CUMBRE DEL MERCOSUR

Uruguay consigue moderar la declaración contra Venezuela

Se emitirá un pronunciamiento de preocupación del bloque por la crisis del país caribeño.

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Vázquez recibió la distinción de Honoris Causa. Foto: Pablo Fernández

Uno fue su compañero de fórmula desde que decidió pelear por la Presidencia. Al otro lo invitó expresamente a Estados Unidos, meses antes de ganar las elecciones en 2005, y le pidió que fuese su ministro de Economía. Rodolfo Nin Novoa y Danilo Astori son hoy los hombres claves en el equipo de gobierno de Tabaré Vázquez. Y en cada salida al exterior conforman lo que autodenominan "el tridente". Ayer comenzaron a trabajar en la Cumbre del Mercosur en Mendoza para evitar que el bloque emita una condena a Venezuela por la débil situación democrática que atraviesa el país presidido por Nicolás Maduro.

La posición de Uruguay sobre la situación venezolana se ha mantenido incambiada. El régimen chavista, ahora liderado por Maduro, no es de gran simpatía para el presidente Vázquez, así como para el canciller y el ministro de Economía. Sin embargo, el gobierno uruguayo se convirtió en el mejor aliado del país caribeño dentro del Mercosur.

Los jefes de Estado del bloque no celebraban una cumbre desde diciembre de 2015. En Asunción fue su último encuentro y el evento sirvió para la presentación oficial del argentino Mauricio Macri.

El mandatario argentino rompió el viejo equilibrio del Mercosur que evitaba criticar al gobierno chavista, y desató una ofensiva denunciando los presos políticos en Venezuela y la falta de garantías democráticas.

Tras casi dos años sin volver a reunirse, el gobierno de Macri se convirtió en el anfitrión en Mendoza. Pero en esta ocasión con Venezuela suspendida como miembro pleno del bloque, el gobierno argentino preparó una ofensiva mayor. Macri pretendía que todos los jefes de Estado firmaran una declaración condenando al gobierno de Maduro, explicó a El País una fuente de la Cancillería argentina.

Una señal política clara en contra del régimen chavista que no ha ocurrido hasta el momento. Incluso la Cancillería argentina ordenó quitar del estrado central de cada reunión preparatoria de la Cumbre la bandera de Venezuela, ya que su presidente no participará del evento.

El país caribeño está suspendido, pero sí podían asistir autoridades de su gobierno como oyentes. A pesar de ello Venezuela fue eliminada de toda actividad oficial.

Aunque la intención era de emitir una declaración dura contra Venezuela promovida por Argentina, la posición Uruguaya evitó una "condena". Es que para lograr emitir una declaración como Mercosur se necesita de consenso.

Eso llevó a que las negociaciones de la mañana de ayer pasaran a un cuarto intermedio hasta la tarde, donde el tono de la declaración ya fue otro. En los foros las autoridades de gobierno cambiaron palabras: se dejó de hablar de "condena" y comenzaron a discutir sobre "preocupación".

Ahora lo que resta saber es hasta dónde va a ir la "preocupación". Esta es la tarea que se llevaron las delegaciones para terminar de definir en la mañana de hoy. Nin y Astori lo conversaron ayer en la noche y el jefe de Estado de Uruguay aclaró que él "de ninguna manera" firmará una condena, explicó a El País una fuente de gobierno.

El mandatario llegó ayer a la tarde y en el aeropuerto declaró que Uruguay hará todo lo posible para intentar colaborar en una solución para "el pueblo venezolano".

"Uruguay tiende su mano para tratar de ver si encontramos un camino que, a través del diálogo respetuoso, participativo, de la búsqueda de soluciones a través de terrenos pacíficos, puedan traer un mejor tiempo para el tan querido pueblo venezolano", dijo Vázquez.

Más temprano, Nin ofreció una ronda de prensa para los periodistas uruguayos y declaró que el clima en la Cumbre por primera vez en mucho tiempo era positivo. "Luego de tantos altibajos", agregó.

El canciller aclaró que el tema de Venezuela tiene tres abordajes: puede tener un espíritu sancionatorio, colaborativo o prescindente. "Uruguay no tiene ni el primero ni el tercero, tiene el segundo que es un espíritu de colaboración para tratar de superar la crisis que existe hoy en Venezuela, que ha llevado en el transcurso de algunos meses una cantidad importante de fallecidos producto de manifestaciones que hay en las calles", dijo.

Ese clima que percibió el canciller en la Cumbre, se observó ayer en toda la ciudad de Mendoza que festejó el día del amigo. Para los mendocinos fue casi un día feriado.

La delegación uruguaya también se saludó por el día. Y Vázquez dedicó un saludo especial para sus compañeros de "el tridente". En la tarde, cuando recibió la distinción Honoris Causa de la Universidad Nacional de Cuyo, dijo que nada sería posible sin sus familiares y amigos. "Y nada de lo que se ha dicho aquí que se ha hecho en el ejercicio de gobierno lo hubiese hecho sin mis queridos compañeros que aquí tengo dos presentes: el canciller Nin y el ministro Astori", destacó el presidente.

