LEO MASLIAH BAJO LA LUPA

Marginal canonizado

Es un artista múltiple pero poco leído en Uruguay. Este ensayo busca ubicar su obra narrativa en el universo literario uruguayo y también explicar por qué se lo lee más en Buenos Aires que en su tierra natal.

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Leo Masliah

Un artista múltiple como Leo Maslíah (Montevideo, 1954), torrencial, creativo y riguroso en sus facetas de músico, poeta, narrador y dramaturgo -facetas íntimamente relacionadas entre sí- merecía un trabajo serio, inquisitivo y documentado como el que presenta La marginalidad canonizada y el caso Leo Masliah, de Anahí Barboza Borges.

El objetivo de Barboza es ubicar a Maslíah en el sistema literario uruguayo. El análisis se centra en su narrativa, si bien deja constancia de que los textos masliahnos son casi inclasificables en términos de género literario por su constante y transgresor juego y experimentación con el lenguaje. Sin embargo la autora relacionará estos libros con varios discos –en especial Textualmente I, II y III– para ejemplificar la coherencia e interrelación entre el músico y el “literato”. Para mostrar el “lugar” de este artista, acuña la fórmula a primera vista contradictoria de “marginal canonizado”.

Este tipo de artistas construyen toda su obra en una situación de frontera, o más aún, en un tránsito permanente (como sugiere el acápite del poeta portugués Sá-Carneiro que abre este ensayo). No son marginales netos: si lo fueran, su obra sería descartada, olvidada (fuera o no olvidable por sus condiciones intrínsecas). No constituyen el canon central de una literatura, la corriente principal de lo valorado. Pero cuentan con suficiente espacio –cierta cantidad de público, cierto acceso al mercado editorial– que les permite cuestionar lo canónico y que ese cuestionamiento no sea descartado sin más. De hecho llegan a obtener cierta valoración por parte del establishment cultural.

Valoración que puede ser una forma de cooptación: lo que no se puede aniquilar o ignorar se admite, para subordinarlo y controlarlo (Maslíah es consciente de esta posibilidad, y realiza una parodia crítica al respecto en su “Carta a un escritor latinoamericano” que Barboza publica completa, y luego analiza). La autora deja claro, con suficientes ejemplos, que pese a esta aceptación parcial, el compromiso de este artista con la investigación, la innovación y el cuestionamiento de la incomunicación que produce el uso rutinario del lenguaje, no han cedido en treinta años, lo que distancia al creador de un amplio sector del público que demanda productos más “serios” y previsibles. Señala también Barboza que es imposible, o casi, ubicar a Maslíah en ninguna de las “familias” artísticas surgidas en el período.

Barboza echa un vistazo inteligente sobre la casi inmediata aceptación del Maslíah escritor en Buenos Aires (y con más especificidad, en la editorial Ediciones de la Flor), por contraste con la renuencia, sobre todo en la segunda mitad de los ’80 y principios de los ’90 por parte de algunas editoriales uruguayas de prestigiosa trayectoria para publicar textos tan heterodoxos. Incluso se transcribe parte de una entrevista en la que el propio creador señala la tendencia del medio uruguayo a confinarlo en su rol de músico y desconocer su faceta de escritor.

La marginalidad canonizada... es imprescindible para los docentes de literatura que quieran abordar textos de Maslíah en el aula (una de las formas preeminentes de canonización es estar incluido en los programas educativos). A su vez Barboza aporta algunas claves sobre el trabajo de este escritor con el idioma que podrán ser también útiles al lector culto que hasta ahora no haya descubierto cómo “entrarle” a Maslíah y desee saber de qué se ríen sus conocidos que sí afirman comprenderlo.

LA MARGINALIDAD CANONIZADA Y EL CASO LEO MASLÍAH, de Anahí Barboza Borges. Antítesis editorial, 2013. Montevideo,160 págs.

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