RENACER

Rodrigo Romano: "Ni yo creía que podía levantarme de tan abajo"

Después del torbellino de la viralización de videos íntimos y su despido de Tenfield, el relator está reconstruyendo su vida. Se consolida como uno de los conductores de la previa de Radio Carve y se sumó a Punto penal. Además, relatará los partidos de Uruguay en el Mundial Sub 20 para Canal 10.

Rodrigo Romano. Foto: Leo Mainé
Rodrigo Romano. Foto: Leo Mainé. Traje: Luis D'Amore

—Luego de la salida de Tenfield en enero, ¿esperaba una reinserción tan rápida?

—No. Laboralmente estoy tratando de reposicionarme. Estoy contento con el trabajo en Radio Carve. Estamos haciendo las previas y condiciendo el programa de lunes a viernes con el equipo de Hombres de fútbol. Lo nuevo es lo de Punto penal y la incorporación a Canal 10. Acabo de firmar para relatar los partidos del Mundial Sub 20, lo que va a implicar la vuelta a los relatos en TV. Estoy esperando con ansías ese 24 de mayo cuando Uruguay juegue ante Noruega. Y también estamos explorando otras posibilidades.  

—En los últimos partidos de Uruguay por China Cup, hizo la experiencia de relatar por Instagram live. Se lo vio más relajado, con comentarios...

-Sí, la idea era acompañar a Uruguay. No hacer un relato tan exhaustivo. Así lo hablamos con Leticia Píriz, que fue quien me acompañó en las transmisiones. “Vos tenés que acompañar a la selección”, me dijo. Lo hicimos y salió bárbaro, con mucha audiencia al llegar a casi 25.000 visualizaciones. Se abre allí también una puerta hacia el mundo digital, que claramente es el futuro. Así como hay partidos de Copa Libertadores que salen por Facebook, las plataformas deportivas van a surgir. Tenemos a Netflix para películas o series, y en cualquier momento vendrán plataformas netamente deportivas.  

—Ahora que han pasado algunas semanas desde el episodio de la viralización y la salida de Tenfield, ¿cómo analiza la respuesta de la gente?

—De apoyo. El respaldo ha sido masivo y tremendo. Nunca pensé que la salida mía de Tenfield o el insuceso de la viralización pudiera generar una manifestación de la gente de tanto aliento y entusiasmo. "No te quedes", "Seguí para adelante"... ese tipo de comentarios me llegaban de forma permanente. Me sucedieron cosas en la calle que no me habían pasado nunca. Por ejemplo, estar parado en un semáforo para cruzar y que venga un padre con sus dos hijos a darme un abrazo. Me dijo: "Vamos arriba. No te quedes. Mis hijos tienen 11 y 13 años y la única referencia que tienen de relato de fútbol sos vos con tus giros y frases, tu emoción". Ese afecto me ayudó mucho a canalizar tanto dolor y angustia. Me despertó una gran rebeldía para reponerme.   

—La relación con Tenfield venía desgastada. ¿Crees que la salida fue lo que debió ser o te quedó la espina de seguir?

—Tiene matices la salida. Es verdad que yo había renunciado después del Mundial de Rusia, pero no se me aceptó y hubo charlas y negociaciones para continuar. Quizás desde ahí estaba un poco sentenciado el final. Lo que más me dolió fue la forma de la salida que la propia salida. Después de trabajar 20 años en un lugar, creo que te merecés otro tipo de despedida: una llamada o una reunión. Y no un telegrama que ni siquiera llegó. Creo que se lo mandaron al estudio de Ignacio Durán, mi abogado, y tampoco lo recibió. Me terminé enterando por Alberto Sonsol que me llamó para decirme que estaba por arreglar su incorporación como relator principal. Eso me dolió. Nunca me llamó ningún directivo ni gerente. Eran los primeros días de enero y ya estábamos proyectando el trabajo que se venía: el sudamericano Sub 20 y los clásicos amistosos de verano. Es más, habíamos hablado de dejar pasar un poco la exposición que tenía con la viralización e íbamos a arrancar con el clásico de la Supercopa. Sin embargo, dos o tres días después de esa charla me enteré por la llamada de Alberto que estaba cesado.  

"Lo que más me dolió fue la forma de la salida (de Tenfield) que la propia salida. Me enteré por Sonsol"

Rodrigo Romano
Rodrigo Romano relatando por Instagram live. 

—¿Cuál diría que fue la clave para recuperar la energía después de lo sucedido?

-Mis amigos me dicen que no pueden creer cómo estoy tan entero y de pie. La piedra fundamental de todo esto es mi hija, Martina. Ella me ha dado una fuerza y una entereza que no sabía que la tenía. Soy una persona más bien frágil e hipersensible. Pero la verdad es que en este tiempo he comprobado aquella frase de que "uno no sabe cuán fuerte es hasta que necesita serlo". Yo necesitaba ser fuerte mental y espiritualmente para salir de la humillación a que la fui sometido y para recuperarme frente a la pérdida del trabajo que me daba de comer. Necesité volver a armar de nuevo el puzzle de mi vida, en lo personal y en lo laboral. Quizás estaba demasiado descansado en determinada cosa y a veces es bueno salir de la zona de confort para proyectarte en otras situaciones. Se me abrió un mundo de posibilidades. Bien se dice que cuando se cierra una puerta se abren otras.  

—En función de la baja estima que tiene Tenfield en la opinión pública, quizás el despido, dentro de lo malo, benefició...

