DAKOTA

"El verdadero lujo consiste en apreciar lo simple"

A cuatro años del final de su programa Dakota Show, que emitía Canal 7, su conductora Dakota Brown rompe el silencia. Dice que fue bajada del aire por sus opiniones en contra de los transgénicos y otras decisiones de gobierno.Desde su Punta del Este, donde vive, continúa con su vida de excentricidades por el momento sin televisar. Aquí, cuenta su rutina sin días típicos.

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Dakota

—Por qué crees que se puso final a tu programa Dakota Show?

—Más allá de lo que pudieran ser mis creencias subjetivas, la realidad es que mi programa fue sacado del aire, debido a mis dichos en contra de la multinacional Monsanto y de otras verdades incómodas que dije sobre el gobierno. Cuando estaba a punto de renovar el espacio televisivo de Canal 7, por mi contratado, recibí la llamada telefónica de uno de sus directores y él me dijo que los nuevos dueños del canal eran argentinos y accionistas de Monsanto por lo cuál estaban muy molestos a raíz de mis declaraciones y por supuesto en negativa total de que siguiera expresándome públicamente.

—¿En este tiempo has intentado reponerlo en otro canal?

—Sí, lo intenté en Canal U. Me dijeron que me verían en toda Latinoamérica y me pareció muy tentador. Compré un espacio y al ver que mi primer programa se emitió con muchísimo retraso ese día, se me fueron las ganas de trabajar con ellos. El dinero que pagué no lo reclamé. Me gusta la idea de que piensen que fue una especie de donación en sus comienzos. Quizás algún día hagan una placa con mi nombre, en agradecimiento.

—¿Cómo definirías tu vida en la actualidad? ¿Cómo es un día típico tuyo?

—Mi vida transcurre de igual manera que hace 4 años. Nada ha cambiado, excepto que mis excentricidades no son televisadas. Adoro y disfruto de todos los placeres de la vida. Soy muy sensorial y tengo una mente muy despierta. Nunca me aburro. Mi curiosidad infantil sigue intacta. El verdadero lujo consiste en saber apreciar lo simple. No tengo días típicos.

—¿Extrañás el programa? ¿Crees que volverá en el futuro?

—No extraño el programa porque el programa era yo. Y como no he dejado de ser yo misma, nunca experimenté esa sensación de echar en falta algo. El futuro siempre será una deliciosa incertidumbre. Veamos qué tesoros nos trae la marea...

—¿Qué significa ser un ícono "underglam"?

—La palabra "underglam" es un término acuñado por mí. Siento que aún es una hoja en blanco, que de la nada, puede convertirse en un abanico multicolor de creatividad y posibilidades. Cuando digo o escucho; "Un - der - glam"... veo en mi mente un hermoso arco iris y mucho, muchísimo brillo. Todo eso me caracteriza y me define. Además de que soy 50% under y 50% glam.

—¿De dónde eres en Uruguay?, ¿Cómo fue tu infancia y adolescencia?

—Soy de un pueblo itinerante que cada 6 meses se cambiaba de lugar. Al momento de nacer, estaba detrás de la Sierra del Carapé. Mi familia guarda un pasado ilustre, ya que descendemos del Almirante Brown pero eso no se tradujo en lo económico, ya que mi padre era aficionado a las apuestas clandestinas de la Taba y a la caña con butiá. Más de una vez tuvimos que apretarnos el cinturón pero nunca fuimos tan pobres como para comernos las "eses"

—Tenés preocupaciones sobre diversos temas de actualidad, como los transgénicos, los agrotóxicos o la bancarización de la economía. ¿Hacia dónde crees que se dirige Uruguay si no reflexiona sobre estos asuntos?

—Si los uruguayos no nos unimos para luchar en contra de las medidas injustas que tomen este y los venideros gobiernos, nos convertiremos irremediablemente en un país sin soberanía, marchito y envenenado, física y espiritualmente. Un país que se vende al mejor postor, beneficiando a extranjeros y no a sus propios ciudadanos.

—¿Cómo te definirías políticamente?

—Soy liberal. Sin inclinación ni simpatía hacia los partidos existentes. Siempre en defensa de los derechos privados e individuales de cada ciudadano y manteniendo una mirada crítica y desconfiada a la intervención del Estado.

—Has viajado por muchos lugares, ¿Qué destinos te gustaron más?

—Europa se ganó gran parte de mi corazón. Amo las ciudades monumentales, cargadas de leyendas y emotividad. Me gusta empaparme de la historia y cultura de cada lugar. Pruebo sus platos típicos y hablo con sus gentes. Aprendo que cada sitio tiene su propia luz y sus sombras, al igual que sus aromas, que permanecen para siempre en mi memoria.

—Además de comunicar, ¿cuáles son tus pasiones?

—Me acabo de dar cuenta de que todo lo que me gusta tiene que ver con comunicar. Me gusta mucho escribir, de hecho en estos momentos, lo hago en colaboración para algunas publicaciones del exterior y bajo diferentes pseudonimos, uno de ellos masculino. Me apasiona también todo lo que sea bello y original. Leer e informarme. Saber cada día un poco más. Desentrañar los misterios de la vida. Inspirar y exhalar. Sentir que estoy viva. Tomarme las cosas en broma y jugar el juego que vine a jugar.

—¿Qué podríamos decir del estado de tu corazón? ¿Libre u ocupado?

—Mi corazón no conoce el vacío. Mi corazón siempre estuvo y estará enamorado.

—¿Cuáles son tus secretos para mantener la figura?

—Mi secreto a voces, consiste en una dieta ovoláctea vegetariana y orgánica. Podré descarriarme algún fin de semana pero siempre vuelvo a mi centro: a la comida casera y hecha con amor, al agua purificada y sin flúor, los aceites de coco y oliva, siempre orgánicos. La belleza siempre va desde adentro hacia afuera. Lo exterior se cincela con mucho baile y diversión pues la música también moldea. Y caricias... ¡qué nunca nos falten las caricias!

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