Jefe de Policía: docentes “se retiraron” de escuela preocupados por inseguridad

Maestros pidieron evacuación

A partir de una escalada de violencia en Cerro Norte ocurrida el martes 23, la Policía saturó la zona con efectivos. Sin embargo, falta una política de Estado para enfrentar estos desbordes.

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Varios patrulleros recorrieron ayer las calles del barrio. Foto: Francisco Flores

Yo tengo miedo cuando mando a mi hijo a la escuela, porque no sé si vuelve vivo o muerto", dijo ayer una madre en una reunión de padres de alumnos con los maestros de la escuela N° 271 de Cerro Norte. La reunión se realizó en el liceo N° 70 ubicado a pocas cuadras de la escuela.

En un salón repleto de familiares preocupados, la madre agregó: "Esto no pasaba antes. Éste es un problema de ahora, entre las bandas de traficantes".

La escalada de violencia en Cerro Norte sucedió entre el mediodía y la noche del martes 24. Incluyó tiroteos entre dos bandas en el Pasaje 51 de "Los Palomares", que desemboca a pocos metros de la escuela N° 271, que lleva el nombre de "Ana Frank". Ambos grupos se enfrentaron a tiros por desavenencias personales o discrepancias generadas por asuntos criminales, dijo el jefe de Policía, Mario Layera a El País.

Señaló que, a pedido de los docentes, la Policía brindó protección para que pudieran salir de la escuela ese día.

"Los docentes estaban preocupados por la situación. Nos dijeron que se iban a retirar. Lo que hicimos fue apoyar esa evacuación que ellos determinaron por seguridad", dijo Layera.

Adentro del centro educativo se quedaron los niños esperando que sus padres vinieran a buscarlos.

"Posteriormente, las autoridades de Primaria interpretaron que la zona no era segura y determinaron la no concurrencia a clase el siguiente día (por el miércoles 25)", dijo Layera.

La inseguridad llevó a las autoridades de Primaria a suspender las clases por tres días en esa escuela, hasta hoy viernes inclusive.

Los alumnos retomarán los cursos el próximo lunes pero en un centro alternativo elegido por los docentes y avalado por la Inspección Departamental de Montevideo.

Cruce.

El miércoles 25, el consejero de Primaria, Héctor Florit dijo a El País que la interrupción de las clases se decidió tras recibir una recomendación del Ministerio del Interior al detectarse una escalada de violencia. A las 11 de la mañana de ayer, la Unidad de Comunicaciones del Ministerio del Interior publicó en su cuenta de Twitter: "Ni el Ministerio del Interior ni la Jefatura de Montevideo hicieron recomendación alguna de cerrar una escuela del Cerro".

Dos horas después, el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, y el jefe Layera participaron en una rueda de prensa en el Parlamento, tras finalizar un acto de conmemoración del "Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer".

Bonomi se refirió a los casos de violencia doméstica y no abordó ningún otro tema.

Layera negó que la Jefatura haya sugerido al Consejo de Primaria que cerrara la escuela como medida preventiva ante el incremento de la violencia en la zona. "Se trató de una decisión adoptada por Primaria", insistió el jerarca policial.

Contó que el martes, un vecino llamó al 911 para informar sobre disparos de armas. "Un móvil policial concurrió a la escuela. Allí dijeron que se escucharon los disparos".

El jerarca señaló que personal policial inspeccionó la escuela y no encontró marcas de balas en las paredes.

La presidenta de Primaria, Irupé Buzzetti, dijo a El País que, luego de los tiroteos, la directora de la escuela llamó a la inspectora para comunicarle que había riesgo para los niños y que la Policía le dijo que la escuela no debía funcionar por la tarde.

"Hay una circular que ampara a Primaria a interrumpir las clases cuando hay peligro para los niños. Es lo mismo que cuando hay una inundación. Lo importante es que los niños estén preservados", dijo Buzzetti.

Puja.

El grupo de docentes, que informó ayer de mañana a los padres reunidos en el Liceo 70 sobre la reanudación de las clases escolares, no se refirió expresamente a la violencia generada por dos bandas rivales.

Una maestra dijo: "el otro día la Policía hizo un escudo y nos sacó a todos de la escuela. Adentro del centro quedaron los niños esperando a sus padres con otros funcionarios. Esta es una escuela que ha hecho cosas. Tiene que seguir".

Con lágrimas en los ojos y señalando a los niños que estaban sentados en el piso del salón, la maestra dijo: "Yo lloro por los niños. Ya lloré mucho en los últimos días".

Una madre sostuvo que los vecinos honestos de Cerro Norte "ya perdieron muchas cosas como consecuencia de la violencia. Muchos repartidores de comestibles no entran al barrio. Lo mismo pasa con las ambulancias de Salud Pública. ¿Ahora nos quieren sacar la escuela? No nos va a quedar nada en el barrio".