-Es probable. Quizás ayudó para que el público se ponga de mi lado el hecho de que yo necesitaba, en ese momento, un apoyo y no un despido. La mano solidaria me la dio la gente, me la dio Carve y me la dio Canal 10. No me la dio Tenfield, pero no tengo nada en contra de ellos. Al contrario: se me dio la posibilidad durante 20 años de relatar todos los fines de semana y poder explotar una faceta que amo. Hice más de 200 partidos de selección y más de 70 clásicos. Estoy agradecido. Simplemente me dolió, como dije, la forma como se procesó la salida.

—¿Qué le parecen las críticas que recibió Alberto Sonsol?

—A Alberto lo he escuchado poco. Porque luego de la previa que hacemos en Carve me quedo en la tribuna a ver los partidos. Lo escuché dos o tres veces. Él tiene un estilo muy distinto al que la gente estaba acostumbrado. Alberto es un enorme profesional, es el tipo que me puso a mí en los medios hace 25 años, así que imaginate el respeto que tengo por él. Creo que se va a ganar a la gente de a poco porque todo cambio precisa de un proceso de adaptación. Me pasó a mí en 1999 que me comparaban con los relatores argentinos. No es fácil el cambio del relato de radio a TV. Pero no tengo duda de que con su profesionalismo y su carisma lo va a sacar adelante.  

"No tengo dudas de que con su profesionalismo y carisma (Alberto Sonsol) lo va a sacar adelante y se va a ganar a la gente" 

—¿Cómo se siente en un rol distinto como la conducción de las previas de Radio Carve?

-El rol de coconductor de previa lo asumimos son Sebastián Sánchez. Nos divertimos mucho. El grupo Hombres de fútbol es parejo en materia de edad y tenemos buena química entre nosotros, a pesar de que me sumé en los últimos meses. Después nació la posibilidad de hacer el programa de lunes a viernes y lo disfrutamos mucho. Con lo otro que me siento bárbaro es con el programa de los domingos, Punto penal. Creo que todos en el grupo tenemos perfiles distintos y ahí está la magia del programa, con mucha polémica, información e imagen. Con la producción, trato de dotar con mi impronta de seguimiento a los uruguayos en el exterior. De todos modos, estoy ansioso porque llegue el Mundial Sub 20 para volver a relatar. Eso es lo que más ganas tengo de hacer.  

—En lo personal, ¿con tu expareja sigue enfrentado judicialmente?

—Estamos en un impasse. El tema está en manos de abogados y por el momento no hay muchas novedades.  

—¿Hay reclamos de su parte?

—Los hay. El daño que se hizo fue mucho. Se me ridiculizó, se me humilló. Como daño colateral, me quedé sin trabajo. Más allá de que el vínculo con Tenfield venía desgastado, fue el detonante. Aunque lo peor fue la humillación. La Justicia determinará en los próximos meses en función de las pruebas y de lo que entienda más justo. Yo estoy muy tranquilo con todo lo que hice y con lo que haré.  

"Se me ridiculizó, se me humilló. La Justicia determinará en función de las pruebas y de lo que entienda más justo. Yo estoy muy tranquilo con todo lo que hice y con lo que haré"

Rodrigo Romano. Foto: Marcelo Bonjour
Rodrigo Romano. Foto: Marcelo Bonjour

—Más allá de lo que ocurra a nivel judicial, ¿cuál es su mirada actual sobre ese tema? ¿Sigue dando vueltas en la cabeza?

—Para mí es parte del pasado. Ahora estoy mirando para adelante tratando de reconstruir muchas cosas mías que quedaron por el piso: la confianza y la dignidad. Esas dos palabras son las que más trabajo con Nicolás Vivas, que es mi terapeuta. Sobre todo la confianza en el otro, que quedó hecha pedazos. Me va a costar muchísimo volver a confiar en alguien.  

—¿Está soltero?

-Sí. Y no me va a ser fácil volver a entrar en una relación. Incluso mi hija Martina, después del tsunami que vivimos, me dijo: "Papá, yo ahora necesito que por un tiempo estés solo. Por vos, por mí, por todos". Tiene razón y más allá de eso, es lo que siento. En este momento, estoy dedicado 110% a reconstruir laboralmente me vida.  

—¿Pudo hacer ahorros?

—Sí. Hice alguna cosa, aunque este es un país donde no hay mucho margen para ahorrar. En especial si tenés determinada estructura familiar. Yo tengo una abuela a cargo y eso también se ha hecho muy difícil estos meses. El hecho de poder tener un ahorro me permite mantenerme en forma tranquila, pero ese fondo empieza a disminuir. De todos modos, vamos a salir adelante. Si algo creo, después de todo esto, es que las cosas suceden por alguna razón.

—¿Cómo analiza el desenlace de las elecciones en la AUF? ¿Fue una victoria de los jugadores?

—Mucha gente no se ha dado cuenta de la nueva estructura de la AUF, lo que lleva a que el ejercicio del poder sea multifacético. Están representados los jugadores, jueces, entrenadores, el fútbol femenino. Pienso que Nacho Alonso está absolutamente capacitado y va a ser una buena presidencia.

—¿Haría relato radial?

—Lo he pensado. Quizás el año que viene se pueda dar, si no termino teniendo algo estable en TV. Es un lindo desafío. Hace más de 20 años que no relato un partido por radio.

—¿Irse al exterior?

—Lo pensé. No es una cosa que descarte. Pero primero quiero explorar todo el medio local porque me costaría horrores separarme de mi hija. Ella tiene 13 años y demostró una gran madurez con todo lo que pasó. Lo más positivo del insuceso que tocó vivir es que nos unió más y la relación padre - hija está más afianzada que nunca.

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