EL PRESIDENTE JUEGA AL ANTICIPO PARA GANAR

Maduro avanza sin obstáculos

Pese a la crisis que golpea a Venezuela, saca ventaja al estar la oposición dividida y debilitada.

El presidente Maduro y su señora Cilia Flores en una reunión de mujeres en Caracas. Foto: AFP
El presidente Maduro y su señora Cilia Flores en una reunión de mujeres. Foto: AFP

Preside el país con más inflación en el mundo, —los ciudadanos castigados ven aumentar los precios todos los días en una carrera imposible de ganar— agobiado por la escasez de alimentos y medicamentos y con las libertades restringidas, pero Nicolás Maduro se encamina sin obstáculos hacia la reelección —adelantó los comicios de diciembre a fines de abril— porque desde que desplazó a la Asamblea Nacional (Parlamento) con mayoría opositora al instalar la Asamblea Nacional Constituyente de amplios poderes, los sectores opuestos al gobierno perdieron fuerza, están desunidos y desconcertados.

La Asamblea Nacional Constituyente, integrada solo por chavistas, decretó en diciembre que los partidos que no participaron en los últimos comicios —los municipales del 10 de diciembre— y que quieran participar en próximas elecciones (que serán las presidenciales previstas para abril) deben renovarse ante el Poder Electoral si no quieren ser inhabilitados.

El miércoles pasado, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) resolvió que la Mesa de Unidad Democrática, la coalición que reúne a los partidos de la oposición, queda impedida de postularse a través de una lista única conocida hasta ahora como MUD. Es otro golpe demoledor que se asesta a los opositores.

Maduro, que ignora las críticas de la comunidad internacional a sus decisiones y avanza con su plan político, ya está en ventaja para las elecciones presidenciales anticipadas, debido a que aceptó ser postulado nuevamente por el Partido Socialista Unificado de Venezuela y ya tiene logo —como anunció el viernes en su cuenta de Twitter— y eslógan de campaña, #JuntosPodemosMás. También tiene canción para la movilización que destaca que "el pueblo manda con Maduro" porque "es el protector del pueblo" y presenta una parte con rima: "Todos con Maduro, ya hasta hay futuro".

Mientras, la oposición está dividida y puede optar por presentar candidatos por diferentes partidos que deberán volver a inscribirse ante las autoridades electorales o intentar buscar un candidato único.

Maduro, de 55 años, ex conductor de ómnibus y dirigente sindical, se desempeña como presidente desde el 5 de marzo de 2013, como consecuencia del fallecimiento del presidente Hugo Chávez. En las elecciones realizadas el 14 de abril de ese año, triunfó por escasa diferencia de votos, iniciando un periodo de gobierno que ha estado marcado por la crisis económica y turbulencias políticas.

Ahora, va por un nuevo mandato. Al aceptar la candidatura, señaló que es la voz del pueblo venezolano.

A su vez, la oposición condenó el viernes la decisión del TSJ de excluir a la MUD, lo que consideran una valla más a sus posibilidades en las elecciones. La sentencia del TSJ surge en la misma semana en que la Asamblea Nacional Constituyente anunció el llamado a elecciones para antes de mayo y que el poder electoral canceló la tarjeta de otros partidos.

"Inhabilitar a la tarjeta de la MUD solo demuestra el miedo que Nicolás Maduro y su gente le tienen al pueblo", dijo Stalin González, jefe de la bancada de la oposición en la Asamblea Nacional y miembro del partido Un Nuevo Tiempo.

La tarjeta electoral de la MUD es la marca más conocida de la oposición y en los comicios de 2015, para elegir parlamentarios, obtuvo 7,7 millones de votos, superando a los 7 millones logrados por el fallecido presidente Hugo Chávez en su reelección de 2013.

El registro del partido Voluntad Popular fue cancelado por el Consejo Nacional Electoral, organismo dominado por el oficialismo, por no acudir al proceso de renovación ordenado por la Asamblea Nacional Cosntituyente.

Sin embargo, los partidos opositores Acción Democrática y Primero Justicia, del ex candidato presidencial Henrique Capriles, anunciaron que se aprestan a validar su inscripción.

"Ponemos al servicio de todos los venezolanos la tarjeta de PJ para defenderlos en las calles (...) para ponerle un muro de contención a una dictadura que está acabando con la vida de miles y millones de venezolanos", dijo el secretario general del partido, Tomás Guanipa, en rueda de prensa.

Poca fuerza.

La oposición cuyo liderazgo está desunido y en su mayoría sin posibilidad de medirse en las urnas se enfrenta al desafío de la elección presidencial adelantada y de no poder presentarse como MUD.

El miércoles pasado, en el primer día que tuvieron para reaccionar los partidos y dirigentes que se oponen al gobierno de Maduro, no hubo consenso ni uniformidad en sus declaraciones, y por el contrario reafirmaron las diferencias que existen en el antichavismo. Esa parece ser la perspectiva de la oposición.

El líder de Avanzada Progresista (AP), Henri Falcón, anunció su aspiración a la Presidencia y se convirtió en el tercer opositor en poner su nombre en juego después de que lo hicieran en días pasados el exalcalde del municipio Libertador de Caracas Claudio Fermín y el expresidente del Parlamento Henry Ramos Allup.

Ninguno de los tres goza de la popularidad que mantiene otro tridente de líderes antichavistas que no podrán competir en estos comicios: el dos veces candidato presidencial Henrique Capriles, el líder de la formación Voluntad Popular (VP) Leopoldo López y el exalcalde metropolitano de Caracas Antonio Ledezma.

Capriles y López fueron inhabilitados políticamente, el líder de VP además se encuentra bajo arresto domiciliario condenado a casi 14 años, mientras Ledezma huyó hace unos meses de Venezuela después de pasar dos años privado de libertad.

