Innovación

El sueño del negocio propio logra concretarse

Ocho proyectos liderados por mujeres se consolidaron en diferencies rubros y son muestra del emprendedurismo femenino

emprendedoras
Emprendedoras

Emprender no es fácil y hacerlo siendo mujer menos aún. En 2015, en Uruguay los emprendimientos liderados por hombres duplicaban a los que tenían a una mujer al frente, según el índice TAE (tasa de actividad emprendedora) que mide la cantidad de personas que se encuentran emprendiendo en comparación con la población que es objeto de la encuesta.

La información del Global Entrepreneurship Monitor (GEM) elaborado con datos de la encuesta anual GEM de 2014 y 2015 por el Centro de Emprendimientos Deloitte del IEEM, indica que ese año la TAE masculina era 20,11% y la femenina solo 9,10%.

De hecho, desde 2010 al 2015, la TAE masculina mostró una tendencia ascendente, mientras que la femenina sufrió una abrupta caída de 2014 a 2015, al pasar de un 13,23% a 9,10%. De todas formas, según aseguró Isabelle Chaquiriand, directora de la plataforma Xcala, las barreras identificadas por el informe no remiten a temas de género, sino al impacto que tienen los hijos.

«Al analizar las mujeres sin hijos el perfil (de los obstáculos) es similar al de los hombres. No identificamos barreras intrínsecas al género, sino al contexto social o familiar, con la llegada de los hijos», explicó. Por ello, en los últimos años la tendencia ha cambiado, de la mano de hombres que toman un rol más significativo en la familia y en las tareas del hogar. «Eso no solo enriquece la educación de los hijos, sino que permite que la mujer tenga menos barreras para emprender, y para su desarrollo profesional», dijo.

Lo que sigue son las historias de algunas de esas emprendedoras uruguayas, de distintas edades, rubros y lugares de residencia.