Soldados armados a guerra fueron encargados de custodiar delegaciones. Foto: P. Fernández
Soldados armados a guerra fueron encargados de custodiar delegaciones. Foto: P. Fernández

Seguridad.

El operativo de seguridad para la Cumbre se ha ido incrementando día a día. Ayer, a la llegada del presidente Vázquez la esperaba una larga caravana de policías federales, ambulancia y una camioneta de militares equipados con armas de guerra. El cierre de la comitiva lo hacia una moto que filmó todo el viaje del mandatario. El gobierno argentino dispuso seguridad personal para Vázquez. Además el presidente uruguayo viajó solo con dos de sus seguridades personales, un edecán, el prosecretario de la Presidencia, Juan Andrés Roballo, y un secretario.

La Tasa Consular no fue cuestionada.

La delegación uruguaya se ha acostumbrado a ir al ataque en las últimas cumbres del Mercosur. Desde el triunfo de Tabaré Vázquez en el año 2005, la comitiva preparó una estrategia para enfrentar al gobierno kirchnerista de Cristina Fernández en Argentina, y el no apoyo del Brasil de Dilma Rousseff.

Por eso, el gobierno uruguayo salió a pedir una "sinceramiento" para eliminar las trabas comerciales que perjudicaban la economía uruguaya, y una "flexibilización" del bloque para acordar con otros países y regiones del mundo.

La historia en Mendoza fue distinta. Ahora los uruguayos se prepararon para defender el aumento transitorio de la Tasa Consular (un impuesto a las importaciones), previsto en el proyecto de ley de Rendición de Cuentas. Sin embargo ayer el ministro de Economía, Danilo Astori, aclaró que los reclamos de los socios del bloque fueron solo en reuniones técnicas y muy leves; casi a modo informativo. El ministro dejó en claro que tanto en el Grupo Mercado Común como en el Consejo del Mercado Común, "no hubo absolutamente ningún planteo ni directo ni indirecto" sobre la Tasa Consular.

"Sí fue considerado en los grupos técnicos. Fue explicado por nuestros representantes, esto quiere decir, tomar nota de lo muy moderada que es esta medida, absolutamente transitoria y con fecha de finalización establecida en la propia ley de Rendición de Cuentas", además de una discriminación a favor del Mercosur, explicó Astori a los medios uruguayos.

El canciller y el ministro celebraron que por primera vez hubo un cambio claro a favor de lo que Uruguay reclamaba como "sinceramiento", lo que permitió conseguir US$ 26 millones para refaccionar la Ruta 30 con dinero del Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur.

PERSPECTIVAS.

Descartan impacto de la crisis brasileña.

El gobierno de Argentina dijo ayer que confía en que la situación política en Brasil, sacudida por casos judiciales por presunta corrupción, se resolverá por los canales institucionales y no afectará la marcha del Mercosur.

"Sobre la situación política de Brasil, nosotros confiamos plenamente que esa situación está siendo considerada por los canales previstos por la institucionalidad brasileña", dijo el vicecanciller argentino, Daniel Raimondi, en el marco de la reunión del Mercosur en la provincia de Mendoza.

En la cita presidencial prevista para hoy viernes, el mandatario argentino, Mauricio Macri, traspasará a su colega brasileño, Michel Temer, la presidencia rotativa del bloque regional, también integrado por Paraguay y Uruguay.

Entre otros desafíos, Temer deberá liderar en la segunda mitad de este año las negociaciones del acuerdo de libre comercio que los cuatro fundadores del Mercosur negocian desde hace casi dos décadas con la Unión Europea.

Temer, que asumió la Presidencia de Brasil el año pasado en sustitución de la destituida Dilma Rousseff, se hace cargo de liderar el bloque de integración en medio de denuncias de presuntos actos de corrupción en su contra.

El escándalo, que se desató por confesiones de directivos del grupo cárnico JBS, tendrá un día clave el 2 de agosto cuando la Cámara de Diputados decidirá si autoriza a la Corte Suprema a instaurar el juicio pedido por la Fiscalía, que suspendería a Temer del poder por 180 días y que podría llevar a su destitución.

"Confiamos en que los brasileños dentro de su esquema político, jurídico e institucional, van a resolver esta situación que están atravesando y eso no afecta en nada su compromiso con el Mercosur. Tampoco afecta en nada la relación estratégica que tenemos con nuestro socio Brasil", insistió el vicecanciller argentino.

Por su parte, el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de Argentina, Horacio Reyser, dijo que "la institucionalidad del Mercosur, que ya lleva más de 25 años, ha demostrado que es un instrumento que sobrevive y estabiliza los temas que puedan estar teniendo los distintos países" del bloque.

Reyser, coordinador por Argentina en el Mercosur, dijo que la situación en Brasil "no ha afectado al día a día que tenemos en el Mercosur". EFE

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