Elecciones en La Universidad

Encienden la calculadora de cara a la elección del rector

Sin un claro favorito, un matemático y un economista disputan el sillón.

Último debate: en el Paraninfo, el mismo lugar donde el miércoles será la elección, el jueves debatieron Markarian y Arim. Foto: Marcelo Bonjour
Último debate: en el Paraninfo, el mismo lugar donde el miércoles será la elección, el jueves debatieron Markarian y Arim. Foto: Marcelo Bonjour

Un matemático y un economista hacen cálculos. Faltan tres días, algo más de 72 horas, unos 4.320 minutos, o 259.200 segundos, o 345.600 latidos de alguien en reposo, o 518.400 latidos de alguien con taquicardia para que se vote al 48° rector de la Universidad de la República. El 48 es el número atómico del cadmio, es el prefijo para llamar por teléfono a Polonia y el dígito del asteroide Doris. La previa de la elección en la UdelaR son puras cuentas pero, a priori, sin demasiado sentido.

Un matemático y un economista se disputan el máximo sillón de la Universidad. Roberto Markarian, el científico de los sistemas dinámicos y la teoría del caos, busca su reelección. Rodrigo Arim, el profesor de Tópicos de distribución del ingreso, intenta quebrar la estadística: los rectores en ejercicio siempre son reelectos. Ambos se enfrentarán el miércoles, a las 19 horas, a la elección de la Asamblea General del Claustro que designa al futuro rector. Para ganar, cualquiera de ellos tiene que lograr, en esta primera instancia, dos tercios de los votos (70 de 105). Pero no hay que ser un idóneo en números para darse cuenta que, en la previa, parece imposible que uno de los dos consiga tal adhesión necesaria ese día.

Arim, quien el último año fue vicerrector y acaba de terminar su decanato en Economía, se hizo fuerte en su casa. Sabe que cuenta con los tres votos de los docentes de Economía y la mayoría de los egresados y alumnos de esa facultad. También conquistó a la mayoría de Ciencias Sociales, Bellas Artes y de Comunicación. Pero en el mejor de los casos, a tres días de la elección, solo tiene confirmado seis votos de los estudiantes, 12 de docentes y cuatro egresados. Otra vez: un simple cálculo marca el largo trecho que le queda para obtener los 70.

Markarian tiene asegurado un voto de docentes de la Facultad de Comunicación, pero de acá al miércoles se expiden las asambleas de algunos servicios en los que el matemático ha votado "muy bien" en 2014: Química, Ingeniería y Ciencias.

En la anterior oportunidad, frente al candidato Álvaro Rico, Markarian había contado con el apoyo de las fracciones más radicales de los estudiantes: Brigada 1958 y Susana Pintos. Pero este último colectivo resolvió que en esta nueva edición no apoyará a ninguno de los dos candidatos y se retirará de sala.

En el polo ideológico opuesto, más cercano al Partido Nacional, está la CGU. Este colectivo no ha definido sus votos. Tampoco lo hizo la mayoría de los grupos de egresados y servicios clave como Medicina.

En los grupos de campaña de am-bos candidatos son conscientes de que el miércoles no se sabrá quién será el rector, y que se irá a una segunda vuelta en la que se requiere mayoría absoluta (53 votos). En estas dos primeras instancias puede aparecer otro candidato, aunque es poco probable dado que el tercer nombre que estuvo en danza —el decano de Medicina, Fernando Tomasina— ya firmó una carta en apoyo a Arim.

Ingeniería es la prueba más clara de lo disputada que está la elección. El Centro de Estudiantes decidió que no apoyará a ninguno de los dos candidatos. Los egresados adoptarán una postura mañana, pero el ingeniero Federico Kreimerman adelantó que nada hace prever un apoyo cantado. Y los docentes votarán el martes. Lo interesante es que los dos principales asesores programáticos —Nicolás Wschebor de Markarian, e Ismael Piedra-Cueva de Arim— son profesores en esa facultad. El actual rector fue docente allí. La hoy decana María Simon, apoya al matemático. Pero Gregory Randall, uno de los hombres de peso y que coqueteó con ser rector pese a que no se lo permitía el reglamento, está con el economista.

