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¿Un vodka de Chernóbil? Expertos dicen que el consumo de Atomik es seguro

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Atomik, la vodka de Chernóbil. Foto: Difusión.

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Científicos alegan que el producto cuyos ingredientes provienen de un lugar cercano a donde se produjo la catástrofe nuclear está libre de radiación tóxica; se proyecta una producción anual de cientos de botellas

¿Beberías algo llamado «Atomik», cuyos ingredientes provienen de un lugar cercano a Chernóbil? Científicos del Reino Unido y Ucrania destilaron vodka utilizando granos y agua de un lugar que se ha convertido en un sinónimo de desastre nuclear y contaminación, y dicen que está libre de radiación tóxica.

Buscan demostrar que la agricultura segura es posible en algunas de las zonas abandonadas alrededor de Chernóbil, y planean producir más licor como una iniciativa para apoyar a la comunidad local.

«Creo que es la botella de licor más importante del mundo porque podría contribuir a la recuperación económica de las comunidades que viven dentro y en los alrededores de estas zonas abandonadas», dijo Jim Smith, profesor de Ciencia Medioambiental en la Universidad de Portsmouth, a través de un comunicado.

La explosión, el colapso y el incendio en la planta nuclear de Chernóbil en 1986 en Ucrania provocaron la emisión más grande de radiación y material radiactivo de la historia. El accidente se convirtió en símbolo internacional de los peligros de la energía nuclear y la radiación invisible pero mortífera.

Más de tres décadas después, la transmisión de una serie de televisión este año puso bajo los reflectores a las víctimas del desastre y a los peligros restantes en la zona de exclusión de Chernóbil, con una extensión de 4.144 kilómetros. Esa área, que se encuentra en su mayor parte en el norte de Ucrania y se extiende hasta Bielorrusia, es donde los niveles de radiación han sido más altos, así que el acceso es muy restringido.

Con el proyecto del vodka, el profesor Smith y sus colegas esperan atraer la atención sobre la gente que sigue viviendo en la zona de reasentamiento, partes de la cual dice que son relativamente seguras.

Hace cuatro años, Smith y sus colegas en el Reino Unido y Ucrania comenzaron a considerar la posibilidad de producir cultivos y recolectar agua para destilar una bebida apta para su consumo y su venta en Occidente.

Dijo que miles de personas aún están vivas en el área oficialmente abandonada, y que la tasa de desempleo entre ellos es de casi el 50%. La agricultura y las nuevas inversiones están prohibidas, lo cual hace que la posibilidad de la recuperación económica sea poco probable.

Planta de Chernóbil. Foto: Archivo
En Chernóbil hoy los niveles de radiación son miles de veces más bajos de lo que eran justo después del accidente. Foto: Archivo

La pregunta, señaló, era cómo mejorar la vida de las personas que viven en la región, y el gobierno aprobó el comienzo de la producción de vodka como proyecto de investigación.

Para producir el grano, el equipo usó el terreno de una granja dentro de la zona de exclusión que tenía niveles de radiactividad típicos del área. Extrajeron el agua de un acuífero que está cerca de la planta de energía pero que no está contaminado, y produjeron el producto final justo afuera de la zona de exclusión, en una reserva silvestre.

Los científicos presentaron su análisis del proceso, los riesgos y los resultados en un informe. Informaron haber encontrado algo de radiactividad en el grano, pero, debido a que la destilación elimina las impurezas, el único material radiactivo en el vodka era un resto de carbono-14, a un nivel que dijeron que está presente de manera natural en el alcohol.

Él y sus colegas proponen la producción comercial del vodka Atomik, a un volumen de por lo menos un par de cientos de botellas al año, y devolver el 75% de las ganancias a la comunidad.

Los científicos especializados en la observación a largo plazo de la vida silvestre en la región abandonada encontraron pruebas de que la naturaleza se ha adaptado a la radiación e incluso está prosperando. Algunas especies de aves parecen haberse ajustado a su entorno produciendo más niveles de antioxidantes para contrarrestar la radiación, y la población de algunas especies de mamíferos ha crecido. A una dosis bastante alta, la exposición a la contaminación emitida en Chernóbil puede ser letal e incluso provocar enfermedades en el futuro.

Actualmente, los niveles de radiación son miles de veces más bajos de lo que eran justo después del accidente, pero todavía están por encima de los límites prudentes establecidos por las autoridades ucranianas. El profesor Smith dijo que la mayoría de las zonas abandonadas ahora son seguras.

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