Por otro lado, la exdiputada María Corina Machado —una férrea antichavista que rechaza incluso el actual proceso de negociación que mantienen la coalición MUD y el Gobierno— tiene luz verde para competir pero no cuenta con el apoyo de los partidos de la alianza.

En esta situación se encuentra también el excandidato presidencial Manuel Rosales, que se ganó el repudio de buena parte de la oposición al postular su nombre para la repetición de la elección de gobernador en Zulia (oeste), luego de que la MUD rechazó acudir a las urnas por considerar fraudulento al poder electoral.

Otros dirigentes que han levantado tímidamente el ánimo de la militancia opositora son Andrés Velásquez y Juan Pablo Guanipa, que se autoproclaman como los gobernadores electos de los estados Bolívar (sur) y Zulia, respectivamente, pero hasta ahora no han manifestado su deseo de participar en los comicios venideros.

Ajeno.

La lista en cuestión puede ser tan larga como la de las diferencias de opiniones dentro de la MUD, que en los últimos días ha dejado ver dos coincidencias claras entre sus miembros: la posibilidad de apoyar a un candidato ajeno a la política y la necesidad de actuar unidos frente al llamado a las urnas. Varios dirigentes del antichavismo han expresado su deseo de que el empresario Lorenzo Mendoza "asuma el reto" y ponga su nombre en la carrera a la Presidencia, como lo pide un cúmulo de venezolanos a través de las redes sociales.

Hasta ahora Mendoza, presidente del gigante de alimentos Polar, no ha exhibido interés en la política.

Dos asesores políticos consultados por Efe coincidieron al señalar que la posible candidatura del magnate, por tratarse de un outsider que debe recorrer el país, requiere tiempo, un factor con el que no contará.

Los dirigentes de la MUD invocan la "unidad" de las fuerzas que se oponen a Maduro sin ser capaces hasta ahora de unirse en torno a una decisión frente al adelanto de estos comicios, que generalmente se celebran en el país a finales de año.

Aunque existen múltiples llamados a elegir un candidato unitario por consenso o primarias, otras voces del antichavismo evalúan la posibilidad de no participar en estas votaciones al considerar que no están dadas las condiciones para que el proceso sea transparente y competitivo.

Aunado a ello, la oposición mermó su poder de convocatoria para movilizaciones en las calles después de cuatro meses de protesta en 2017 que se saldaron con más de 120 muertos y que terminaron con la elección de la Constituyente, lo que desanimó a su militancia. FUENTES: EFE, REUTERS Y EL PAÍS DE MADRID.

Pesadilla diaria con inflación de 13.000%.

La actividad económica de Venezuela sufrirá un desplome del 15% en 2018, según la última proyección del Fondo Monetario Internacional (FMI). Es el punto negativo de América Latina y como explica el economista Alejandro Werner la crisis por la que atraviesa es desproporcionada.

El año pasado ya se contrajo un 14% tras hacerlo un 16,5% en 2016. Si se toma como referencia el 2013, el país petrolero perderá un 50% del Producto Interno Bruto (PIB) en apenas un lustro.

Los desequilibrios son enormes y la distorsión mayor. La inflación superó el 2.400% en 2017 y se proyecta que ronde el 13.000% en el ejercicio entrante debido al déficit y la pérdida de confianza.

Venezuela es el país con las reservas de petróleo más grandes del planeta, pero, además del colapso de la petrolera estatal, derivado de mala gestión por parte de las élites del chavismo durante décadas, sus gobernantes no están en condiciones de aprovechar el alza del precio del crudo en los mercados internacionales por la desbocada deuda que afronta el Ejecutivo de Maduro.

El país alcanzó en diciembre de 2017 el nivel más bajo de producción en los últimos 28 años —1,6 millones de barriles al día, 216.000 barriles menos que el año anterior—. Y a pesar de este escenario, el Gobierno ha emprendido una deriva que tiende a aislarlo cada vez más de la comunidad internacional, de las oportunidades de negocio y las relaciones comerciales.

El desastre económico que golpea al régimen de Nicolás Maduro es imparable desde hace años. La dramática tendencia hiperinflacionista es lo que más repercute en la vida diaria de los venezolanos.

Los precios de los productos básicos fluctúan en cuestión de semanas, incluso de días, lo que hace que una familia media pueda satisfacer sus necesidades básicas. Casi todos los productos aparecen y desaparecen de las estanterías de las tiendas y los supermercados sin una lógica aparente.

Además, las autoridades obligan a los comerciantes a mantener un precio fijo, por lo que no se puede adaptar el valor de un artículo o alimento a las oscilaciones del dólar en el mercado negro.

En este contexto, el mandatario bolivariano lanzó antes de la pasada Navidad una criptomoneda llamada petro que, dijo, estaría respaldada en reservas de oro, gas y diamante. FUENTE: EL PAÍS DE MADRID.

Argentina no va a reconocerlas.

El presidente de Argentina, Mauricio Macri, afirmó en una entrevista con la AFP, en París, que su país "no va a reconocer" el resultado de las elecciones presidenciales en Venezuela. "Argentina no va a reconocer esa elección", afirmó rotundo , al estimar que el presidente Nicolás Maduro, transformó a Venezuela en una "dictadura".

"Maduro ha tomado el pelo a toda la región y al mundo entero, ha generado optimismo con mediaciones de líderes de todas partes del mundo, pero lo único que ha hecho es seguir avasallando los derechos humanos", afirmó Macri.

Sobre eventuales sanciones latinoamericanas a Venezuela, Macri dijo que es un tema que "seguiremos explorando". Pero agregó, en un tono pesimista, que cree que ya se hizo "todo lo que estaba a nuestro alcance".

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