Tanto Wschebor como Piedra-Cueva concuerdan con que, en los papeles, los programas de Arim y Markarian tienen más coincidencias que disidencias. De hecho buena parte de la campaña se ha centrado más en cuestiones metodológicas, en los ritmos de las reformas, en cómo ejercer la política universitaria que en la reforma en sí. Y es entonces cuando prima si apostar por la "renovación" o por el peso "academicista". Los números dirán.

Un repaso de los candidatos

Roberto Markaria
Roberto Markarian - El rector que quiere reelección
El rector que quiere reelección

Primero quiso ser rector, en 2006, y no pudo. Luego alcanzó su objetivo, en 2014. Y ahora, tras la autorización de su médico y con un stend que le recuerda que peina los 71 años, Roberto Markarian busca la reelección. Es doctor en Matemática y fue profesor titular de Ingeniería hasta que se jubiló. En su área de conocimiento, los sistemas dinámicos, ha escrito libros y es referente internacional. Nunca tuvo pasión por el fútbol, pese a que su hermano Sergio ha sido uno de los entrenadores más reconocidos de Uruguay. Sí ha sido un apasionado de las discusiones políticas y, como buen comunista, guarda en su casa los principales escritos de Marx, Engels y otros filósofos alemanes. Tiene sus mayores apoyos en los círculos tecnológico-científicos.

Rodrigo Arim
Rodrigo Arim - El decano que quiere la renovación
El decano que quiere la renovación

Es de los que mira las tendencias mundiales, los ingenieros que tiene Corea del Sur y el estilo de posgrados de Canadá. Rodrigo Arim dirigió con esa cabeza sus ocho años al frente de la Facultad de Economía y ha logrado un cambio de plan que se ha llamado "revolución Arim". Cursó el posgrado en Economía, en la Universidad Torcuato Di Tella, y se ha dedicado al análisis de la distribu- ción de la riqueza y el impacto de la automatización en el trabajo. Pero más que su trayectoria académica, a sus 46 años Arim se destaca por su conducción política. Fue asesor en la OPP, es un frentista "independiente" y durante el último año llegó a ser vicerrector de la UdelaR. Cosecha adhesión en las ramas sociales y económicas.

Los dos ejes de la discusión

1 - La ley que colmó la campaña

Después de la Constitución de la República, la Ley Orgánica es la norma más relevante para la Universidad de la República. En ese texto se sientan las bases de para qué una Universidad pública, su forma de gobierno y administración. Pero esa ley está próxima a cumplir 60 años de vigencia y ambos candidatos entienden que es momento de reformarla. Cuando había sido aprobada, en 1958, apenas había algunos posgrados en Medicina y no existían servicios enteros, como Ciencias. Mientras Roberto Markarian quiere una gran discusión de base, con megaacuerdos y de fondo; Rodrigo Arim prefiere una reforma en dos ritmos: cambiar primero lo básico y práctico y dejar para después los temas más profundos.

2 - Entre la lentitud y un gran logro

A los ojos de los seguidores de Rodrigo Arim, durante el rectorado de Roberto Markarian "hubo cierto enlentecimiento" de las reformas que la UdelaR venía impulsando desde la salida de la dictadura. Faltaron acuerdos, hubo poca presión al gobierno por el recorte presupuestal y se desmovilizó la participación. Para los que apoyan a Markarian, en cambio, los últimos cuatro años estuvieron marcados por "logros relevantes" pese a que "el gobierno no cumplió con aspectos clave como la financiación del Hospital de Clínicas". Y en este sentido, los partidarios del hoy rector resaltan que en esta administración se haya aprobado un nuevo estatuto docente, el tercer documento más importante de la institución. Al respecto, tanto Arim como Markarian coinciden con que ahora hay que ordenar los cargos docentes de dedicación total.

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