COLUMNA — CABEZA DE TURCO

Y ahora nos ladran con la candidata

Washington Abdala

Graciela Villar-José Mujica
Foto: El País

Y… la verdad pensé que luego de la monarquía democrática de la izquierda, Uruguay iba a avanzar en asuntos en los que los partidos tradicionales tuvieron problemas para ganar puntos en el pasado.

Pensé que en “educación”, en combate a la “corrupción”, en “economía” hacia los más desprotegidos y en dejar de lado a mucho avivado eterno (del empresariado clientelar) iban a ser implacables.

Sabía que en lo referente a “endeudamiento” iban a flaquear porque las izquierdas gastan en el presente lo que tendrán que crear las generaciones del el futuro. Estaba convencido que en materia de “seguridad” fracasarían, porque creen que afirmarse en la ley es ser “facho” y nunca dudé que a nivel “internacional” serían chichipíos sin un relato moderno y agarraditos de Venezuela rascando la lata y soñando con pegar el “estirón”.

Con la izquierda murieron las carnicerías, los almacenes y las panaderías. Todo lo ocupó la empresa mediana y grandecita. ¡Amaron el capitalismo pesadito! Con la izquierda avanzó la timba, de manera escandalosa, la permitida y la otra. Con la izquierda aprendimos que hay gente que “quiere” estar en la calle y nos obligan respetar esa situación en vez de asumir -como sociedad- que eso es una inmoralidad y que no se deja a nadie a la intemperie muriendo en el frío (la “voluntad” dicen sueltitos de cuerpo).

Con la izquierda aceptamos que los monopatines eléctricos se instalen de prepo mientras te arman un búnker en la Plaza Zabala. Con la izquierda se llenó de molinos eólicos (bienvenidos). Lástima que fue un negocio cerrado y con un precio de energía predeterminado que ya hoy no se paga en el mercado internacional (una burrada).

¿Usted pasó por 18 De Julio? Bué, vaya y mire: está lleno de “cooperativas” que no son cooperativas, son miniquioscos que prestan dinero. Y no pasa nada, nadie ve nada. ¡Todo legal! Eso sí, si usted se olvida de pagar una factura del IVA un mes, paga eternamente con moras y castigos. Todas esas cooperativas ¿qué hacen de verdad? ¿Cómo les dejan usar ese título? ¿Son cooperativas de qué? Está claro que decirse “cooperativa” y prestar dinero suena mejor que afirmar que sos prestamista y cobrar intereses demenciales si hay incumplimientos. En fin…

¿De veras pensamos que TNU (Canal 5) y TV Ciudad (que los bancamos todos) iban a ser un terreno realmente imparcial? Me acuerdo de Sonia Breccia, una mujer de izquierda, haciendo televisión en el país gobernado por los partidos tradicionales.

¿Hoy existe algún caso así pero al revés? Uno pido, solo uno. No son pocos los que sienten que deben pararse dentro de cierto encuadre de “periodismo militante” para mantenerse en pantalla… Sí, y ya lo sé, copiando a la Argentina tenemos nuestros comunicadores que son repetidoras del relato del poder de turno. Emuladores de Víctor Hugo Morales, triste personaje complaciente con el kirchnerismo delincuencial. Tampoco somos tan estúpidos como para no advertir eso. Solo que no andamos boquillando demasiado. Lo observa todo el mundo.

¿Rosqueo en Uruguay? Lo sé, lo tengo claro, siempre hubo, pero lo que ha venido pasando en los últimos años es fruto de una degradación de lo político que causa estupor. Venía la izquierda para abatir todo esto, no para inflacionarlo y comulgar con el poder enfermándolo más. La “lulización” de la izquierda uruguaya fue espantosa y no la quieren ver. Raulito fue el epítome del delirio. Y ahora nos ladran con la candidata a vice que nos reprende todos los días. Deliran.

O nos rescatamos como sociedad o nos metemos en el lodazal por completo.

Los jugadores que vienen o “son” la sociedad, o representan en serio a la gente, o en épocas de volatilidad virtual pero real (y redes sociales) durás lo que un lirio. Hay que entender el presente. Los que se van, se van por no entenderlo.

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