Procesamientos por incidentes en centro del INAU

Policías de Republicana a prisión por "salvajada" contra menores

Podría haber más procesados por incidentes en traslado a ex Hogar Puertas.

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La Republicana en el Ceprili.

Bienvenidos al infierno". Así recibieron los policías de la Guardia Republicana arriba del ómnibus a 19 internos del Ceprili que fueron trasladados al ex Hogar Puertas en la madrugada del 23 de agosto, luego de que destrozaran varios locales y quemaran colchones. Durante el viaje de ocho minutos, según concluyó el juez Nelson Dos Santos, se produjo "una verdadera tropelía o salvajada" de parte de efectivos de la Republicana. Por esto ayer resolvió enviar a cuatro a prisión y no descarta más encarcelamientos.

Según el auto de procesamiento al que accedió El País, el juez sostuvo que "no hay duda razonable de que los funcionarios encargados de la custodia de los internos han cometido una verdadera tropelía o salvajada respecto de estos. No había necesidad alguna de uso de la fuerza en el momento en que se producía el traslado de los jóvenes, quienes estaban plenamente asegurados con esposas y/o grilletes en un bus especialmente acondicionado para el traslado de personas privadas de libertad y sin ninguna posibilidad de escapatoria. Nada, absolutamente nada, se ha probado en la causa que diera mérito a la necesidad de tal uso irracional de la fuerza, que indudablemente comprometió la integridad moral y física de los adolescentes y su propia vida".

La noche del 22 de agosto no había sido tranquila. "Los jóvenes internados pasaron horas sin asistencia de ningún tipo (sanitaria, alimentaria, etc.) y comenzaron a protagonizar episodios de violencia", relata el fallo. Incendiaron colchones, violentaron cerrojos, abandonaron celdas. La tensión creció y se dispuso de mayor presencia policial. Pero los jóvenes comenzaron a "destruir las instalaciones" y a agredir con los desechos a los funcionarios policiales. Esto derivó en que a las 23 horas se declarara la esencialidad del servicio. Se realizó una requisa encargada a la Guardia Republicana, pero el ambiente era hostil. "Los jóvenes les arrojaban proyectiles, insultaban y salivaban", lo que motivó que fueran trasladados a otro local. Pero allí "los jóvenes comenzaron a dañar las instalaciones del local multiuso, desprendiendo los cables y artefactos de iluminación". Ante el deterioro de las instalaciones se resolvió trasladarlos al ex Hogar Puertas.

Recién allí comenzaron los hechos que derivaron en el envío a prisión de cuatro policías. Según el auto de procesamiento, mientras se aguardaba la locomoción los jóvenes fueron trasladados a un patio abierto donde uno de los adolescentes fue agredido y lesionado. Pero una vez en el ómnibus la agresión fue mayor. Los jóvenes fueron sentados con esposas y grilletes. Tras el saludo de la Republicana, que según todos los adolescentes, fue "bienvenidos al infierno", los menores "comenzaron a recibir una andanada de golpes tanto con los bastones policiales como con las manos en algunos casos enfundadas en guantes". Según el relato de los jóvenes, los policías se turnaban para castigarlos mientras "cantaban agresivamente". "Me pegaron en la cabeza con un palo grande y grueso, quedé medio mareado… me recuperé y me dieron en la espalda… Decían: ¿Quién manda acá?, los gurises decían: la Metropolitana y ahí decían: muy bien, así me gusta, y palo y palo…", relató uno. Los médicos constataron dichos golpes en la mayoría de los adolescentes.

El problema de la investigación —que surgió a partir de una denuncia de la directora del Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente (Sirpa), Gabriela Fulco— fue que los jóvenes no pudieron ver a la totalidad de los agresores porque llevaban casco o pasamontaña, y además debían permanecer con la cabeza hacia abajo. Asimismo, el juez Dos Santos expresó a El País en reiteradas oportunidades que la investigación se hacía con la escasa colaboración de la Republicana.

Sin embargo, "se ha podido tomar conocimiento de parte de los funcionarios policiales participantes en el viaje". Se supo que en el ómnibus viajó el chofer con cinco policías. De estos cinco se conoció la identidad de tres cuyas iniciales son D.D.R.V., O.E.A.F. y C.B.M. Los tres fueron procesados por el delito de "abuso de autoridad contra los detenidos" con "reiterados delitos de lesiones personales". Además se supo la identidad de C.B.M. a quien se le tipificó un delito de "abuso de autoridad contra los detenidos" con un delito de "lesiones personales". La lista de procesados podría ampliarse tras la feria judicial. Para esto el juez ya dispuso la citación de un comisario, tres representantes nacionales y otras dos personas. "El objetivo es profundizar la información para afinar el grueso del material", dijo el juez.

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