invirtió y hoy ella es una de las principales fans.

4 - HIZO FILMES QUE NO SE ESTRENARON.

Su carrera de actriz comenzó por accidente.

Es hija de dos profesionales y ninguno de ellos quería que Amanda Peet se dedicara al modelaje o a la actuación. Su madre llegó a decirle que la gente que se apoyaba solo en su aspecto físico no terminaba bien. La joven se matriculó en la Universidad de Columbia para hacer Historia, pero su vocación pudo más y empezó a estudiar arte dramático. Debutó en una publicidad para la marca Skittles. Luego vinieron doce películas indies que ni siquiera se estrenaron en VHS. En el 2000 hizo a una villana come hombres en Whipped (Peter M. Cohen) y fue St. Claire en la taquillera Mi vecino el asesino (Jonathan Lynn). El protagónico le llegó con A lot like love (Nigel Cole, 2005) junto a Ashton Kutcher.

5 - AMA SU VIDA EN BELFAST.

Prefiere la paz irlandesa a la locura de L.A.

Se instaló en la ciudad más grande Irlanda del Norte para acompañar a David Benioff, marido y padre de sus hijas. Él es el guionista de la exitosa Game of thrones y la quinta temporada de esta serie se filmó allí. Amanda Peet está fascinada con Belfast, ama los paisajes, y los lugareños le caen genial. No añora nada de su vida en Los Ángeles. Se siente muy a gusto en este sitio donde puede dedicarse a cocinar y escribir, sus dos pasiones. Dice que si parara de llover sería el lugar perfecto. Allí la actriz puede dejar que sus niñas, Frances y Molly, vayan solas al parque porque no corren peligro. "Hay tantas madres jóvenes en Belfast que cuando salía a caminar embarazada concentraba muchas miradas extrañadas", contó.

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