Preparan la llegada de siete familias, Colonización preseleccionó las tierras

Cada familia siria recibirá hasta 25 hectáreas de tierra

Los sirios que lleguen a Uruguay como refugiados recibirán un campo con una extensión aproximada de entre 15 y 25 hectáreas que les permitirá tener una base mínima de trabajo para el sustento de sus familias.

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En Salto, Colonización prepara una casa que será ofrecida a una familia siria. Foto: L. Pérez

En atención a las dificultades generadas a partir de la llegada del primer contingente de 42 personas, el gobierno del presidente Tabaré Vázquez prepara un plan más completo y elaborado para facilitar el ingreso de 72 sirios agrupados en siete familias.

El Instituto de Colonización es uno de los protagonistas de ese proyecto junto a los ministerios de Vivienda, Desarrollo Social, Ganadería, Mevir y la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP). Ya hay siete campos preseleccionados en diferentes zonas del país (Canelones, Salto, Paysandú), pero será la Presidencia de la República la que que tenga la última palabra sobre el destino de los refugiados sirios.

El director del Instituto de Colonización, Miguel Vassallo, dijo a El País que ante la llegada del segundo contingente de refugiados, la organización preseleccionó fracciones de tierra para albergar a las familias, pero aclaró que la instrumentación dependerá de las definiciones del Ejecutivo.

"Lo que estamos haciendo es una contribución al gesto que ya tuvo el país con la llegada del primer contingente. Creemos que fue un gran esfuerzo y el hecho de que dejemos unas pocas fracciones para personas que vienen de otro país no opaca lo que hicimos desde el Instituto de Colonización con los ciudadanos nuestros, hay que ser solidarios", afirmó Vassallo.

En este momento, el Instituto está analizando —junto a las otras instituciones involucradas— si los campos preseleccionados son los más adecuados para la llegada de los sirios. "Queremos manejar esto con mucho cuidado, no puedo dar más detalles y habrá que ver si cuando ellos llegan se adaptan", explicó Vassallo.

"Son personas que vienen de países con condiciones agrológicas muy diferentes y la cultura de trabajo puede que sea muy distinta. Son siete familias y estamos hablando de que las fracciones pueden andar en el entorno de entre 15 y 25 hectáreas, o algo por el estilo; pueden haber algunas más chicas que otras. Pero en general son fracciones pequeñas pero razonables para que puedan trabajar. Estamos viendo cómo radicar familias que tengan una vivienda y un predio donde comenzar a reinstalar su vida en el Uruguay, que no es fácil como ya hemos aprendido", admitió el jerarca.

En principio cada una de las familias tendría su propia fracción de tierra, es decir que no estarán todas en un mismo predio como ocurrió con la llegada del primer contingente en el gobierno del expresidente José Mujica. "La idea es que las familias que vengan no estén todas juntas, pero eso no es una decisión nuestra sino del programa que las trae. Igual se busca que estén relativamente cerca algunas familias, para que puedan por lo menos interactuar de vez en cuando", señaló el director.

Vivienda.

En Salto, Colonización acelera los trabajos de reparación de la vivienda que acogerá a una familia siria que llegará a Uruguay en el mes de noviembre, la que se encuentra en un predio de 35 hectáreas en las proximidades de la represa de Salto Grande (ver nota aparte). Por otro lado, Vassallo recordó que esta no es la primera vez que el país da tierra a emigrantes. Como ejemplo citó los predios que se otorgaron a ciudadanos rusos en la localidad de San Javier. "Históricamente se dieron tierras a emigrantes, estamos hablando de comienzos del siglo XX. Pero en los años recientes no recuerdo si hemos dado tierras a extranjeros", acotó el jerarca.

En ese marco, reconoció que puede ser "difícil" comprender esta política porque "somos un país chico, nuestra economía está bien pero tampoco somos tan excedentarios y tenemos muchos temas para resolver". Sin embargo, explicó que "lo que se intentó fue hacer un gesto que fuera también apoyado, o imitado, y provocara reacciones de otros países".

El Instituto de Colonización administra unas 600.000 hectáreas. En Uruguay hay alrededor de 5.000 colonos, incluyendo a los que trabajan en forma grupal. Los colonos son pequeños productores o asalariados rurales que no tienen posibilidad de acceder por sí mismos a la compra de un campo. Entre el 2005 y el 2015, Colonización adquirió un total de 96.000 hectáreas, una cifra muy superior a todas las que se habían comprado en sus 30 años anteriores de funcionamiento. Además, en los gobiernos del Frente "casi no se vendieron tierras".

A una familia siria no le gustó la casa.

La familia de refugiados sirios que protestó frente a la Torre Ejecutiva y demandó que se le facilite la salida del país para radicarse en otro, preferentemente Alemania, rechazó ser alojada en Salto, en una casa con un predio de 35 hectáreas próximo a la represa de Salto Grande (Colonia Osimani y Llerena) que el Instituto Nacional de Colonización se encuentra refaccionando.

De acuerdo a datos recabados por El País, el matrimonio sirio y uno de los hijos fueron trasladados a visitar el predio y los alrededores en compañía de un intérprete, de funcionarios de Colonización y de profesionales que trabajan con el grupo. Concluida la visita manifestaron que no les agradaba la vivienda y tampoco la escuela a la que deberían enviar a sus hijos.

La familia de refugiados que el gobierno intenta ubicar en esta Colonia que dista 11 kilómetros de la ciudad y está muy próxima al complejo hidroeléctrico de Salto Grande, está compuesta por la pareja y once hijos.

"Al hombre le gustó el lugar y se mostró interesado, pero a la señora no la conformó y dijeron que lo iban a resolver con los hijos", dijo una de las fuentes consultadas a El País.

Un vecino de la Colonia señaló que los maestros de la escuela ya han sido informados por las autoridades de que en noviembre se incorporarán niños sirios a esas aulas.

"Algunos padres no están de acuerdo por los problemas que han causado estas familias en Montevideo y Colonia y aquí la gente lo que quiere es vivir tranquila", dijo el hombre.

Actualmente, en la escuela que acaba de celebrar los 100 años de su fundación, se dictan clases a 24 alumnos por parte de dos maestros.

La Colonia Osimani y Llerena se extiende desde la desembocadura del arroyo San Antonio con el río Uruguay hasta la represa de Salto Grande y se destaca por ser una de las mayores áreas de producción hortifructícola del departamento, y la mayoría de las familias son hijos de inmigrantes italianos y portugueses.

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