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El "ensayo y error" manda en los nuevos negocios globales digitales

La decisión de Lime, Movo y Glovo de dejar Uruguay a menos de un año de su arribo muestra una nueva lógica de empresas ágiles y flexibles

Globo terraqueo negocios
Flexibles. Los nuevos negocios crecen rápidamente en el mundo, incluso antes de investigar bien un mercado. (Foto: Shutterstock)

Así como llegan se van. En enero de este año dos empresas de alquiler de monopatines eléctricos -Lime, financiada por Google y Uber, y Movo, que pertenece a la española Cabify- decidieron cerrar su operación en Uruguay. También anunció su retiro para febrero la compañía de delivery Glovo. Lo curioso es que las tres desembarcaron en 2019.

Así, con el mismo ímpetu que decidieron invertir y abrir en Uruguay, reacomodan sus negocios globales, «levantan» todo y se van.

Los tres casos representan la flexibilidad con que se manejan las nuevas compañías globales en el mundo. Basadas en un fuerte respaldo de capital privado detrás, una rápida adopción por parte de los usuarios y la promesa de copar mercados mundiales, crecen y y pivotean sobre su corazón de negocio, y deciden salirse si encuentran trabas normativas o no lideran en el corto plazo.

«Estamos muy acostumbrado a empresas que instalaban una fábrica de productos, con poco riesgo y se quedaban muchos años. Eran grandes inversiones que para hacerlas necesitaban ciertas certezas y se quedaban. Estas nuevas empresas traen una nueva lógica de grandes rentabilidades explosivas, pero por eso mismo son muy volátiles, con un ciclo de vida a veces corto. Y está dentro de su propia lógica una apuesta a que funcione con barreras bajas», opinó Pablo Regent, decano del IEEM (Escuela de Negocios de la Universidad de Montevideo). «Como no tienen compromiso con el mercado y el premio no es tan grande, en cuanto aparecen trabas no lo toleran y se van. Y esto será cada vez más así. Son personas con una forma de ver el éxito diferente», agregó.

Pablo Regent, decano del IEEM (Escuela de Negocios de la Universidad de Montevideo)

Pablo Regent
"Está dentro de su propia lógica una apuesta a que funcione con barreras bajas».

Para Bruno Gili, socio de CPA/Ferrere, en algunas de estas empresas globales llegar a todos los mercados es parte de su discurso de estar en todo el mundo y se quedarán, siempre y cuando no se genere un problema reputacional. «Si hay un problema que impacte en su imagen global en un país que deja un margen de ganancia muy bajo, para la empresa deja de ser atractivo y se va. Y para esta nueva economía digital es muy fácil irse, porque la pérdida es mínima. En el negocio de monopatines donde la infraestructura no es la mejor, no hay escala por volumen, si se suma que la regulación no facilita su funcionamiento, la decisión de estas empresas es retirarse».

Guillermo Varela, presidente de la Cámara de Economía Digital del Uruguay (CEDU), coincide, y agrega que esto sucede porque en la nueva economía digital las empresas muchas veces «salen al mercado sin medir consecuencias». «Arrancan con una idea de servicios, pero les falta la idea de ejecución. Por ejemplo, en transporte parece una idea razonable usar los autos ociosos, pero no analizan varios factores como el precio del combustible, las regulaciones, la cultura de cada país. La nueva forma de hacer negocios en el mundo digital es como la vieja frase de que ‘los zapallos se acomodan en el carro’. Como no hay costos fijos, se hacen pruebas en el mercado mismo. Y como Uruguay no es atractivo por volumen hay batallas que prefieren no dar», graficó.

Guillermo Varela, presidente de la Cámara de Economía Digital del Uruguay

Guillermo Varela
"La nueva forma de hacer negocios en el mundo digital es como la vieja frase de que ‘los zapallos se acomodan en el carro’. Como no hay costos fijos, se hacen pruebas en el mercado mismo".

Felipe Álvarez, country manager de PedidosYa en Uruguay, entiende que las empresas de este tipo ponen foco en mercados donde tienen «participación relevante», ven un plan a futuro y se puedan marcar como líderes», pero si ven peligrar eso «se van».

Flexibilidad

Que aparezcan más empresas de este tipo responde a la revolución tecnológica, que abre un espacio a la innovación, la creatividad y el diseño de nuevos negocios en el que «hay un mercado más dispuesto a invertir», reflexionó Gili. «Recién cuando comienza a circular y funcionar, se pone en juego si el modelo de negocio es consistente». Y en la flexibilidad y adapatabilidad a los mercados radica también la supervivencia para estas marcas. «Amazon hasta inicios del 2000 no ganó dinero con su negocio original de venta de libros y, aunque seguía con caja negativa, seguía creciendo. Construyó una infraestructura en base a una visión de futuro y su tecnología. Cuando se dio cuenta que tenía una gran infraestructura tecnológica de cloud se convirtió en uno de los líderes en esa área», recordó Gili.

