ESPAÑA

Multitudinaria marcha en contra de la independencia de Cataluña

El presidente regional Puigdemont mantiene su hoja de ruta y va mañana al Parlamento.

Foto: EFE
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Cientos de miles de personas llenaron pacíficamente ayer domingo las calles de Barcelona de banderas españolas, catalanas y europeas en una manifestación contra la independencia de Cataluña, en otro episodio de la peor crisis política en España en 40 años.

La manifestación, a la que asistieron 350.000 personas según la policía local, y 950.000 según los organizadores, concluyó con un discurso del escritor peruano y Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa en el que aseguró que “la democracia española está aquí para quedarse, y ninguna conjura independentista la destruirá”.

La marcha en Barcelona, convocada por la asociación Societat Civil Catalana, fue respaldada por el Partido Popular, el Partido Socialista de Cataluña y Ciudadanos, primera fuerza de oposición en la región.

En la cabecera de la manifestación iban Mario Vargas Llosa, el ex ministro socialista y expresidente del Parlamento Europeo Josep Borrell, el presidente del Partido Popular en Cataluña, Xavier García Albiol, y el líder de Ciudadanos, Albert Rivera.

“Nosaltres també som catalans” (“nosotros también somos catalanes”), podía leerse en una de las pancartas de la manifestación. Bajo el lema “¡Basta, recuperemos la sensatez!”, la marcha reunió a catalanes opuestos a la independencia que no suelen manifestarse, en contraste con las colosales concentraciones independentistas de los últimos años.

“Luego diréis que somos cinco o seis”, “No somos fachas” o “Puigdemont, a prisión”, fueron algunos de los lemas escuchados en la marcha, que saludaba las banderas españolas colgadas en los balcones y abucheaba las independentistas.

“La pasión puede ser destructiva y feroz cuando la mueven el fanatismo y el racismo. La peor de todas, la que ha causado más estragos en la historia, es la pasión nacionalista”, aseguró Vargas Llosa en el discurso que cerró la marcha.

“Estamos aquí para parar los estragos del independentismo (...) y por eso hoy miles de catalanes han salido a la calle, son demócratas que no creen ser traidores, catalanes que no consideran al adversario un enemigo, que creen en la democracia, en la libertad, en el Estado de derecho, en la Constitución”, agregó Vargas Llosa, quien terminó su discurso afirmando: “Viva la libertad, Visca Catalunya y viva España”.

Por su parte, el ex ministro socialista Borrell alertó que Cataluña está viviendo momentos “casi dramáticos”, e hizo un llamamiento al presidente catalán, Carles Puigdemont para que “no empuje el país hacia el precipicio”. “Si se declara unilateralmente la independencia, este país se va al traste”, dijo.

Borrell rechazó comparaciones con los casos de Kosovo o con las repúblicas exsoviéticas, y recordó que “Cataluña no es una colonia” ni un “Estado ocupado militarmente”.

“No más fronteras. El derecho internacional no está del lado del independentismo” catalán, subrayó Borrell, quien lamentó que las empresas que ahora están trasladando sus sedes fuera de Cataluña no hayan hablado antes.

Borrell reprochó además a los manifestantes que pidieran cárcel para Puigdemont: “No gritéis como las turbas romanas. Quien manda a la cárcel a las personas son los jueces”.

El presidente catalán Puigdemont amenaza con declarar unilateralmente la independencia de la región que representa el 16% de la población y el 19% del PIB de España, y cuyos 7,5 millones de habitantes se encuentran profundamente divididos sobre la secesión.

En el otro lado, el gobierno español de Mariano Rajoy se niega a dialogar mientras los independentistas no hayan retirado la amenaza de la secesión. “No descarto absolutamente nada”, declaró Rajoy ayer domingo al diario El País de Madrid, ante la posibilidad de aplicar el artículo 155 de la Constitución, que permite la suspensión de la autonomía regional.

