CHLOË grace moretz

La última niña prodigio de Hollywood

La última niña prodigio de Hollywood cumplió 19 años. Chloë Grace Moretz empezó a actuar cuando tenía cinco, inspirada en la vocación de uno de sus hermanos mayores. Primero, protagonizó varias películas de terror, en su mayoría de las malas.

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Chloe Grace Moretz

Su personaje habitual era el de la niña que ve fantasmas. Lejos de desilusionarse, siguió atenta y dispuesta. Así llegaron otros personajes más importantes, especialmente el de la Hit-Girl de Kiss-Ass. Para comportarse como una heroína entrenó técnicas de artes marciales durante tres meses con Jackie Chan. A esta altura de su carrera, lleva filmadas una treintena de películas y trabajó con directores como Martin Scorsese, Tim Burton y Olivier Assayas.

Por estos días Chloë Grace Moretz atraviesa una prueba de fuego. La prensa del corazón está obsesionada con su historia de amor con Brooklyn Beckham (el hijo mayor de Victoria Adams y David Beckham). "Tenemos una relación, está bien, no es la gran cosa", dijo en una entrevista, frunciendo el ceño y apretando los labios carnosos: su gesto más habitual. "Cuanto menos misterio hagamos sobre el asunto, menos le importará a la gente", agregó la actriz, sonriente y desafiante. Sin embargo, no pronosticó la desmesurada atención que dedican algunos periodistas a chequear su actividad en las redes sociales. Por eso Chloë intenta mantener su perfil de joven-actriz-madura para evitar caer en la maldición de las niñas prodigio. Esa que las hace perder los estribos y convertirse en carnada de las malas lenguas.

Pero esta rubia de un 1.63 metros de altura tuvo las agallas para mentirle a Martin Scorsese en la cara con tal de conseguir un personaje en el film Hugo: le aseguró que era inglesa usando un acento falso que practicó durante meses. Sus fanáticos pueden confiar en su fortaleza para no perder el control frente a la presión de la fama.

Nació una estrella.

Chloë creció en Atlanta, Estados Unidos. Empezó a actuar cuando tenía cinco años motivada por Trevor, uno de sus cuatro hermanos mayores, que quería convertirse en actor. Cuando fue admitido para estudiar en una preparatoria de artes escénicas, Chloë y su mamá se mudaron con él a Nueva York. "Nos fuimos para seguir un sueño", le gusta decir a esta intérprete. La niña ayudaba al hermano a estudiar, memorizando sus parlamentos y ensayando los personajes con él. Como pasa con casi todos los niños actores, los primeros personajes que consiguió Chloë fue en series de televisión sin importancia. Cuando cumplió ocho, la convocaron para su primera película, una que ni siquiera tiene título en español porque no fue estrenada fuera de fronteras: Heart of the beholder. En este film interpretó a una niña adorable cuya vida corre peligro cuando unos fanáticos religiosos amenazan a sus padres para que desistan de instalar un video club en un pueblo conservador.

Desde ese momento, Chloë se convirtió en una típica niña actriz de cine de terror y crimen clase B. Actuó en La morada del miedo junto a Ryan Reynolds, en Habitación 666 con Christine Taylor, en Zombies con Lori Ann Heuring, en Tercer clavo con Krista Allen, en No hay olvido junto a Simon Baker y en Tierra de asesinatos con Sam Worthington y Jessica Chastain. Mientras que los niños actores de films de horror suelen desaparecer de la industria como sus personajes en una casa embrujada, Chloë logró hacerse un lugar. Pero nunca se despegó de los personajes oscuros.

En familia.

En 2010, unos meses después del estreno de Kiss-Ass y del personaje de una heroína malhumorada y violenta que cambió su carrera, Chloë Grace Moretz se convirtió en la vampira Abby en Déjame entrar, la versión estadounidense del elogiado film sueco. Entonces dijo: "Mi fuerte es tener la capacidad de mostrar el realismo de algunos personajes cuando en el guión parecen ser totalmente irreales".

