Eliminación De política de hijo único impacta en el crecimiento del gigante 

China expande su demanda de alimentos

La locomotora china se prepara para volver a acelerar a fondo. Para 2030, su población podría sumar 50 millones de personas más, y generar así una demanda adicional de 20 millones de toneladas de granos por US$ 5.000 millones. Además, esa nueva población requeriría el consumo de otros tres millones de toneladas de carne.

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Niño chino.

Ése es el impacto en términos de demanda que tendría la decisión que tomó hace poco el Partido Comunista de China (PCCh) de ponerle fin a la política del hijo único, una medida que desde 1979 impidió el nacimiento de entre 300 y 400 millones de personas. Había sido tomada en ese momento para reducir los problemas de superpoblación, pero al final terminó envejeciendo a la población y generando escasez de mano de obra, en un país que venía creciendo a altas tasas.

El Credit Suisse ya estimó que podría haber un aumento de entre tres y seis millones de bebes por año y que eso traería un gasto de hasta US$ 36.000 millones anuales, empujando a la economía. China busca llegar a 2050 con un aumento de 30 millones de personas en su fuerza laboral, que ronda los 940 millones de personas.

China consume unos 595 millones de toneladas de granos, entre 118 millones de trigo, 148 millones de arroz, 86 millones de soja y 243 millones de toneladas de forrajeros.

"Unos 50 millones adicionales de habitantes significaría un aumento del consumo de unos 20 millones de estos granos por un valor de unos US$ 5.000 millones. Las importaciones adicionales de soja y forrajeras serán de 11 millones de toneladas, estando Argentina en condiciones óptimas de capturar una parte sustancial de esa demanda", expresó a La Nación Horacio Busanello, autor del libro China. El gran desafío: ¿conquistador o socio estratégico?

En el gigante asiático, el aumento en el consumo de carne (porcina, aviar y vacuna) por parte de la creciente clase media china pasó de ocho millones de toneladas en 1978 a 77 millones en 2014. El consumo por habitante es de 54 kilos. "Un aumento de 50 millones en la población supone una demanda adicional de unos tres millones de toneladas de carne si se mantienen los niveles actuales de consumo per cápita", agregó.

Para Fernando Vilella, director del Departamento Bioeconomía, Políticas Públicas y Prospectiva del Programa de Agronegocios y Alimentos de la Facultad de Agronomía de la UBA, el fin de la política del hijo único es importante porque agrega demanda a la ya establecida. De hecho, en su opinión, a los 16 a 17 millones anuales de nacimientos, se agregarán otros cuatro millones.

"Está claro que esta política china de cambiar su eje de las exportaciones al crecimiento del mercado interno tiene ganadores y perdedores entre los países proveedores de commodities: pierden los de metales y energía, y ganan los de alimentos. El primer cambio cuando suben los ingresos es la mejora de la alimentación. Una clase media urbana consume el doble de carne que un pobre rural", agregó Vilella.

Agustín Tejeda Rodríguez, economista jefe de la Fundación INAI, coincidió en que China apunta a lograr impactos positivos en el consumo y las importaciones de productos agroalimentarios. Sin embargo, cree que lo que está en discusión es "la magnitud de los impactos". En 2014, China importó productos agroindustriales por US$ 135.000 millones y exportó por US$ 72.000 millones.

En las proyecciones de la ONU, China alcanzaba en 2028 un pico de 1.416 millones de personas y luego descendía a 1.348 millones para 2050. Ahora hay una corrección. "En la hipótesis más optimista, la población china alcanzaría su máximo precisamente en 2050, con 1.486 millones de habitantes. El relajamiento de la política de único hijo podría acelerar el crecimiento de la población. No obstante, los efectos no los veremos en el corto plazo", opinó Tejeda Rodríguez.

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