CONTRAMARCHAS

La Terminal Colón quedaría más "fantasmal" que nunca

Nuevo eje de circulación de ómnibus en Garzón bajará flujo de usuarios.

Obras de 70 metros del Corredor Garzón costarían a la IMM unos US$ 300 mil. Foto: F. Ponzetto
Obras de 700 metros del Corredor costarían a la IMM unos US$ 300 mil. Foto: F. Ponzetto

Por la ubicación de la Terminal Colón hoy se genera un "recorrido negativo" de los ómnibus, a contraflujo, que lleva 8 minutos. Al eliminar a lo largo de los 700 metros del Corredor Garzón todos los separadores de los carriles exclusivos para las unidades del transporte colectivo de pasajeros, será posible circular por Garzón y Lezica como si fuera una única vía.

De ese modo se conseguiría descontar los 8 minutos que hoy lleva el recorrido en ómnibus hasta la Terminal Colón y la vuelta para tomar por Lezica. Y también mejoraría la centralidad de la zona comercial.

Pero obtenido ese logro, aquella moderna edificación multimodal que se inauguró junto al Corredor Garzón en diciembre de 2012 pasaría a un estado más fantasmal que el actual y casi que habría que buscarle otro destino.

Pablo Inthamoussu, director de Movilidad de la Intendencia de Montevideo, confirmó ayer a El País que la Terminal Colón sufrirá "un poco" con el retorno parcial al trazado de la vieja Avenida Garzón, con vehículos particulares y del transporte público integrados y paradas reinstaladas sobre las veredas en las zonas del Club Olimpia y la Plaza Vidiella.

En pocas palabras, los ómnibus que tomen por el eje Garzón-Lezica no pasarán por los andenes. Ante esta nueva realidad, para devolverle vitalidad al gigante herido, la IMM prevé que deje de operar la terminal del Complejo América y que los ómnibus que pasan por esa zona inviertan su recorrido y lleguen así a la Terminal Colón.

Los residentes del Complejo América y zonas cercanas, que ya presentaron ante la Junta Departamental su oposición a cambios similares manejados anteriormente, ahora otra vez manifiestan sus razones para que todo quede como está, porque la actual terminal les brinda mayor seguridad en las calles y mejor accesibilidad al transporte público.

Pablo Inthamoussu, director de Movilidad de la Intendencia de Montevideo, explica que "nadie está hablando de sacar ómnibus del lugar", porque pasarán por allí y seguirán hacia la Terminal Colón, y agrega que la accesibilidad para los usuarios se mantendrá.

Esta transformación será la última proyectada para la zona por el departamento de Movilidad, exigirá obras de ensanche de alguna calle para transformarla en doble vía, y no se hará antes de que culminen los trabajos de eliminación de parte del Corredor Garzón, obra cotizada en US$ 300.000.

Ante la pregunta acerca de si el hecho de remover parte de una obra millonaria tendrá un costo político para la administración frenteamplista, Inthamoussu confiesa que "puede ser un riesgo", pero está convencido de que traerá beneficios. "El tiempo de vida en esta ciudad no está valorado. ¿Cuánto vale el minuto de una persona? Hay ciudades que lo tienen medido. ¿Cuánto vale para un trabajador esos ocho minutos que pierde por tener que dar toda la vuelta hasta la terminal?", sostiene Inthamoussu.

Ahora la Intendencia está estudiando la viabilidad de firmar una ampliación de contrato con la empresa Stiller para que tenga a su cargo la remodelación planeada.

Acuerdos y más cambios.

En relación a la disconformidad planteada por comerciantes de Colón que afirman no haber conocido directamente el proyecto de la IMM para alterar el Corredor Garzón, el jerarca comunal indicó a El País que se asistió en dos ocasiones a la sede de ellos. "Una vez hicimos un planteo más genérico y otra vez fuimos con el intendente y planteamos esta propuesta; escuchamos las opiniones de todo el mundo y dijimos que estábamos decididos a corregir la centralidad de Colón y a tomar estas medidas. Esto no quiere decir que se termine acá, les llevamos un plano y explicamos lo que vamos a hacer. Después fuimos al Municipio G e hicimos lo mismo. Ahora la idea era ir de vuelta al centro comercial de Colón con las cuestiones más concretas".

Desde que está Pablo Inthamoussu al frente del Departamento de Movilidad de la IMM se han realizado algunos cambios en el tránsito por el Corredor Garzón para mejorar los tiempos de viaje, sobre todo del transporte público, como ser la eliminación de algunos giros a la izquierda, algo que desde la comuna se evaluó como positivo, aunque queda pendiente prohibir el giro en la calle María Orticochea. Esta decisión no podrá tomarse, sin embargo, antes de hacer una obra de canalización que facilitará la maniobra de los pesados camiones hacia el Centro.

Tales trabajos quedarían en manos de una cementera ubicada en Orticochea e interesada en acordar con la Intendencia para mejorar la fluidez del tránsito y su propia operativa.

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