INVESTIGACIÓN EN MARCHA

San José en shock por el crimen de hermana de jueza

Según testigos, la alguacil Susana Odriozola recibió un tiro a quemarropa.

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La alguacil Odriozola fue baleada por dos delincuentes a 10 metros de su casa. Foto: M. Bonjour

San José está en shock. El asesinato de la alguacil Susana Odriozola (57), hermana de la jueza penal de Montevideo, María Noel Odriozola, generó una mayor sensación de inseguridad entre sus pobladores.

Testigos señalaron a la Policía que el crimen no ocurrió en el marco de una rapiña y sí fue una fría ejecución. El homicida se bajó de una moto de gran cilindrada, tomó del cabello a Odriozola y le disparó a quemarropa. Luego el asesino se subió nuevamente a la moto y con el conductor huyeron del lugar.

Eran las 19:50 horas del viernes 19. Minutos antes, Odriozola había salido con una compañera de trabajo del Juzgado Penal de San José donde trabajaba como alguacil, ubicado en Treinta y Tres y Larrañaga. Tras despedirse de su compañera, Odriozola se dirigió hasta la calle Eusebio Vidal y dobló por esta en dirección hacia su casa ubicada a dos cuadras.

Los testimonios son coincidentes. Odriozola caminó por Eusebio Vidal y cruzó Sarandí. Una motocross, de gran cilindrada y color blanco, venía en dirección contraria. La moto, con dos ocupantes, giró en redondo e ingresó a contramano por Eusebio Vidal. Recorrió menos de diez metros e interceptó a Odriozola. El acompañante se bajó con el arma desenfundada y tomó a Odriozola por el cabello, según los testigos. De inmediato disparó. Tras ello el asesino se subió la moto. El vehículo arrancó a toda velocidad en dirección a la Parquización del Arroyo Mallada.

Al escuchar el tiro, un vecino salió a la calle. "No les interesó llevarse nada. Yo junté las cosas que estaban desparramadas en el suelo: un moderno celular y la cartera", señaló el testigo a El País.

El vecino apreció que la víctima tenía un disparo en la cabeza y que perdía mucha sangre. Minutos después, ayudó a cargarla en una ambulancia.

"Es evidente que fue una ejecución. Entraron a contramano y la interceptaron. Escuché a un vecino decir que, minutos antes del ataque, la moto había dado vuelta a la manzana", explicó. Minutos después del asesinato, una mujer de mediana edad declaró a la policía que caminaba por Eugenio Vidal a poca distancia detrás de Odriozola.

Según esta vecina, los agresores no tenían ánimo de cometer una rapiña. "A mí no me tocaron", dijo.

Dos estudiantes, provenientes de Montevideo, descendieron en la parada de ómnibus ubicada en la intersección de Eusebio Vidal e Ituzaingó.

Al igual que Odriozola, caminaban por Eusebio Vidal en dirección a Sarandí. Ellos también fueron testigos del ataque.

"Los asesinos andaban en una moto de gran cilindrada, blanca", dijo uno de ellos a los policías.

Una estudiante liceal que caminaba por la calle Sarandí también observó a la motocross, de color blanca, girar en redondo y entrar a contramano por Eusebio Vidal en dirección a Odriozola.

Según relató a varias amigas, el acompañante ya llevaba el arma desenfundada cuando la moto se dirigía hacia la alguacil. "El acompañante iba apuntando con el arma. Luego sentí uno o dos disparos", dijo. Otros vecinos también mencionaron que escucharon dos detonaciones.

Un testigo dijo a El País que, pese al nerviosismo del momento, atinó a mirar en la calle por si había casquillos de bala, pero no vio nada.

A las 7:30 horas de ayer un perito forense realizó la autopsia del cuerpo de la víctima. Pocas horas después se efectuó el sepelio de Odriozola. Se trató de uno de los más grandes realizados en la capital maragata. "Esto genera tristeza y miedo. La familia Odriozola es muy apreciada acá. Susana era una persona que siempre estaba dispuesta a ayudar", afirmó una vecina a El País.

Inseguridad.

