SUSTENTABILIDAD

«Nuestra estrategia es crear más valor usando menos recursos»

André Veneman, director de Sustentabilidad de AkzoNobel, explicó cómo la innovación contribuye al desarrollo sostenible.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Veneman. La sustentabilidad debe pasar "al corazón y la mente de las personas". (Foto: Gentileza Quatromanos)

Ni el costo del buque, ni los salarios de la tripulación. El principal gasto de las empresas de transporte marítimo es el combustible, que representa el 50% de su presupuesto. El gasto se explica por las distancias pero también por el enlentecimiento de las naves causado por algas, moluscos y micro-organismos que se adhieren al casco. Así, cuando la multinacional de pinturas y productos químicos AkzoNobel desarrolló una sustancia anti-incrustante, entregó una solución que significa un ahorro de 10% para las navieras.

Este es uno de los ejemplos favoritos de André Veneman, director de Sustentabilidad de AkzoNobel, porque ilustra el énfasis de la compañía en innovar a la hora de desarrollar productos, que a la vez contribuyen a preservar el medio ambiente. Por caso, al reducir el consumo de combustible con el anti-incrustante, los buques bajan sus emisiones de carbono.

Esa filosofía es el norte de la compañía. «Cuando pensamos en la estrategia de la empresa, comprendimos que el elemento más importante es crear más valor a partir del uso de menos recursos», definió el ejecutivo.

De visita por Montevideo para recorrer las instalaciones de Pinturas Inca (firma perteneciente a Akzonobel), Veneman explicó la estrategia «verde» de la compañía, llamada «Planet Possible».

El plan parte de las «grandes oportunidades» para contribuir a la sustentabilidad que propician las megatendencias y los drásticos cambios poblacionales (como el ascenso masivo de miles de millones de personas a la clase media y el aumento del número de habitantes en las ciudades a 7.000 millones para 2050), así como la escasez de materias primas y recursos naturales.

Ante este escenario, «tenemos que aprender a reutilizar y reciclar los materiales; ha sido tonto lo que hemos hecho en los últimos años al usar materias primas una única vez y luego desecharlas», analizó Veneman. En esa línea, AkzoNobel desarrolló un programa que recupera la pintura que sobra en las casas para darle un fin social. En vez de ser desechado, el producto es regenerado y utilizado luego para acondicionar escuelas.

Otra de las iniciativas de la compañía es el reciclaje de botellas PET con la idea de reutilizar la resina presente en ese material para la fabricación de productos.

Al hablar de eficiencia energética, Veneman citó el caso de Incatech Total, un impermeabilizante para techos que se relanzó en el mercado local. El producto está provisto con Expancel, una tecnología que reduce la temperatura de las superficies donde se aplica y que se caracteriza por disminuir la transferencia del calor desde el exterior y favorecer la aislación térmica. Esto redunda en un ahorro de energía para acondicionar el ambiente en verano.

Para desarrollar estos productos «eco-premium» AkzoNobel invierte 350 millones de euros anuales en el área de Investigación, Desarrollo e Innovación. Actualmente, ese portafolio aporta el 19% de la facturación de la firma a nivel global; la meta es elevar la cuota a 20% para 2020.

Mente y corazón.

La «estrategia integrada» de AkzoNobel no se limita a los confines de la empresa sino que incluye a proveedores y consumidores (corporativos y hogareños). De hecho, tiene programas dirigidos a sus proveedores para ayudarlos a mejorar en el plano sustentable, ya sea en el uso de materias primas y recursos naturales o en RR.HH.

Puertas adentro de la empresa, la dirección se encarga de la planificación, que permea a toda la estructura. Paralelamente, la cultura de innovación de la empresa permite que los procesos e iniciativas sustentables fluyan naturalmente de arriba hacia abajo.

En este esquema se fijan metas, que a su vez originan mediciones sobre los resultados en cada área.

Para la empresa, la sustentabilidad es una vía para el desarrollo a largo plazo, pero también encarna su «código de conducta» e incluso un criterio clave para la selección del personal. El compromiso con ese enfoque no es meramente discursivo; el 30% del salario de unos 600 ejecutivos depende de su desempeño en sustentabilidad.

Orquestar esta ambiciosa estrategia en una compañía con 180 plantas y 46.000 colaboradores en todo el mundo, en escenarios cambiantes de país a país, no es algo sencillo, admitió Veneman. Sin embargo, la compañía se apoya en su visión general y realiza ajustes según los rasgos de cada mercado.

Para el ejecutivo, tan importante como los números y las fórmulas es hacer que la sustentabilidad y seguridad pasen «al corazón y la mente de las personas».

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