La coronación de una filmografía en el género del susto fue el papel de Carrie en la remake que protagonizó junto a Julianne Moore. "Ese fue el personaje más vulnerable que hice, el más inocente, y el más distinto a mí", lanzó en varias entrevistas. Sin embargo reconoció que como Carrie, ella es tímida. Y además no tiene amigos del liceo porque desde que tiene nueve estudia en su casa. "No me gustan los chicos de mi edad, son terroríficos. Cuando están en grupo son impredecibles. Yo nunca me he arrepentido de nada de lo que hago porque cada decisión la tomo pensando mucho y a conciencia", comentó a la prensa.

Cuando le preguntan si no le hubiera gustado asistir a una fiesta de graduación, dice que le parece una tradición moribunda, conflictiva, "que fomenta el acoso escolar y genera una especie de jerarquía entre quienes van y quienes no porque no tienen un novio que las lleve al baile". Este es el tipo de respuesta que llamó la atención de directores como Tim Burton, que la convocó para interpretar a una mujer lobo en Sombras tenebrosas.

Chloë explica que elige personajes trastornados porque su vida es demasiado normal y tranquila, mucho más de lo que podríamos imaginar si la fama y las fiestas llegan tan temprano. "Las personas que conozco lidian con diez cosas a la vez, y yo no. Mi madre y mi hermano Trevor leen los guiones que recibo y me recomiendan qué hacer. Estamos muy unidos. Mi madre ha luchado contra el cáncer y crió sola a cinco hijos. En este negocio, en el que vives expuesto a las opiniones de todo el mundo, necesitas esa confianza en ti mismo para no perder el rumbo."

Trevor, finalmente, se convirtió en el manager de la hermana y en su principal compañía en los festivales, en los avant premiere, y en las entrevistas que tiene cada semana.

Crecer para todos.

¿Cómo hace una niña prodigio del cine para mantenerse vigente en la pantalla? Chloë dice que lucha por cada papel que consigue. Y sino, se repite a sí misma: "ellos se lo pierden". "Sigo luchando por el límite de la edad que puedo interpretar. Muchos quieren que me mantenga en un puesto en el que no le quite lugar a otras actrices más grandes, pero yo no puedo ser una chiquilla para siempre", plantea con lucidez. Como si hubiera leído su pensamiento, Olivier Assayas le dio un personaje en el que le pone el cuerpo a esta preocupación. En La otra cara del éxito interpreta a Jo-Ann Ellis, una estrella juvenil neurótica de Hollywood, que tiene problemas con los excesos y líos con la prensa, que decide probarse en el teatro actuando para un director serio y junto a una reconocida actriz europea interpretada por Juliette Binoche.

Chloë demuestra título a título y nota a nota, que no hay un gramo de soberbia en ella. Incluso ha llegado a confesar que siente que cada vez que entra a una sala la gente espera que se equivoque o que no cumpla con lo esperado.

Quizás por eso se toma el trabajo de ponerse en perspectiva y elogiar a sus colegas mayores. "Carrera es lo que tiene Julianne Moore, que ha hecho de todo, y es lo mismo que quiero lograr", dijo en una oportunidad. También agregó que luego de filmar con Scorsese y con Burton solo sueña con que algún día la llame Quentin Tarantino. Y es que hay algo en el carácter de Chloë que no permite encasillarla. Puede engañar al público variando su registro entre la personalidad de una joven desbordada, la mirada de una adolescente temerosa, la actitud de una mujer atractiva, y el discurso de una profesional con los pies en la tierra.

"Me gusta dormir. Me gustan los videojuegos y sobre todo ir a conciertos de música pop", soltó Chloë, dejando entrever lo que queda de una infancia que pasó a las corridas y cargada de responsabilidad: "Trabajo desde hace 14 años y tengo que seguir trabajando porque si me siento en cuclillas ahora, podría desaparecer en un mes".

Actriz de pocos amigos.

Chloë mantiene las mismas amistades que hizo a los 8 años. "Soy muy precavida. Mis amigos hablan de su vida con todo el mundo y yo no. Me lo guardo todo porque tengo que protegerme. No puedo confiar en nadie. Tengo que ser selectiva. Tenés que pasar por mucha cerraduras para llegar a mí".

Karate, chelo y lecturas.

Para Kiss-Ass practicó artes marciales durante tres meses y estudió siete de chelo para Si decides quedarte. Si hay un libro detrás del film, lo lee varias veces.

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