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Historias a flor de piel que dejan huella en la memoria

El jabón Dove lanzó Memorias de Piel, un libro que reúne testimonios de 15 personas con marcas en el cuerpo.

Cristina Morán. Actriz, locutora y conductora de radio y televisión.
Cristina Morán. Actriz, locutora y conductora de radio y televisión.
Gastón Ramírez. Jugador de fútbol, integrante de la selección.
Gastón Ramírez. Jugador de fútbol, integrante de la selección.
Giovanna Martinatto. Primera Bailarina del Ballet Nacional del Sodre.
Giovanna Martinatto. Primera Bailarina del Ballet Nacional del Sodre.
María Flores. Presidenta de la Asociación de Mujeres Rurales del Uruguay.
María Flores. Presidenta de la Asociación de Mujeres Rurales del Uruguay.
Martín Buscaglia, músico.
Martín Buscaglia, músico.
Francis Andreu. Artista, cantante de tangos.
Francis Andreu. Artista, cantante de tangos.
Lobo Nuñez. Músico, percusionista y luthier.
Lobo Nuñez. Músico, percusionista y luthier.

Cada piel cuenta una historia única. Las manchas, cicatrices y arrugas revelan vivencias que forman parte de la biografía de sus protagonistas. Y, en ocasiones, se convierten en su rasgo distintivo. Por otro lado, hay quienes escogen marcarse su cuerpo como modo de expresión o estética.

Sin importar su origen, este tipo de huellas pueden representar momentos muy significativos para cada persona y ser de las cosas más preciadas que uno tiene. Tal es el caso de la cantante de tango Francis Andreu, a quien a los 14 años la mordió un perro desgarrándole el labio y parte del mentón.

“Cuando me vi fue horrible”, recordó Andreu al verse en el espejo, cuando todavía tenía por delante un largo proceso de cicatrización. Su opinión cambió cuando en un recital del cordobés Rodrigo, él se le acercó, tocó la marca y preguntó qué había pasado, mientras agregó que le quedaba espectacular. “Me sacó el trauma en un minuto”, afirmó. Desde ese entonces, su cicatriz se transformó en una bendición.

Este es uno de los 15 relatos que contiene Memorias de Piel, un libro que lanzó la Barra de belleza Dove con el objetivo de que todas las personas se acepten como son, como parte de la filosofía de la marca.

A través de las imágenes de la fotógrafa documentalista Susette Kok y los textos de la periodista Blanca Rodríguez, la obra revive historias de figuras públicas y anónimas que comparten el hecho de tener diversas huellas en su cuerpo.

La elección de los participantes se centró en buscar personas con marcas en su piel y que además tuviesen una historia interesante con un mensaje positivo para compartir, explicó la jefa de Marketing Skin Care & Skin Cleansing de Unilever, Verónica Eichtersheimer.

Además de Andreu, los protagonistas que componen el libro son: Cristina Morán, Carolina García, Fernando “Lobo” Núñez, Giovanna Martinatto, María Flores, Juan Manuel Hernández, Josefina Tramontín, Clara Ramos, Tatiana Sandberg, Malena Raffo, Dolores Moreira, Martín Buscaglia, Victoria Césperes y Gastón Ramírez.

Si bien Dove está fuertemente asociada con el género femenino, , sus productos son utilizados por todo público. Por este motivo se intentó abarcar a ambos sexos y a personalidades y edades diversas, para ser lo más inclusivos posibles, explicó Eichtersheimer.

Uno puede leer sobre la quemadura en la pierna izquierda y la mano derecha del jugador de la selección Gastón Ramírez cuando apenas tenía diez meses, la historia del joven de 23 años Juan Manuel Hernández, quien padece cardiopatía congénita —una alteración del corazón y los grandes vasos que se originan antes del nacimiento— y a los 12 se le implantó un marcapasos. O la de la conductora Cristina Morán que a sus más de 80 años lleva en su rostro las marcas del paso del tiempo, y se manifiesta orgullosa de tenerlas porque significa “que está viva”.

Sin embargo, más allá de las dificultades por las que tuvieron que pasar para sobreponerse a las distintas situaciones, estos protagonistas no se detuvieron. Lograron seguir adelante y alcanzar sus metas personales y profesionales.
“Uno podría pensar que un Gastón Ramírez tendría la carrera hipotecada por tener sus piernas quemadas, sin embargo, brilla en el mundo. Estas personas han demostrado que nada los ha detenido a la hora de llevar adelante un proyecto, concretar ese sueño, en muchos casos con mucho sacrificio”, apuntó la escritora del libro Blanca Rodríguez.