Varios vecinos consultados coincidieron en que el crimen de Odriozola tiene características inusuales en San José. Dejaron entrever que el móvil del asesinato podría tener relación con alguna medida que Odriozola debió cumplir por su cargo de alguacil o que su homicidio estaría vinculado a algún caso investigado por su hermana en Montevideo. "Para mí la ejecutaron por algo que pasó en Montevideo. Esto no es algo de acá", dijo una vecina.

En un principio la Policía manejó la hipótesis de que Odriozola fue ultimada en el marco de una rapiña. Con las averiguaciones de las últimas horas se puso en duda esa línea de investigación, según consignó ayer el portal de noticias San José Ahora.

De todas formas, las hipótesis policiales siguen abiertas. La calle Eusebio Vidal es el pasaje de personas "sin profesión, drogados o con familiares internados en dos hogares del INAU cercanos. En las últimas semanas hubo robos en varias casas", dijo una empresaria josefina a El País. Agregó que, en el pasado, los delincuentes intentaban robar en San José por las noches y procuraban no ser identificados. En las últimas semanas, dijo, ocurrieron en la zona por lo menos cuatro robos o intentos de hurtos entre las 15:00 y las 16:00 horas. Enseguida agregó: "Hoy, en San José, a los delincuentes no les importa ser identificados e ir a un careo con las víctimas".

"Ella no se sentía amenazada".

Con tranco largo, la alguacil Susana Odriozola iba o venía de su casa al Juzgado Penal de San José. Siempre por la misma acera de la calle Eusebio Vidal.

Un día antes del asesinato, Odriozola se encontró con una vieja amiga en la esquina de su casa, ubicada en Eusebio Vidal, entre Sarandí y Colón.

La alguacil siempre andaba apurada, contó su amiga. "Pará, pará, vamos a charlar un rato. ¿Cómo está tu nieta?", le preguntó la amiga. Odriozola se detuvo con una sonrisa.

"Tiene ocho meses. Está muy bien", respondió. La conversación entre las dos viejas amigas pasó de las nietas a sus respectivas hijas. Luego se despidieron. "Hoy (por ayer) no puedo creer lo que le pasó. Estoy totalmente en shock; Susana era una bellísima persona, alguien muy generoso. Su muerte me deja muy asustada", agregó.

Consultada sobre si encontró a Odriozola atemorizada por algo, la amiga respondió: "Ella no estaba con miedo. Estaba risueña como siempre".

OPERATIVOS.

Testigos y filmaciones son pistas del crimen.

Efectivos de la Dirección de Investigaciones de San José realizaron ayer varios operativos para ubicar a los dos homicidas de la alguacil Susana Odriozola (57). Fuentes del caso indicaron a El País que por el momento los investigadores cuentan con relatos de testigos y filmaciones de cámaras de seguridad de comercios. En forma simultánea, los comandos de las jefaturas de Montevideo y Canelones emitieron una alerta para ubicar a la motocross, de color blanca y de gran cilindrada, utilizada por los delincuentes para interceptar a la víctima y luego huir del lugar. "Hasta este momento no hay personas detenidas en averiguaciones sobre el hecho", indicó el jefe de Policía maragato, William Martínez, según consignó al portal de noticias San José Ahora. El jerarca policial agregó que la Jefatura utiliza todos los recursos humanos y la tecnología a su alcance para poder llegar a esclarecer este "horrible delito". Martínez señaló que la Policía sigue todas las líneas de investigación posibles para determinar el posible móvil del hecho. El próximo lunes, en San José, se hará una marcha en reclamo de justicia por el asesinato de Odriozola. La convocatoria realizada a través de redes sociales es para las 18:30 horas en la Plaza de los Treinta y Tres Orientales. "Todos somos esas familias que lloran víctimas de inseguridad. Sin colores, marchamos por Justicia", dice el llamado. El exedil del Partido Nacional, Luis Eduardo Odriozola, primo hermano de la fallecida, señaló en las redes sociales: "El espanto, el horror, la indignación, la impotencia, el dolor Mi querida prima hermana. No tengo palabras para expresar la rabia, el dolor gigante. No lo puedo creer". Odriozola calificó a Susana como una "mujer buena, afable, nunca de mal humor, siempre atenta, excelente hija, madre, amiga. (…) Descansa en paz, te lo mereces por lo buena persona que sos".

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