UN CASO TERRIBLE

Conmoción en España por crimen de una niña; intensa búsqueda de su hermana y su padre

El descubrimiento del cuerpo de Olivia conmovió al país. En varias ciudades canarias se guardó un minuto de silencio en las instituciones públicas.

Las autoridades siguen buscando a Anna y al padre en el Atlántico. Foto: El País
Las autoridades siguen buscando a Anna y al padre en el Atlántico. Foto: El País

El cuerpo de una niña de seis años que fue secuestrada junto a su hermana por su padre fue descubierto en el fondo del mar cerca de la isla de Tenerife tras semanas de intensa búsqueda, suscitando conmoción en España.

Olivia, de seis años, y Anna, de uno, fueron dadas por desaparecidas a finales de abril en la isla del archipiélago atlántico de Canarias, luego de que su padre, Tomás Gimeno, un empresario de 37 años, hiciera una última llamada “con un tono de despedida” a la madre, Beatriz Zimmermann, de la que estaba separado.

Al día siguiente, un barco perteneciente al padre y la silla de bebé utilizada por Anna fueron encontrados a la deriva en el mar cerca de Tenerife, lo que llevó a las autoridades a iniciar pesquisas en las inmediaciones.

Luego de días de una intensa búsqueda con la ayuda de un buque oceanográfico y un robot submarino, que copó bastante espacio en los medios españoles, en la tarde del jueves fue hallado un cuerpo en el fondo del mar. Y se confirmó la peor noticia: se trataba de Olivia, confirmó el portavoz.

Las autoridades siguen buscando a Anna y al padre en el Atlántico.

Según fuentes cercanas a la investigación citadas por la prensa, el padre de las dos niñas fue visto el día de su desaparición cargando bolsas en su barco. El cuerpo de Olivia fue hallado a mil metros de profundidad dentro de una bolsa atada al ancla de la embarcación, de acuerdo a los medios.

Es “lo que menos podíamos esperar. Todos estábamos esperanzados en tener a las niñas y que Tomás (el padre) las estuviera cuidando”, indicó a la televisión pública TVE el portavoz de la familia, Joaquín Amills, condoliéndose de Beatriz, la madre de las pequeñas. 

El descubrimiento del cuerpo de Olivia conmovió al país. En varias ciudades canarias se guardó un minuto de silencio en las instituciones públicas.

Reacción.

“Toda España está conmocionada”, declaró el viernes el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, durante una visita a Costa Rica, expresando su “repulsa a la violencia machista, a la violencia vicaria que algunos aún siguen negando en nuestro país”.

“La violencia vicaria es violencia machista doblemente salvaje e inhumana, ya que busca causar dolor no solamente a la mujer sino también a sus hijos y a sus hijas”, añadió.

“No hay palabras para acompañar a Beatriz en estos momentos de terrible dolor. Esta violencia que se ejerce contra las mujeres madres para golpear donde más duele es una cuestión de Estado”, publicó en Twitter la ministra de Igualdad, Irene Montero, del partido de izquierda radical Podemos, que gobierna en coalición con los socialistas de Sánchez.

La reina Letizia expresó en un acto público su “dolor” y “tristeza” al evocar el hallazgo de Olivia, así como la muerte de otra menor: Rocío, de 17 años, quien luego de desaparecer a principios de junio fue hallada descuartizada cerca de Sevilla (sur). Su exnovio y padre de su bebé confesó el asesinato el jueves.

En España, 39 menores fueron asesinados por sus padres o por las parejas o exparejas de sus madres desde 2013, ee acuerdo con lo que indican las cifras oficiales.

En Madrid, Tenerife, Pamplona y otras ciudades de España se celebraron varias manifestaciones convocadas por colectivos feministas para repudiar los recientes crímenes así como el recrudecimiento de los asesinatos machistas desde comienzos de año en este país, donde la lucha contra la violencia contra las mujeres tiene mucha visibilidad.

Clamor por justicia y educación

“Nos están asesinando y nos queremos vivas”, dice Marta Carramiñana, integrante del Movimiento Feminista de Madrid y del 8-M. “Necesitamos educación feminista desde edades tempranas para combatir estas violencias”, explica. Marisa Soleto, responsable de la Fundación Mujeres. Confiesa que está “desolada e impotente ante unos jueces que solo retiran las visitas a los maltratadores en el 6% de los casos”.

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