Bruno Gili, socio de CPA.

Bruno Gili. Foto: Archivo El País
"Para esta nueva economía digital es muy fácil irse, porque la pérdida es mínima"

Esto explica en parte que empresas como Uber y Lyft, vean desplomarse sus valores cuando salen a bolsa y, sin embargo, no paran de crecer ni de buscar nuevos mercados y negocios. Tienen una infraestructura armada, una marca, y lo aprovechan para sumar negocios en una apuesta a futuro, indicó Regent.

Álvarez, que reconoce que el país es una «plaza compleja» porque «los márgenes son chicos», indicó que la clave es hacer «foco en aquello en que es buena la empresa» y sumar más propuestas. «En el foco está la mejor performance, ofrecer a nuestros usuarios lo que hacemos, los envíos, y hacerlo muy bien», aseguró.

En Uruguay, donde el volumen de negocio no es tan importante, las barreras para que se queden deben ser menores para no quedar afuera. «Para este tipo de empresas tenemos que ser 10 veces más atractivos», aseveró Regent.

Desde Rappi, el otro jugador que queda en el país en el sector delivery, coinciden en que Uruguay es un mercado chico, pero «hay una oportunidad de crecimiento». «El uruguayo usa la aplicación, le gusta la comodidad y es fiel si les das calidad y buen servicio», explicó Florencia Marrapondi, country manager en Uruguay. Al igual que su competencia, la estrategia pasa por poner foco en su expertise («entregar en menos de 35 minutos lo que sea») y espera que tras más de un año de inversión, el 2020 sea «el de la consolidación».

Oportunidad

La proliferación de estos modelos de negocios será cada vez más normal, sobre todo a medida que la tecnología siga en desarrollo, sea más económica, y las comunicaciones se tornen más ágiles, opinó Gili.

Ante este «nuevo orden», países como Uruguay donde el volumen de negocio no es tan importante, las barreras para que se queden deben ser menores para no quedar afuera. «Para este tipo de empresas tenemos que ser 10 veces más atractivos», aseveró Regent. «Creo que los más interesados somos los propios uruguayos, porque hay una oportunidad», dijo, y alertó que «no podemos entender con las actuales leyes este mundo nuevo».

Movo. La empresa española, parte de Cabify, funcionará en los barrios Centro, Cordón y Punta Carretas. (Foto: Gentileza Movo)
Movo
La empresa de monopatines Movo, que pertenece a Cabify y desembarcó en Uruguay en julio de 2019, se retiró del país a inicios de enero debido a «varios factores» pero según Miguel Abad, director global de asuntos públicos de Movo, la reciente regulación tuvo mucho que ver (obliga a circular por la calzada y el uso de casco). «Las regulaciones de por sí son necesarias, pero tienen que considerar también cosas mucho más flexibles. Romper un modelo de operación es complicado, sobre todo cuando esas ventajas eran las que facilitaban el uso de estas nuevas tecnologías, que se ven muy limitadas», indicó.
lime
Lime
La compañía estadounidense de monopatines Lime (de Google y Uber) también anunció en enero de este año que se retira del país tras casi ocho meses de actividad. En este caso, la decisión parece responder más a una reconfiguración de sus negocios a nivel global que a una traba regulatoria local. «Desafortunadamente, tomamos la difícil decisión de cerrar las operaciones de Lime en Montevideo y cerrar el mercado en las próximas semanas», explicó la empresa, que se encuentra atravesando dificultades económicas en el mundo y también se retirará de otras ciudades sudamericanas, entre ellas Buenos Aires.
Repartidor de Glovo. Foto: Archivo El País
Glovo
La española de delivery Glovo anunció que a partir del 10 de febrero cesará su actividad en Uruguay. La decisión responde a reestructura global que implica el cierre de sus operaciones en Puerto Rico, Egipto y Turquía. Según explicó el cofundador y CEO de la empresa, Oscar Pierre, la decisión responde a que no logró estar entre los dos primeros jugadores en el mercado. «La estrategia siempre ha sido centrarnos en los mercados donde podemos crecer y establecernos entre los mejores dos jugadores de delivery». «Dejar estos cuatro mercados nos ayudará alcanzar nuestros objetivos de rentabilidad a principios de 2022».
Cabify
Cabify
La plataforma de movilidad Cabify retornó a Uruguay a mediados de 2019 tras casi dos años de abandonar sus operaciones en el país.
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