LA VISIÓN DE LOS TRABAJADORES

Sabor agridulce del Pit-Cnt al cierre de la ronda salarial

La central detecta que hay escasez de avance real del ingreso del trabajador.

El Pit-Cnt realizó un balance de lo que fue la última ronda de negociación. Foto: Leonardo Mainé.
El Pit-Cnt realizó un balance de lo que fue la última ronda de negociación. Foto: Leonardo Mainé.

La central de trabajadores PIT-CNT cerró una enorme ronda de negociación salarial con un sabor un poco más agridulce que otras veces porque la economía se desaceleró notoriamente y los avances salariales o se moderaron mucho o ya no están. Ahora, y reconociendo el claro problema en materia de empleo que presenta el país, centrará sus baterías durante todo 2019 en ese tema y en elevar propuestas a los candidatos presidenciales.

La ronda salarial que culminó abarcó a un millón de trabajadores y algo más de 100.000 empresas que negociaron en 198 grupos, según datos del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. De los 198 grupos que negociaron, al menos 122 se ubicaron en un sector “intermedio” lo que suponía un incremento de 7,5% anual en el primer año de vigencia del acuerdo, de 7% en el segundo y de 6% en el tercero, en el caso de los convenios más extenso, de acuerdo con los lineamientos del Poder Ejecutivo.

Con una inflación que en los últimos doce meses se ubicó en 8,05% los trabajadores de estos grupos podrían llegar a perder ingreso en términos reales antes de recibir los correctivos por inflación previstos en los acuerdos. Veintinueve grupos se autoclasificaron “en problemas” (lo que supone aumentos de 6,5%, 6% y 5%)) y solamente nueve se ubicaron como “dinámicos”, de acuerdo con un análisis del Instituto de Relaciones Laborales de la Universidad Católica. Hubo un cambio moderado pero significativo en el hecho de que en la anterior ronda 34 grupos se habían clasificado como “dinámicos”.

De todas formas, Milton Castellanos, director del Instituto Cuesta-Duarte de la central sindical que se encarga de formar negociadores sindicales y facilitar insumos técnicos para las tratativas salariales, hace una evaluación en términos generales positiva de la negociación porque cree que se aseguró el mantenimiento del poder adquisitivo de los trabajadores.

Frustración.

“Lo importante es que se ratificó la vigencia de los Consejos de Salarios como un ámbito idóneo para administrar las relaciones laborales. Estaban un poco en entredicho por parte de quienes quieren modalidades de negociación voluntaria, por empresa, que ya se ha demostrado que fracasaron. El 90% de acuerdos alcanzados los reafirman como un instrumento viable”, comentó a El País.

A su juicio, se disipó el “aire de frustración” que había generado la decisión de las principales gremiales rurales de retirarse de las conversaciones lo que obligó al gobierno a decretar los aumentos para los trabajadores de los tambos, las arroceras, la ganadería y la agricultura de secano del litoral del país.

Castellanos cree que más allá de que “en algún mes podría haber caída del poder adquisitivo en general se lo garantiza”. Es que considera que las diferencias las diferencias entre el sector “dinámico” y el “intermedio” son “escasas” y hubo acuerdos “que se ubican entre ambos, que son una mezcla”. “Medio punto arriba, medio punto abajo, no es central”, valoró. Lo que sí está claro es que la última ronda, a diferencia de la anterior, difícilmente derive en un avance generalizado en términos reales de los salarios a menos que se produzca una desaceleración fuerte de la inflación, que no se vislumbra.

Fernando Ferreira, integrante del Secretariado del PIT, y miembro de la nueva corriente crítica interna “En Lucha” que desafió este año la hegemonía del Partido Comunista y “Articulación” en la central sindical, tiene una visión un poco más matizada. A su juicio, la ronda salarial “es un empate con gusto a pérdida, con sabor a poco; no va a haber crecimiento” porque no se espera que la inflación baje del 8% anual próximamente y la mayor parte de los ajustes serán de 7,5% anual. Pero Ferreira, sí consideró que los consejos ratificaron “la vigencia de la negociación” y que el movimiento sindical mostró “madurez”. Uno de los pocos grupos que sí logrará crecimiento, es justamente el del sector de la bebida cuyo sindicato (la FOEB) preside Ferreira y que viene consiguiendo acuerdos muy favorables.

Castellanos valora también muy positivamente que se hayan incluido en los Consejos de Salarios aspectos no estrictamente vinculados con las remuneraciones como los vinculados a los cuidados. En el grupo de los supermercados el sindicato del comercio (Fuecys) logró que se cree un grupo para estudiar el impacto de la tecnología en el sector que ha perdido al menos 4.000 empleos.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)