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Ya no hay respeto


@|Uruguay es un país donde ya no hay respeto.

Se supone que en una organización como lo es la sociedad deben existir ciertas normas y costumbres que regulan el comportamiento de sus integrantes. Esto es que unos respeten los derechos de los otros; en el buen sentido de que esto fomenta como contrapartida los derechos propios usuales y adquiridos.

Y como parte de ese respeto existen lo que se conoce como obligaciones, que son esas cosas que debemos hacer para que la sociedad siga funcionando y que están regidas por normas, decretos y leyes propios incluidos en la misma Constitución como: las buenas costumbres.

En la vereda de la calle Millán casi Santa Fe, la puerta misma del Hospital Psiquiátrico Vilardebó, pude apreciar en la mañana, personal (sobre todo femenino) uniformado, sentadas en (el piso) la vereda tomando mate y comiendo o fumando, y a pocos metros al otro lado de la entrada, un colchón y maderas, parrilla y latas de un grupo de personas (no menos de 5) que puede que sean que están en situación de calle, o propios internados que optan por estar afuera.

La patética imagen que brinda tal situación, ya es un todo del país que estamos viviendo. Así sea personal de enfermería o de mantenimiento, en cualquiera de las dos funciones debería primar la higiene, y estar sentados en el piso donde hacen sus necesidades animales tales como perros, gatos, ratas, palomas y otros pájaros, ni que hablar de los mismos ocupantes de la vereda, no es para nada algo higiénico. ¿Cuándo dejamos que esto pasara? Y lamentablemente esto ocurre en varios niveles de la sociedad.

Todos estamos de acuerdo que la violencia es mala. ¿Acaso esto no es violencia?

La educación entra por varios lados a las personas; aprenden en la casa, aprenden de los medios audiovisuales y escritos, aprenden en los centros educativos, aprenden en los lugares de trabajo y hasta en los sindicatos. La vida es un continuo aprender hasta el último aliento. ¿No sería bueno que como aprendices y maestros nuestra huella deje buenos ejemplos? ¿Qué puede dignificarle a una persona estar tirada en el piso comiendo, frente a una sociedad que pasa en autos y ómnibus, adultos y menores ven esa imagen, y aprenden? ¿Qué sensación dejan a los familiares de las personas internadas ver ese comportamiento? ¿Dónde están los insanos?
Es el momento de que alguien diga basta a todo esto. No podemos pretender ser buenos si no nos comportamos como tales. No podemos reclamar respeto si no nos respetamos ni respetamos a los demás.

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