En enero de 2014 ARROJÓ 30.000 dólares desde la terraza de un boliche 

Estafa: buscan al francés que tiró dólares en Punta

El turista francés que desató el delirio una noche de verano en Punta del Este, cuando comenzó a arrojar billetes de 100 dólares desde lo alto de la terraza de un boliche del puerto, encabeza la larga lista de extranjeros y uruguayos investigados por la Justicia de Crimen Organizado en el marco de la denuncia de una mega estafa con tarjetas de débito.

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Al día siguiente, los empleados del lugar recogían billetes tirados en la noche. Foto: M.Bonjour.

Según fuentes vinculadas a la investigación, este ciudadano es íntimo amigo y cómplice del francés N.G., de 31 años, que fue procesado el miércoles 13 por el juez Néstor Valetti. Hasta el momento, hay cuatro encarcelados -un aduanero paraguayo, un holandés, un importador uruguayo y el citado francés- por lo que se considera “la mayor estafa en la historia uruguaya”.

Investigaciones efectuadas por la Dirección de Crimen Organizado e Interpol determinaron que el francés fue quien indujo a otros dos compatriotas a aprovecharse de una falla del sistema detectada en ciertas tarjetas de débito, que hacía que las compras efectuadas en dólares se cargaran a las cuentas bancarias como si fueran pesos uruguayos.

El turista francés aconsejó a N.G. y a otro amigo que concurrieran a un banco belga y solicitar tarjetas de débito, y luego viajaran a Uruguay para beneficiarse ilícitamente “del defecto de conversión monetaria”.

Este ciudadano galo (al que llamaremos “Monsieur X” para facilitar la lectura) viajó a Uruguay a principios de 2013. La investigación constató que efectuó una primera compra con su tarjeta de débito el 6 de mayo de 2013, por un monto irrisorio. Continuó realizando adquisiciones aisladas de mercadería -relojes y joyas- para verificar si la conversión de divisas era accidental o fruto de una falla del sistema.

Durante 13 meses, Monsieur X viajó más de 10 veces a Uruguay. Y, cada vez que llegaba, hacía compras por montos cada vez mayores. Según la denuncia, el agujero que dejó en la tarjeta llegaría a los 4 millones de dólares.

NOCHE DE LOCURA.

Monsieur X es aficionado al póker. En una ocasión participó de un campeonato en Punta del Este, que repartió casi US$ 700.000. No logró el primer premio. Apenas obtuvo el puesto 36 entre los 47 jugadores, pero se llevó US$ 6.000.

En enero de 2014 -cuando ya le había extraído suficiente jugo a las maniobras fraudulentas- salió de un casino esteño y fue a tomar copas a un conocido boliche del puerto, cerca de las 3:00 de la madrugada. Subió a la terraza del piso alto y pidió champagne.

“El más caro”, dijo, según recordaron los empleados.

Algo más tarde, Humberto Correa, ayudante de cocina del boliche, se percató que el francés, con movimientos lentos y la mirada furtiva, extrajo un encendedor del bolsillo de la camisa y un fajo abultado de dólares de un bolsillo del pantalón, y comenzó a prender fuego a los billetes.

Con una sonrisa extraña, el europeo comenzó a quemar billetes de US$ 100, mientras otros clientes lo miraban sorprendidos.

“Nadie podía creer lo que estaba pasando ahí. La actitud de él era la de mostrarse, como diciendo: ‘Mirá lo que hago con mi plata, no me importa la plata porque tengo mucha’. Esa era la pose”, relató el empleado.

Humberto estimó, en ese momento, que el extranjero había quemado unos US$ 10.000.

Después de encender fajos de billetes, comenzó a arrojar más hacia el exterior.

“Volaban los dólares. Fue una locura, fue una locura”, contó Correa a El País.

El francés juntaba varios montoncitos de billetes de US$ 100 y luego los soltaba para ver cómo flotaban en el aire, antes de caer a la vereda. Sorprendido por tamaña exhibición, un cliente se levantó de la mesa y caminó hasta el francés. Le preguntó porqué tiraba los dólares y si eran verdaderos o falsos.

El francés respondió, en un castellano entorpecido por el alcohol, que había tenido suerte en el casino esa noche. No le interesaba el dinero obtenido mediante el azar, remató.

Como un prestidigitador que quiere cerrar una puesta en escena memorable, el francés se paró. Extendió sus manos en alto y miles de dólares comenzaron a volar por los aires.

El boliche se transformó en menos de un segundo. Pasó de ser un lugar tranquilo, distendido, a un hormiguero recién pateado.

La gente corría, desenfrenada, tratando de agarrar los billetes que caían del segundo piso del bar. Humberto consiguió hacerse de un fajo que encontró en el piso, al lado de una maceta. Eran US$ 4.000.

El francés, al final de esa noche de locura y champagne, se quedó sin dinero. Tuvo que pedir prestado a un mozo para regresar al hotel en taxi.

A la mañana siguiente, los empleados de limpieza del local todavía pudieron recoger con sus palas algunos billetes de US$ 100 que habían quedado en la calle.

Monsiuer X, según la información que pudo obtener El País, está actualmente en Francia.

El Banco Central investigó al turista

A comienzos de 2014, el Banco Central del Uruguay investigó al ciudadano francés -hoy buscado por la Policía por la mega estafa con tarjetas de débito- por efectuar compras millonarias con otros dos ciudadanos de la misma nacionalidad.

La investigación se inició cuando se supo que los tres, en acuerdo con algunos comerciantes, simulaban compras con la tarjeta de débito por mercadería de valor importante que no se les entregaba, y luego les reintegraban dinero.

A cambio, los comercios se quedaban con un porcentaje del monto total de la operación. Se presume que estas compras ficticias se efectuaron en joyerías de alto nivel y que, incluso, se habrían ccomprado al menos un auto de alta gama. La Secretaría Nacional Anti-lavado dirigida por Carlos Díaz, participa en la investigación judicial.

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