EXTRAÑA INVASIÓN DE PÁJAROS

La hora de los tordos en la plaza principal de San José

Hace 15 años que la Intendencia los enfrenta con todo tipo de métodos.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Miles de tordos llegan en las tardes de otoño a la plaza San José. Foto: F. Ponzetto

En otoño, a eso de las seis de la tarde, miles de pájaros negros invaden la plaza principal de San José de Mayo. Se trata de tordos, una pequeña ave migratoria.

Cuando comienza a caer el sol los tordos se adueñan de la copa de los árboles. El paisaje cambia abruptamente y la naturaleza siente el impacto. De inmediato, las palomas huyen hacia los edificios cercanos, incluida la Iglesia Catedral, y los gorriones se refugian en los troncos de los árboles.

La ciudad, acostumbrada a su presencia, sigue su ritmo habitual pero el trinar de miles de pájaros al mismo tiempo modifica el bullicio cotidiano. Tantas aves juntas dejan su huella en las veredas, bancos y autos. Cada mañana los funcionarios municipales debe limpiar grandes cantidades de excremento.

Las empleadas de una librería situada frente a la plaza aseguraron que ya están acostumbradas a vivir con los tordos. "Esto dura todo el otoño, después se van", dijo una de las vendedoras.

"Es increíble, hasta las palomas se van cuando aparecen los tordos. ¿Usted ha visto una plaza sin palomas? Esta es la primera, diga que es de San José, la más linda del país", dijo Walter, un maragato que cruzaba por el paseo al caer la tarde.

Entre marzo y mayo las aves llegan a la plaza minutos antes del comienzo de la noche y se retiran con la llegada del nuevo día. Durante toda la jornada permanecen en las chacras de la zona comiendo granos, según explicó a El País el director de Espacios Verdes de la Intendencia local, Gustavo Bares.

"Tenemos una pelea cuerpo a cuerpo con los tordos. Venimos perdiendo. Lo que sabemos es que provienen de La Pampa argentina, en esa zona eliminaron el aguilucho que es el enemigo natural del tordo", explicó el jerarca.

La comuna maragata ha intentado distintos métodos para liberarse de los visitantes molestos. Sin embargo, los tordos siguen llegando a la plaza cada tarde de otoño sin inmutarse.

Medidas.

En un primer momento se evaluó la posibilidad de colocar algún tipo de producto químico para eliminar o debilitar a las aves. Esa opción fue rápidamente descartada por el lugar público en que se posan los tordos y los riesgos para la salud que se generarían.

De inmediato se procedió a buscar otras opciones. Por ejemplo, hace doce años probaron con petardos.

"No dio resultado. Volaban un poco y se paraban en las antenas de televisión de aquella época. Después podamos los árboles y tampoco sirvió. Se paraban en los cables y troncos. Al año siguiente contratamos una empresa de cetrería, control biológico. Sobrevolaron dos aguiluchos para generar inseguridad en los tordos, pero eso llevó a que se fueran sobre una avenida", dijo Bares.

Finalmente, colocaron altoparlantes con sonidos de aguiluchos y águilas, "con eso se alejaban un poco pero volvían al otro día como si nada", dijo.

Ahora, una empresa local presentó una propuesta a la Intendencia para espantar los pájaros. Se trata de un equipamiento con ultrasonido que "genera una molestia en las aves, afectando una superficie superior a la de la plaza", señaló Bares a El País.

La empresa anunció que está dispuesta a probar el sistema. De todos modos, el resultado no está garantizado y lo más probable es que las aves se desplacen a una zona cercana y nuevamente se produzcan inconvenientes.

Un experto español, consultado especialmente por la Intendencia, aseguró que el problema se va a mantener hasta que se solucione el quiebre en el ecosistema de La Pampa.

MIGRACIÓN REGIONAL.

Provienen de la pampa argentina.

Los tordos (Molothrus bonariensis) son aves de migración parcial, se mueven menos kilómetros que otras especies, según han demostrado los expertos. Las aves que se posan en los árboles de la plaza de San José provienen de La Pampa argentina, pasan por Colonia y durante algunas semanas ingresan al departamento de Canelones. Después vuelven a La Pampa. Tienen un rápido proceso reproductivo. No construyen nidos y ocupan los de otras especies. Miden unos 20 centímetros de largo y pesan menos de 50 gramos. Viven en grandes comunidades que pueden superar los miles de ejemplares cuando no tiene enemigos. Comen todo tipo de semillas.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)