Otra docente dijo que los vecinos deben pelear por el mantenimiento del centro educativo y no escuchar lo que dice la prensa, y advirtió que la escuela no va a cerrar definitivamente.

Ante la pregunta de una madre, la maestra respondió que el Ministerio del Interior recomendó al Consejo de Primaria el cierre provisorio para evitar que algún niño pudiera salir herido en un tiroteo.

Un padre, con una remera Hering y tatuajes en un brazo, se mostró muy preocupado por las clases que recibirían sus hijos. "Pido disculpas. No quiero ofender. Pero mis hijos perdieron muchos días de clases por los paros de los maestros. Ahora falta poco para terminar las clases y siguen perdiendo cursos. Eso es tan cierto como una moneda de dos pesos", expresó.

En otro tramo de la reunión, varios padres cuestionaron el trabajo de la prensa en general sin nombrar a ningún medio en particular. "Hoy me levanto y me encuentro con la noticia de que van a cerrar la escuela de Cerro Norte. Allí van mis dos hijos. ¿Qué voy a hacer, fue lo primero que pensé? Quisiera que me digan qué pasa", expresó otro familiar.

Una maestra dijo que la escuela "Ana Frank" no va a cerrar y que cuando vieran una noticia sobre ese tema, simplemente debían "apagar el televisor".

La maestra recordó que un medio de prensa publicó que habían ingresado una persona armada a la escuela la semana pasada. "Eso no es cierto. Nunca ingresó una persona armada a la escuela N° 271", insistió.

Una madre señaló que, el otro día, frente a la escuela, varias madres dijeron que un individuo con un arma desenfundada sí había ingresado al centro educativo. "Esa versión corrió en el barrio", dijo.

La maestra insistió en que tal extremo no había ocurrido.

Otro padre dijo que estaba en desacuerdo con que dieran clases a todos los niños en un solo salón como forma de salir de la emergencia.

Un maestro le respondió que, el próximo lunes, cuando se reanuden las clases en otro centro —es posible que se utilicen aulas del propio liceo 70— los alumnos no estarán mezclados. "Trabajarán igual que en la escuela. Cada uno con su clase", insistió.

El docente dijo que hoy habrá una nueva reunión entre autoridades de Primaria, maestros de la escuela N° 271 y padres donde se dará a conocer el local al cual concurrirán los niños a partir del lunes.

Ayer, en la escuela 271, situada en Vizcaya y Santín Carlos Rossi, permanecía pegado en la entrada un pequeño cartel, escrito en una hoja de cuaderno blanca y con un marcador negro, que reza: "Por hoy no hay clase en los 2 turnos".

Crimen.

Investigaciones realizadas por efectivos de la Zona IV (Cerro y barrios aledaños) constataron que un homicidio ocurrido días atrás fue el detonante de los enfrentamientos ocurridos el martes 24.

Fabricio Ezequiel Da Silva, de 18 años, fue asesinado en la esquina de Haití y Puerto Rico, a poca distancia de la escuela N° 271. Da Silva recibió cinco impactos de bala: tres en el tórax, uno en el cuello y otro en el abdomen, informó la Jefatura de Montevideo.

La víctima, que había cumplido 18 años hacía pocos días, no registraba antecedentes penales como adulto. El presunto autor del crimen y su madre fueron detenidos.

Layera dijo que, después de los operativos de saturación, "no hubo nuevos eventos. La zona está controlada".

Según el jerarca policial, en Cerro Norte "hay una confrontación entre individuos, como en otras zonas de Montevideo, que crece en determinados momentos. Luego alcanza a más gente. Son conflictos muchas veces por asuntos criminales relacionados con el narcotráfico", dijo. Enseguida agregó: "Cada uno trata de actuar primero que el otro".

En la madrugada del martes, cinco personas que residen en Cerro Norte fueron atendidas en el Centro Coordinador del Cerro por heridas de bala.

El estado debe estar presente.

Si bien en Uruguay todavía no se ha llegado a una situación en la que haya zonas del país sin presencia estatal, es importante tener en cuenta que "no podemos dar un paso atrás en ese sentido" y evitar llegar a situaciones como las que están planteadas en otros países latinoamericanos, dijo el fiscal de Corte, Jorge Díaz. El funcionario ratificó su creencia de que hay barrios montevideanos donde el narcotráfico controla la delincuencia —que no quiso identificar porque eso "implica estigmatizarlos"— y consideró fundamental "mantener la presencia estatal en esos lugares, tender puentes e integrar".

"La delincuencia no se combate solamente con las fuerzas de seguridad, con los fiscales, sino con la presencia del Estado, socialmente, culturalmente", reflexionó el fiscal de Corte.

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