Ricardo Reilly Salaverri
Ricardo Reilly Salaverri

¿Tres platos de sopa?

Hay quienes se quejan de que no señalamos los “aciertos del gobierno frenteamplista”. La realidad es que en una bonanza nacional inusitada, el saldo es tan negativo que la mención de la queja que gana a por lo menos a una mitad consolidada del país, es grande. Su cita “a contrario sensu” es la guía de un programa de modernización y renovación nacional impostergable.

Hay quienes se quejan de que no señalamos los “aciertos del gobierno frenteamplista”. La realidad es que en una bonanza nacional inusitada, el saldo es tan negativo que la mención de la queja que gana a por lo menos a una mitad consolidada del país, es grande. Su cita “a contrario sensu” es la guía de un programa de modernización y renovación nacional impostergable.

En materia internacional nuestras banderas nunca estuvieron tan bajas. No tenemos diplomacia y así nos ha ido con Argentina, con el Mercosur y con la cofradía de inútiles organismos latinoamericanos que más se parecen a un teatro de sainetes sin gracia, que a un proyecto sólido de integración. El ministerio del área nombra empleados a dedo, sin exigencia de inglés ni límites de edad (acomodo de incapaces).

El inefable canciller Almagro acaba de decir que en Venezuela hay dos bandos armados enfrentados, cuando el mundo civilizado, sin vacilaciones considera al “señor” Maduro —los testimonios televisivos son inapelables— un genocida que con su oligarquía compañera ha robado a Venezuela, disminuido la producción de petróleo, desatado una inflación sin parangón en el planeta y sumido al pueblo en desabastecimiento de agua, luz, comunicaciones, libertad de prensa —no se importa papel— y carencias de elementos para la mínima dignidad en la vida.

Es ese pueblo el que está en la calle, castigado y baleado a mansalva por guardias armados que protegen a milicias que disparan fuego sobre estudiantes y gente indefensa.

Por el contrario, se precisa política exterior y diplomacia profesional. No más Garganos. ¿Almagro? Si está en edad , que se jubile.

Nunca tanta inoperancia en el transporte y obras públicas. ¿Pluna? ¿Marina mercante? ¿Carreteras? En el debe. ¿La “línea de bandera”? En la justicia penal por corrupción. Son botones de muestra. Para buscar un homenaje a Líber Seregni, debieron poner su nombre a la doble vía interbalnearia Montevideo-Maldonado, hecha durante el último gobierno del Partido Nacional, por concesión de obra pública, mantenida con peaje, y a lo que se opuso el conglomerado nihilista. Así sucedió también cuando se hizo el Aeropuerto Internacional de Carrasco impulsado por el Dr. Jorge Batlle.

Rutas nacionales y caminos vecinales están destrozados. En el marco de la designación de 40.000 empleados públicos más por el frentismo, la gorda democracia ha absorbido la recaudación fiscal más grande de nuestra existencia y con cinismo e inconstitucionalidad, Antel proyecta un circo de más 50 millones de dólares.

Enemigo de la producción agropecuaria, el rico galeno Vázquez, en guiñada constante hacia la barra bochevique, anunció ahora más impuestos al agro. No repara en la desinversión que genera en el sector más gravitante de la vida nacional: carne y granos. Precisamos entonces, abatimiento de la carga fiscal sueca, con servicios públicos africanos; menos impuestos; liberación del sector privado nacional, motor de desarrollo; menos arrumacos con las grandes multinacionales; racionalización de la burocracia pública; reforma eficiente y rápida del Estado y programa ejecutable inminentemente, de obras públicas.
Seguridad, vivienda, educación, otros ítems nacionales como el Montevideo de Garzón, el Corredor de la Atracadera y la Muerte, lo dejamos para otro día.

Y otros contra sentidos.

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