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Detrás de las noticias

| Nada es lo que parece en el mundo de Los exitosos Pells, donde reinan los conductores televisivos sonrientes, famosos pero también turbios, interpretados por Mike Amigorena y Carla Peterson.

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En el universo de Martín Pells y su esposa, Sol, todo está a la vista y, al mismo tiempo, nada lo está. La pareja dorada de los informativos vive en una pecera construida dentro de otra, como si se tratara de un juego de muñecas rusas, pero de cristal. Esta pecera se romperá en mil pedazos cuando el talentoso señor Pells se transforme en el comatoso señor Pells.

Esta es la premisa que pone en marcha a Los exitosos Pells, la ficción de Telefé que aquí emitirá Canal 4 y que llega como una de las tiras más esperadas del año. Después de meses de saber mucho pero no ver nada sobre esta historia creada por el mismo equipo de Underground responsable de Lalola y producida en conjunto con Endemol y Telefé Contenidos, finalmente verá la luz de los televisores.

Apenas se cruza el umbral del estudio de grabación, unas letras grandes anuncian que de la puerta para adentro se está en Mega News, el canal de noticias que Franco Andrada (Hugo Arana) dirige con mano de hierro desde la cima que alcanzó gracias a sus dos conductores estrella: Sol Casenave (Carla Peterson) y Martín Pells (Mike Amigorena). Cada superficie lisa del decorado tiene una imagen de ellos dos, pero la presencia más intimidante de la pareja son un par de gigantografías de sus ojos colgadas en sus respectivos camarines. En el centro del decorado, está el piso del noticiero con el escritorio gigante, la redacción atrás y muchas ventanas enormes que dejan ver todo lo que pasa. Por lo menos, eso parece. Apenas unas persianas americanas separan lo visto de lo que se quiere ocultar, que es mucho.

"Sol tiene una doble vida, pero es una sola persona. En cierto punto, todo el mundo tiene un trabajo y una vida privada aparte. En este caso, el trabajo de ella tiene demasiada exposición, pero no es Lalola. Acá el que sí tiene dos personajes es Mike. El miente y yo vivo en un mundo de apariencias, pero no muy diferente del de mucha gente que trabaja en esto", dice Peterson desde su camarín que se parece mucho a un depósito. Claro que uno muy glamoroso en el que las carteras de diseñador se mezclan con tacos altísimos y elegantes vestidos. Nada que ver con los gustos de Lalo, el personaje que transformó la carrera de Peterson para siempre y que, quiera o no, será la medida con la que se comparará al actual.

"Ahora me toca jugar del otro lado, averiguar lo que le pasa al otro. Si no hubiera sido así... Es un personaje muy distinto. Sol es muy femenina, inteligente, sabe cómo manejarse en diferentes situaciones. Es muy fuerte y muy ambiciosa también. No es la heroína típica, la chica buena y modosita, sino que es una mujer que tiene sus ambiciones. Y eso también la hacía interesante para mí", dice la actriz mientras espera para grabar la próxima escena. En ella, intentará explicarle a su amiga y confidente en el canal, la maquilladora Daniela (Claudia Fontán), el espesor de la trama que la une a Pells y a Andrada. Pero claro, para conocer las razones detrás de un matrimonio que es pura apariencia y de un contrato de trabajo que se parece mucho a un pacto con el diablo faltan aún muchos capítulos. Sin embargo, en el primero ya se podrá vislumbrar la esencia de esta comedia romántica escrita por Esther Feldman y Alejandro Maci. Esa que Peterson pudo ver de primera mano cuando a partir de la salida de Erica Rivas del programa, Sebastián Ortega la convocó de nuevo con un piloto en la mano y sin protagonista femenina a la mano. Lo mismo que había sucedido con Lalola cuando pasó de unitario a tira y en la metamorfosis se quedó sin actriz principal.

"La propuesta era bárbara, en un sentido me pasó como con Lalola porque vi un primer capítulo y me encantó. Me pareció que era un personaje que tenía que aprovechar. A mí me encantan las conductoras de noticieros", confiesa Peterson, aunque a la hora de nombrar a los modelos, según los cuales armó a Sol, prefiere las generalidades.