Safía Gruss, Cápita
Sofía Gruss, Cápita
Esta diseñadora de moda tenía un plan: lograr que una marca uruguaya alcance renombre mundial. El inicio fue crear Cápita hace casi cinco años junto a Juan Severino (que ya no está en la empresa) una marca de zapatos y botas para hombres con presencia en EE.UU. «Quiero llevar una marca uruguaya al mundo, de un calzado de calidad, con un fuerte componente de diseño y hecho 100% en cuero», afirmó. Comenzó con una tienda online y en tiendas de terceros, pero hoy comercializa por Internet y en el estudio de Parque Rodó que comparte con la empresa Mutate. En 2016 la embajada de EE.UU. la eligió para el programa Iniciativa Jóvenes Líderes de las Américas (YLAI). Viajó para intercambiar experiencias y ahí concretó su primera exportación. «Entrevisté a una persona que posee una tienda boutique de vestimenta masculina para conocer cómo funciona el negocio allá. Le presenté mi producto, le gustó y nació mi primer cliente», recordó. Ese primer negocio atrajo otros interesados; el año pasado llegó a otras cinco tiendas, este año sumó una nueva y el plan es terminar 2019 con tres más para consolidar su marca en ese mercado. Si bien las exportaciones a ese país hoy son un 23% de las ventas, crecieron un 70% en 2018 y la meta «que sean un 75% del total».
Mary Almirón. Dharma
Mary Almirón, Cerveza Dharma
«¿Una mujer haciendo cerveza?». La pregunta con dejo a duda se repetía una y otra vez cuando en 2013 Mary Almirón decidió emprender y crear Dharma, su propia marca de cerveza artesanal en Fray Bentos. Tenía 50 años y siempre había trabajado en forma dependiente, como empleada doméstica o cuidando niños, y cuando comentaba su proyecto no le tenían fe. «Costó que me respetaran, pero varios locales me apoyaron y ayudaron a que se consolidara la marca», recordó. Es que a la decisión de ingresar en un rubro dominado por hombres se sumó que era «muy estructurada». «Siempre tuve un sueldo de empleada, fue mi esposo quien me impulsó a que tuviera mi propio negocio. Yo no sabía nada del rubro y no teníamos dinero para invertir», recordó. Su primera producción fue en 2014. Cinco años después, hoy genera 150 litros mensuales que se comercializan un 70% en Fray Bentos y el resto en otros departamentos. «Logramos seis estilos, las clásicas Golden Pale, una Pale Ale, una Coffee Stout, una Ipa, y ahora estamos incursionando en frutales, como una con sabor melón y otra de frutilla y arándanos». El plan este año es que le concedan un espacio en el edificio del exfrigorífico Anglo para elevar la producción a 600 litros, y, tras aceitar la logística, exportar a Paraguay y Brasil
Nicole y Daiana Wajskopf
Nicole y Daiana Wajskopf, Momlab
Impulsadas en parte por su maternidad, en 2017 las hermanas Nicole (arquitecta) y Daiana Wajskopf (química farmacéutica) crearon Momlab, una empresa de productos para bebés y mamás con una particularidad: son orgánicos y con materiales eco certificados. «Surgió también al ver que otras madres no encontraban ese tipo de productos. Yo trabajé en la industria cosmética, tenía conocimiento de fórmulas y nos tiramos al agua», recordó Daiana. Con fórmulas propias y registradas, y la materia prima importada de España e Italia de empresas eco certificadas, tuvieron casi un año para darle forma al proyecto, que hoy ofrece 12 productos en tres líneas (bebé, madres y hogar). Desde fines del año pasado dieron el salto y además de online ya están en varias tiendas en San José, Montevideo, Soriano y Maldonado. Para 2019 la meta es sumar cuatro nuevos productos y seguir creciendo en más puntos del país.
Macarena Zas, 1000Razones
Macarena Zas, 1000Razones
Comenzó en 2014 diseñando vestidos para uso propio. Unas amigas le pidieron comprar alguno y, como el costo era elevado, pensó en alquilarlos. Así, en el living de su casa, comenzó Macarena Zas a darle forma a 1000Razones, una tienda de alquiler de vestidos que hoy ofrece entre 250 y 500 prendas propias, de terceros y hasta de diseñadores locales. Desde su creación ya superó las 20.000 reservas y, como parte del crecimiento, sumó vestidos para mujeres de 40 a 60 años, zapatos de diseño propio y marcas internacionales, además de accesorios (caravanas, cinturones y carteras). «Lo que siempre quise fue dar un servicio, ayudar a la gente e impactar en este rubro de la moda que es muy contaminante», reflexionó. Hoy posee un local propio en Punta Carretas y tres franquicias (Carrasco, en el departamento de Treinta y Tres y en Río Cuarto, Córdoba, Argentina). Para este año, espera crecer en el interior del país y sumar más líneas de productos.
Paula Gallotti, DVelop
Paula Gallotti, DVelop
Hace 12 años el ecosistema emprendedor no estaba tan arraigado como hoy. Eso no le impidió Paula Gallotti crear junto a Joaquín Álvarez, Ignacio Fonseca y Agustín Napoleone la empresa de consultoría y desarrollo de software DVelop, que exporta a más de 25 países. Comenzaron su proyecto en la Universidad ORT, y si bien entiende que emprender siendo mujer y madre es difícil, asegura que no es su caso. «Tengo tres hijos —4 y 3 años y cuatro meses— y estoy en una etapa donde requieren mucho de mí y me gusta estar ahí. Esto se traduce en no estar todo el tiempo que necesitaría en la empresa, no viajar o mezclar llamadas, correos y temas de trabajo en casa y viceversa. Es importante como mujer no retraerse en el ambiente profesional por miedo a no poder sobrellevar ambas cosas a la perfección», reflexionó.
Verónica Pastor, Greenspot
Verónica Pastor, Greenspot
Alimentación saludable en empresas. Con ese faro como guía, Verónica Pastor (nutricionista) y Sylvia Schenck Sica (ingeniera en alimentos) crearon en 2015 Greenspot, un servicio de talleres de nutrición y alquiler de máquinas expendedoras de alimentos saludables. «Al inicio, la propuesta era con alimentos que duraban un día y nos dimos cuenta que la gente buscaba más snacks. Nos llevó así un año definir qué quería el mercado», recordó Pastor. Hoy ofrecen unas 40 variantes entre muffins, budines, alfajores con contenidos de azúcar reducida y jugos, entre otras. Trabajan bajo la modalidad de alquiler de máquinas (tienen 10) por un mínimo de un año y sus ganancias vienen en un 70% de allí (el resto es venta de alimentos). Ya está presente en seis empresas, sobre todo multinacionales.
Agustina Orticochea, Campolab
Agustina Orticochea, Campolab
Es ingeniera agrónoma, vive en Florida y nunca pensó que iba a emprender con un laboratorio, porque no era de sus rubros favoritos. Pero en 2016 se juntaron varios factores: si bien tenía trabajo en su rubro, era escaso, tenía aspiraciones de crecer y se dio la oportunidad de adquirir un laboratorio. Así, junto a otros cuatro socios, Agustina Orticochea cofundó Campolab en Florida, un laboratorio de análisis de suelo, plantas, semillas, agua, y nutrición animal. «Lo instalamos en Florida como punto estratégico para poder abarcar todo Uruguay», comentó. Hoy quedan dos socios al frente del laboratorio, que debido al crecimiento deben mudar. «Nos iremos a un local más amplio, con más tecnología y mejor ubicación para estar preparados a nuevos desafíos, algunos ya en mente», finalizó.
Carla Lanfranconi, Conekt
Carla Lanfranconi, Conekt
Es contadora pública, pero siempre quiso hacer algo con diseño. Tras ver qué había en el mercado, Carla Lanfranconi creó Conekt, una plataforma de venta online al exterior de productos de diseño uruguayo. Conecta a diseñadores locales con clientes en otros países vía Amazon o Etsy (marketplace americano que se especializa en el rubro) sin generar gastos de viajes para negociaciones, y muchas veces sin necesidad de mantener un stock amplio. Con más de 2.500 ventas de 15 diseñadores uruguayos bajo el modelo de comisiones sobre ventas, dijo que en su caso ser mujer no fue impedimento para emprender. «No tuve que demostrar que soy doblemente buena como en otros rubros, porque el 100% de mis clientes son mujeres» y nota que eso «está cambiando».
Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)