Pese al auge del secesionismo en los últimos años, los independentistas no lograron la mayoría de votos en las elecciones regionales de 2015, que plantearon como un plebiscito a favor del proyecto soberanista. En el referéndum del domingo, más del 90% votó a favor de la independencia, pero con una participación del 43% de los habilitados.

¿El martes?

El gobierno independentista ha aguantado hasta ahora la ofensiva judicial de Madrid y las presiones económicas con la salida de Cataluña de empresas muy emblemáticas como CaixaBank, Gas Natural o Banco Sabadell.

El Parlamento catalán debe, según el calendario independentista, declarar la secesión a más tardar 48 horas después de que se proclamen los resultados del referéndum, algo que no ha sucedido.

Puigdemont se dirigirá al parlamento regional, donde los secesionistas son mayoritarios, mañana martes para comentar la “situación política”. Se ignora si ese será el momento elegido para declarar la independencia.

Por ahora el presidente catalá mantiene su hoja de ruta y dijo ayer domingo a la televisión pública de Cataluña (TV3) que aplicará “lo que dice la ley” tras el referéndum del domingo 1°, a pesar de que dicha ley está suspendida por el Tribunal Constitucional. “La declaración de independencia, que nosotros no llamamos declaración ‘unilateral’ de independencia, está prevista en la ley del referéndum como aplicación de los resultados. Aplicaremos lo que dice la ley”, aseguró Puigdemont.

En medio de estas tensiones, el ex presidente socialista Felipe González dijo que él hubiera suspendido al gobierno catalán por violentar la Constitución y el Estatuto de Cataluña.

González habló en un encuentro con periodistas en Berlín, donde participa en el 25 aniversario de la muerte del ex canciller socialdemócrata alemán Willy Brandt.

“Yo hubiera suspendido a los responsables que han violentado la Constitución y el estatuto de autonomía en sus funciones, y hubiera tratado de excluir la vía penal y la vía de los jueces”, aseguró González, que recalcó que solo habla en su nombre.

Cuando el Gobierno de la Generalitat saltó “por encima de la Constitución y del Estatuto en la forma y en el fondo”, Madrid debía haber aplicado el artículo 155 de la Constitución y suspender la autonomía catalana, consideró.

Una semana de tensiones.

Referéndum. El domingo 1° unos 2,2 millones de catalanes, según la Generalitat, votan en la consulta por la independencia, declarada ilegal por el Tribunal Constitucional. La participación es del 42,3% de los habilitados. Según el gobierno catalán, el 90% votó por el Sí a la independencia.

La huelga y el rey. El martes 3 se lleva a cabo una huelga general convocada por organizaciones sindicales, políticas y sociales en Cataluña. Unas 700.000 personas marchan en Barcelona, según la policía local, para protestar contra la intervención policial durante el referéndum. El rey Felipe VI declara que el Estado debe “asegurar el orden constitucional” y denuncia la “deslealtad inadmisible” de los dirigentes catalanes.

Presión económica. El jueves el Tribunal Constitucional suspende la sesión del Parlamento catalán anunciada para hoy lunes, en la que se plantea declarar la independencia. La Bolsa se desploma, el Banco Sabadell, segundo banco de Cataluña, anuncia el traslado de su sede fuera de la región. Varias empresas, incluyendo el tercer banco de España, CaixaBank, y el grupo Gas Natural, hacen lo mismo. El viernes el presidente catalán Carles Puigdemont aplaza para mañana martes su comparecencia en el Parlamento y la eventual declaratoria de independencia.

Marchas y Desafío. Este fin de semana cientos de miles de personas salen a manifestar a favor de la unidad de España. Las mayores concentraciones son el sábado en Madrid y ayer domingo en Barcelona. Puigdemont no da señales de ceder y dijo que aplicará “lo que dice la ley” tras la votación del 1° de octubre, que prevé una declaración de independencia.

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