Capítulos de vida

El proceso de realización de los relatos le insumió a Rodríguez 45 días y encuentros de unos 50 minutos con cada entrevistado, para luego resumirlo en textos de tan solo 3.000 caracteres. La tarea de afrontar las 15 historias no era sencilla, ya que requería buena receptividad de los protagonistas —que la hubo— y la creación de un ambiente íntimo donde las personas se sintieran cómodas para abrirse.

“El desafío era cómo abordar este tema con absoluto respeto. Y respetando la privacidad que requiere”, explicó Rodríguez. No obstante, le sorprendió el coraje que demostraron: “Me pareció un acto de gran generosidad porque se exponen a contar algo, pero sobre todo, porque puede ser muy útil para quien pueda estar viviendo una situación semejante, ya sea desde el lugar del protagonista o los familiares”, continuó.

La escritora se enfocó en cómo esas huellas impactaron en los protagonistas, y cómo estos sobrellevaron convivir con algo que los hacía diferentes a los demás. Enfatizó el hecho de que en la actualidad se intenta vender una imagen de perfección que no existe, dificultando el proceso de aceptación de las personas y de uno mismo.
Añadió que también hay cicatrices en el plano emocional, que pueden ser las más duras de combatir.

En lo particular, a Rodríguez le impactaron y conmovieron todas las historias. La experiencia de haber participado de esta campaña le proporcionó un crecimiento personal. “Conocí 15 historias desde muy adentro, vi estos personajes emocionarse, revivir a veces con dolor ese momento que generó una marca, recordar a veces con emoción y alegría también lo que esa marca, huella, les trajo”, sostuvo.

El valor de las imágenes
Si uno tapara el texto en Memorias de la Piel, podría comprender a grandes rasgos de qué va cada una de las historias. El contenido visual envuelve la obra y complementa al texto de una forma única en la que el lector capta con una simple mirada la esencia de cada personaje.

Este mérito es de la fotógrafa holandesa radicada en Uruguay Susette Kok, que buscó conocer el interior de los protagonistas y retratar tanto su marca como su personalidad. “La propuesta me gustó mucho porque es dar luz a personas que, o no las conocemos, o sí las conocemos pero no a su historia detrás. Para mí la fotografía muestra cosas que parecen ocultas y la muestra de manera digna”, expresó.

La fotógrafa optó por utilizar un fondo blanco y que los participantes se vistieran con ese color. De esta forma, toda la atención se concentra en su piel. “No hay nada más que la persona. Cuando el fondo es negro te podés esconder, porque hay algo que te rodea, que te contiene. El blanco te deja completamente expuesto. No hay distracciones, solo el individuo con su personalidad. Mi trabajo es sacarla de la mejor manera, brindándole confianza, para que pueda abrirse y quiera mostrar esta parte de sí mismo”, explicó Kok.

Para lograrlo, Kok tuvo que conocer a los personajes primero, con el fin de que se animaran a mostrarse lo más auténticos posibles y le permitieran descubrir su identidad.

En su opinión, todos los retratos fueron diferentes y eso hizo que la producción “no fuera en piloto automático”. Por ejemplo, al momento de enfrentarse con la tatuadora Tatiana Sandberg —quien tiene gran parte de su cuerpo grabado en tinta— imaginó que se encontraría con una persona fuerte y segura, pero al compartir un rato con ella entendió que estaba equivocada. Sandberg confesó que no le gustaba ser vista por el mundo. “Ella normalmente sale de noche y no de día, para que no la observen. De ahí surgió la idea de que no mirara a la cámara, que evitará la mirada directa”, aseguró.

Y Memorias del Piel ayuda a comprender esta clase de historias.

Un libro para una causa valiosa

El libro está a la venta en todas las sucursales de Farmashop y en Puro Verso a $ 300. El dinero que se recaude será donado a la Unidad de Dermatología Pediátrica del Hospital Pereira Rossell. No obstante, Verónica Eichtersheimer ,de Unilever, resaltó que más allá de la ayuda económica, los testimonios de las personas que aparecen en el libro son una herramienta beneficiosa, ya que pueden ayudar a quienes viven realidades similares. “Es una forma más de hacer que el propósito de Dove cobre vida, una misión que se basa en ayudarnos a que seamos capaces de ser la mejor versión de nosotros mismos, aceptándonos tal cual somos”, dijo.

La donación se utilizará para acondicionar y mejorar el área de Dermatología, en el que pronto se realizará el tratamiento de fototerapia —una técnica de tratamiento que emplea radiaciones electromagnéticas para el tratamiento de enfermedades—, además de adquirir algún equipamiento, según la jefa de la Unidad de Dermatología Pediátrica del Pereira Rossell, Mariela Álvarez.

Para la experta, esta campaña es muy positiva porque da a conocer a la sociedad la existencia de este tipo de marcas y ayuda a difundir el hecho de que hay tratamientos para mejorarlas, e incluso eliminarlas.

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