Estaban en medio del campo trabajando en la recolección de soja

Tres cosechadoras incendiadas en Durazno

Lo seco del terreno y un mantenimiento inadecuado de algunas partes del motor, como la toma de aire y las tolvas, podrían ser las causas que llevaron a que en pocos días, tres máquinas en plena cosecha tomaran fuego en diversos puntos rurales del centro del país.

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Máquinas tomaron fuego por razones desconocidas.

Tampoco se descarta que en algunos de los casos, la máquina haya rozado piedras a flor de suelo, produciendo chispas que luego se prolongaran a zonas del motor.

El comisario jefe de zona de Bomberos, Walter Pérez, dijo a El País que desde antes de Turismo, se han registrado tres casos similares, en los que focos ígneos han afectado las unidades en plena tarea y que los mismos se vienen investigando, para establecer fehacientemente el origen de los siniestros.

En al menos un caso, se ha verificado que "la toma de aire es muy corta y hace una nube de polvo cuando hace la cosecha". Se trabaja con "siembra directa y tiene unos ventiladores abajo (de la unidad) que hace una limpieza de bujía y del suelo liberando de rastrojo y eso hace que en pocas horas, si no se limpia; se genera una combinación que genera el foco ígneo, por el polvo, la paja que está seca, muchas horas de trabajo del motor y el turbo, que trabaja a 600 grados".

En las últimas horas, en la zona de Los Tapes, a más de cien kilómetros de Durazno, los bomberos debieron acudir para apagar un incendio que se reavivó y que quemó gran parte de la cosechadora que se había incendiado días atrás, afectando también tres hectáreas de soja.

La unidad quedó estacionada en el lugar tras el incendio primario, sin que se le hayan retirado elementos de combustión. "Al parecer, en la tolva tenía granos y ese grano empezó a fermentar", añadió el vocero.

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