"Cada noticiero, cada canal, es diferente, también es distinto un informativo de un canal que un canal de noticias. Tenía que ver todo. Era una buena oportunidad para investigar y hacer la mía. Tengo muchos modelos, acá contamos con grandes conductoras y parejas de conductores", acota con una sonrisa que no revela nada.

UNA PAREJA DESPAREJA. En el matrimonio de Martín y Sol Pells todo anda a las mil maravillas. Siempre y cuando la cámara esté prendida porque cuando se apaga, la historia es otra. El es una persona despiadada con poca sensibilidad y una vida secreta que elige no mostrar en pos de su carrera. Sucede que Martín desprecia a Sol y no sólo eso: aunque están casados, no viven juntos. De hecho, él vive con su verdadera pareja: Tomás (Diego Ramos), el hijo del dueño del canal. Con su contrato a punto de vencerse y dispuesto a irse a trabajar para la competencia, Pells sufrirá un accidente que lo dejará en tal estado que sólo un milagro podría solucionar el enredo en que se meten Andrada y Amanda (Andrea Bonelli), su secretaria. El milagro se llama Gonzalo Echagüe. Que no tiene nada en común con Pells, salvo su cara. Esa que Mike Amigorena les presta a ambos.

"Lo primero que me viene a la cabeza es decir que es un juego. Ahora, como lo tengo tan incorporado, hay una continuidad que me permite desarrollar la ambigüedad de los personajes. Al principio, me costó. Pero como cada uno tiene su voz, es casi una convención. Una voz me tira para abajo, la de Gonzalo, el hippie, y la otra, la de Martín Pells, me tira para arriba. Ya a estas alturas no es costoso, pero lo cierto es que hubo mucho trabajo previo. Estas zapatillas, por ejemplo, Pells nunca las usaría. Son tan opuestos que me puedo dar ciertos permisos. Cuando se junten los dos, ahí te quiero ver", dice Amigorena señalando las rojísimas zapatillas que acaba de utilizar en una escena en la que interpretó a Gonzalo representando a Pells, que, a la vez, se hace pasar por la buena persona que no es.

LA TRIPLE VIDA DE PELLS. Apenas unos minutos después, el protagonista graba una escena junto con Mex Urtizberea, que interpreta a su amigo y compinche, uno de los pocos que conoce su identidad secreta. Mientras hablan entre ellos, Amigorena usa la voz de Gonzalo, pero cuando le suena el teléfono se transforma en Pells, un señor que habla como si viviera de permanentes vacaciones en Punta del Este.

Parece mucho para un solo actor, pero lo cierto es que, gracias al esfuerzo, si el programa cumple por lo menos con una porción de las expectativas creadas, la carrera de Amigorena podría cambiar como cambió la de Peterson gracias a Lalola.

Además de todos los enredos, las identidades cambiadas y ocultas, las intrigas palaciegas y los egos televisivos, lo cierto es que Los exitosos Pells es una historia de amor. Aunque en un comienzo el único interesado en el romance sea el bueno de Gonzalo, un actor desocupado que un día cae en un nido de serpientes en el que encuentra a la mujer de su vida. Lo complicado es que es su esposa, y lo odia.

"Sol es una flor en un pantano. Se convirtió en una zorra por culpa de Pells, pero llega Gonzalo, que se atonta de amor por ella, e intenta rescatarla. Y es muy difícil, un doble trabajo porque no le cree nunca nada. Yo no le puedo decir la verdad, pero a la vez la amo. Claro que ella no es una inocente, desde muy temprano quería ubicarse donde está. Tuvo una familia medio comprometida y vio esto como un escape. Es una diva de las noticias", detalla el actor.

El día de grabaciones acaba de terminar. Las luces del estudio se apagan y, por unos minutos, lo único que queda prendido son los ojos de Los exitosos Pells, los conductores del noticiero más famoso del país, reyes de un mundo en el que las cosas son tan transparentes como turbias. Un mundo con todos los ingredientes para ser la próxima gran ficción que ya nadie estaba esperando.

Natalia Trzenko

(La Nación - GDA)

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